Miguicas 275

«La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella. Él, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose en seguida, se puso a servirles».

Padre Martínez m.C.R.

* «El Señor es justo y ama la justicia, los buenos verán su rostro» (Salmo 11, 7).

* Tenemos que aprender a dorar espaldas y no hablar nunca mal del prójimos.

* Satanás promete pero nunca da. Y tiene el frenesí de querer entrar en las almas.

* Tenemos que ser buenos con Cristo y los hermanos. La bondad embellece y da paz a las almas.

* La manifestación de Dios a su pueblo es que Él es Misericordia infinita. Y Juez que juzga a los buenos y malos.

* Debemos encontrar a Dios en lo sencillo. Que Dios se nos haga presente en la vida cotidiana. «Si no os hacéis como niños».

* Cuando nos buscamos a nosotros mismos estamos tristes. Las afecciones desordenada nos aturden. La pasión dominante anda por sus fueros.

* A mi entender, San Ignacio de Loyola debería ser patrono de Europa. Él y su Compañía de Jesús impidió que el protestantismo penetrara en toda Europa.

El octavo día 70 – CARTA DEL CARDENAL SEPER (III)

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

«Soy incapaz de adivinar cuánto tiempo durará entre los católicos la locura actual. Por el momento, abunda la literatura sobre el ecumenismo; pero, en realidad, la crisis doctrinal católica es, al presente, un terrible obstáculo para el ecumenismo. El año pasado, día de sábado Santo, tenía a mi mesa a un pastor protestante de Holanda, que me aseguraba que sus feligreses holandeses, protestantes, no tenían idea alguna de los interlocutores con quienes pudieran dialogar, pues no pueden discernir quién representa la doctrina católica. Y recientemente, si no me equivoco, un profesor ortodoxo griego se expresaba exactamente en el mismo sentido en un artículo publicado en un boletín del patriarcado serbio.

«Pienso que un día nuestros católicos volverán a la razón. Pero, ¡ay!, me parece que los obispos, que han obtenido muchos poderes para ellos mismos en el Concilio, son muchas veces dignos de censura, porque, en esta crisis, no ejercen sus poderes como deberían. Roma está demasiado lejos para intervenir en todos los escándalos, y se obedece poco a Roma. Si todos los obispos se ocupasen seriamente de estas aberraciones, en el momento en que se producen, la situación sería diferirme. Nuestra tarea en Roma es difícil, si no encuentra la cooperación de los obispos”.

«En fin, veremos qué acogida se le reserva a la declaración de nuestra congregación sobre la Encarnación y la Santísima Trinidad. Usted conoce las aberraciones que se propagan, tanto en publicaciones teológicas como en catecismos”.

«En este día de Pascua, le deseo, con todas las bendiciones, la perseverancia en el combate”.

«Muy sinceramente suyo, Franjo, cardenal Seper”.

Hasta aquí, la carta del prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. No necesita comentarios.

Seper evoca un hecho histórico del siglo IV. En el primer concilio universal, el de Nicea, los obispos proclamaron, frente a los arrianos, el dogma de la divinidad de Cristo. Pero después, durante un increíble período de confusión, no pocos teólogos intentaron acomodarse a las teorías de moda en el mundo; gran número de obispos comenzó a contemporizar con ellos; fueron arrinconados los defensores de la fe: innumerables asambleas y concilios regionales se dedicaron a producir fórmulas ambiguas, con las que se intentaba en vano contentar a todos, a costa de la verdad. EI pueblo permaneció fiel al Credo de Nicea, que todavía recitamos en la Santa Misa.

Este hecho, impresionante y aleccionador, quizá debería ser explicado. No hay tiempo. Quedémonos por hoy con las palabras de advertencia y estímulo del cardenal Seper, en las que resuena la voz del Papa, quien día a día nos repite el aviso del apóstol San Pedro: «Vigilad…, permaneced firmes en la fe» (3).

(7 de agosto de 1972.)

NOTAS:

(3) 1 Pe. 5, 8-9.

Semillicas 277

Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo, y se puso a gritar a voces: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». Jesús le intimó: «¡Cierra la boca y sal!».

Padre Cano, m.C.R.

* ¡España evangelizadora de medio mundo!

* Si nadie hace lo que debería hacer, lo haré yo.

* No habléis más de la cuenta, no murmuremos. Nos purificaremos en el Purgatorio.

* Dicen que somos tontos los que creemos en Dios. No es extraño que lo digan porque viven como animalicos.

* Gloria a Dios en el Cielo y en la tierra también. Si los cielos proclaman la Gloria de Dios. Y en la tierra los hombres, mujeres, niños y niñas glorifican al Señor.

