Montserrat
Se quiere bien al prójimo contrariándole
Síguese, pues, de ahí, que se puede amar y querer bien al prójimo (y mucho) disgustándole, y contrariándole, y perjudicándole materialmente, y aun privándole de la vida en alguna ocasión. Todo estriba en examinar si, en aquello que se le disgusta o contraría o mortifica, se obra o no en bien suyo, o de otro que tenga más derecho que él a este bien, o simplemente en mayor servicio de Dios. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)
No es amor
Un amor manipulado no es amor; es interés. El dinamismo interno del amor pide entrega, consagración, compromiso, fidelidad al modo de unidad comunitaria que instaura la unión interpersonal. El que se une a otra persona en matrimonio con la intención de romper el vínculo cuando deje de «ser rentable» a sus intereses individuales no contrae propiamente matrimonio, que es una forma elevada de unión inspirada en el amor personal. El amor condicionado no es amor. Convendría clarificar el lenguaje y distinguir el matrimonio de otras formas posibles de vida en común. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)
La razón del Estado
En el primer caso, el del bien común como el bien público, estamos ante el bien de un tercero, el Estado, que se distingue de los individuos; y por lo mismo, de acuerdo con la ideología de la razón de Estado, ese bien se identifica con el bien de éste, es decir, con su subsistencia. El resultado es el nihilismo positivista, “que pretende transformar en bien todo acto de voluntad positiva (estatal) y, sobre todo -escribe Castellano-, individuar el bien en la única realidad que tiene el poder de hacer efectiva la propia voluntad (el Estado)”. (Juan Fernando Segovia – Verbo)
Con Jesús voy a todas partes
Cuando me duermo, le ofrezco cada latido de mi corazón, cuando me despierto, me sumerjo en Él sin decir una palabra. Al despertarme, adoro un momento la Santísima Trinidad y le agradezco por haberme ofrecido un día más, que una vez más va a repetirse en mí el misterio de la Encamación de Su Hijo, que una vez más delante de mis ojos va a repetirse su dolorosa Pasión. Trato entonces de facilitar a Jesús el paso a través de mí a otras almas. Con Jesús voy a todas partes, su presencia me acompaña en todas partes. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)
Las Cortes
Complemento natural de la libertad regional es aquella magnífica y asombrosa institución que surge de las entrañas de nuestra propia Historia, aquella hermosa y fecunda doctrina representativa, simbolizada en nuestras antiguas y veneradas Cortes. Y al hablar de las antiguas Cortes no me refiero sólo a las de Castilla, que fueron, por cierto, y por causas que no voy a examinar ahora, quizá más embrionarias y menos desarrolladas que las de los demás reinos de España. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)
Revolución fallida
Así fue cómo la revuelta de la juventud se vio imposibilitada de hacerse revolución. La revolución se hace contra algo; es el levantamiento de lo nuevo contra lo viejo, y la gran frustración de la juventud respondona fue la facilidad con que la burguesía, mejor dicho, los adultos, en vez de reaccionar contra el asalto, se unían a los asaltantes y les ayudaban a saquear la propia mansión. La presunta sociedad represiva resultaba ser una sociedad permisiva en la que se disolvía la revolución. (Aquilino Duque – Razón Española)
Diseño social
Uno de los principales rasgos de la modernidad consiste en un olímpico desdén hacia el pasado, basado en la perversa esperanza de que, a través de un adecuado diseño social y tecnológico de la sociedad, todas las angustias humanas se verán satisfactoriamente resueltas. En el marxismo se puede ver cómo el modo de pensar ideológico-utópico está ligado a una artificialidad futurista que busca cambiar a los seres humanos y a la sociedad. El objetivo de esta ideología consiste en la modificación de la naturaleza humana, que es una idea central de Lenin. (Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – Verbo)
Para los judíos, el condenado a muerte, y más aún el blasfemo era objeto de burla y escarnio público. Estaba prohibido compadecerse de él. Le vendaron los ojos y se burlaban de Él. Así pasó toda la noche ¡Noche triste, tristísima! Sí, los ministros y jueces se burlaron de Él y le abofetearon y escupieron, qué no haría la turba soez de soldados y ministriles ante el ejemplo de las «autoridades». 
San Pablo: “Por lo que respecta a la Venida de nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis alterar tan fácilmente en vuestro ánimo, ni os alarméis por alguna manifestación del Espíritu, por algunas palabras o por alguna carta presentada como nuestra, que os haga suponer que está inminente el Día del Señor.
Positivamente, todas las virtudes cristianas: obediencia, laboriosidad, castidad, pobreza, etc., todas concurren al perfeccionamiento de la virginidad. Pero sobre todo -el amor a Jesucristo, la oración asidua, continua, prolongada, que hace crecer en el célibe “su intimidad con Cristo” (Sacerd. coelib. 75), y -el amor al prójimo, en una vida de entrega total, que halla siempre a Cristo en los hermanos. (José María Iraburu)