* Los que han perdido la fe buscan pretextos para justificarse; que si el Papa, la Iglesia, los ricos, la Inquisición. Recemos por ellos. Pidamos la intercesión de la Virgen María.

* Suele decirse que el matrimonio está en crisis. También el noviazgo. Lo lógico es que de un mal noviazgo salga un mal matrimonio. Y que de un buen noviazgo salga un buen matrimonio.

Hispanoamérica. La verdad 206

12 DE OCTUBRE DÍA DE LA HISPANIDAD

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

III

REPAROS QUE A ESPAÑA PUEDEN HACERSE EN SUS CAMPAÑAS POR LA HISPANIDAD (4)

Y al par de estas causas generales que determinaron la independencia, otras que derivaron, como el lodo de los polvos, de aquella conmoción de los espíritus: el parlamentarismo de las Cortes de Cádiz, en que cien veces quedaron defraudados y humillados los diputados por América; la codicia de los ex-ricos, o de los que querían serlo por vez primera, que acá vinieron a llenar sus bolsillos sin vaciar sus pensamientos y su alma para ir tejiendo la historia de la maternidad de España, que empezaba a salir de su vieja trayectoria para formar este ángulo abierto, que se agranda hace ya más de un siglo; la expulsión insensata de los jesuitas, vínculo de unión con la Patria, institución venerada por los indígenas, que sufrieron como propio el golpe de la Compañía y aprendieron a pagar el agravio con el rencor; la derogación de la ley de Indias, que concedía nobleza al criollo, no por la sangre de sus abuelos, sino por las proezas de los conquistadores, rompiendo así, a pretexto de la pureza de la sangre azul de la aristocracia española, un nexo que sabiamente habían creado los antiguos Monarcas; la expansión del comercio, que, especialmente en Buenos Aires, aspiraba a negociar sin trabas con todo el mundo, y la francmasonería, en fin, que trabajó con denuedo por la independencia de estos pueblos para descatolizarlos más fácilmente.

Pero no hay que mirar al pasado, sino al porvenir. Canceladas quedan, con sus penas y hasta con sus glorias, las culpas de acá y de allá, y hoy la Madre España, ufana de la opulencia de sus hijas, henchido el corazón del amor con que las engendrara e hiciera fuertes, tiende a ellas sus brazos para atraerlas, con todo el respeto que le merece su gloriosa independencia política y social, y fundirlas en el viejo crisol de la pura hispanidad. Los hijos no tienen motivo para recelar de la madre.

Y sigamos removiendo obstáculos a la gran obra. Se ha llamado a este día, 12 de octubre, el Día de la Raza. ¿De qué raza? ¿Qué es la raza?

Yo no sé lo que ha puesto Dios en el fondo del organismo humano y del alma humana y en el fondo, tal vez más misterioso, en que cuerpo y alma se unen en unión sustancial para formar el ser humano, que el hombre, nacido en un solo tronco, se diversifica socialmente; en el cuerpo, por determinados caracteres anatómicos; en el alma, por distintas tendencias espirituales, y en la historia, por corrientes de civilizaciones inconfundibles. Religión, lengua, literatura, arte, instintos, hasta el mismo concepto de la vida, es decir, cuanto puede llamarse proyección social del humano espíritu, todo imprime y recibe a su vez el sello de la raza. Dejemos a filósofos y antropólogos que definan y expliquen el misterio. Nosotros no podemos hacer más que definir el concepto de raza tal corno lo entendemos al adoptarla para esta fiesta, o tal como se requiere para expresar el concepto de Hispanidad.

Mostacicas 207

«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista; para dar libertad a los oprimidos, para anunciar el año de gracia del Señor». Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír».

Don Manuel

* Debemos sobrenaturalizar todo en nuestra vida es la mejor manera de vivir y ganarse el Cielo.

* Iglesia y Estado deben colaborar para alcanzar el bien común en la tierra y la felicidad eterna del Cielo.

* Es una tentación diabólica pensar de estos y aquellos que no son santos. Tenemos que ser santos nosotros.

* Conocemos a Dios tan superficialmente que debemos pedir conocerlo más. Conocimiento interno para que más le amemos y sirvamos.

* Los escándalos de sacerdotes y seglares no tiene por qué quitarnos la fe. Fe es creer lo que Dios ha revelado y la Iglesia nos enseña. Sigamos por los caminos de Dios.

* La Iglesia progresista es la Iglesia. Sus miembros progresista son la Iglesia. En esta Iglesia es en la que tengo que vivir y me tengo que santificar para ayudar a todos a salvarse.

* Los hombres, nuestros hermanos en la fe y también los no creyentes esperan de nosotros que seamos capaces de servir a Dios, servidores de la palabra de Dios. Hombres de esperanza y seamos hombres de oración.