Mojones 177

Montserrat

Se quiere bien al prójimo contrariándole

Jesús abrazado a la Cruz - 3Síguese, pues, de ahí, que se puede amar y querer bien al prójimo (y mucho) disgustándole, y contrariándole, y perjudicándole materialmente, y aun privándole de la vida en alguna ocasión. Todo estriba en examinar si, en aquello que se le disgusta o contraría o mortifica, se obra o no en bien suyo, o de otro que tenga más derecho que él a este bien, o simplemente en mayor servicio de Dios. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

No es amor

Un amor manipulado no es amor; es interés. El dinamismo interno del amor pide entrega, consagración, compromiso, fidelidad al modo de unidad comunitaria que instaura la unión interpersonal. El que se une a otra persona en matrimonio con la intención de romper el vínculo cuando deje de «ser rentable» a sus intereses individuales no contrae propiamente matrimonio, que es una forma elevada de unión inspirada en el amor personal. El amor condicionado no es amor. Convendría clarificar el lenguaje y distinguir el matrimonio de otras formas posibles de vida en común. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

La razón del Estado

En el primer caso, el del bien común como el bien público, estamos ante el bien de un tercero, el Estado, que se distingue de los individuos; y por lo mismo, de acuerdo con la ideología de la razón de Estado, ese bien se identifica con el bien de éste, es decir, con su subsistencia. El resultado es el nihilismo positivista, “que pretende transformar en bien todo acto de voluntad positiva (estatal) y, sobre todo -escribe Castellano-, individuar el bien en la única realidad que tiene el poder de hacer efectiva la propia voluntad (el Estado)”. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Con Jesús voy a todas partes

Cuando me duermo, le ofrezco cada latido de mi corazón, cuando me despierto, me sumerjo en Él sin decir una palabra. Al despertarme, adoro un momento la Santísima Trinidad y le agradezco por haberme ofrecido un día más, que una vez más va a repetirse en mí el misterio de la Encamación de Su Hijo, que una vez más delante de mis ojos va a repetirse su dolorosa Pasión. Trato entonces de facilitar a Jesús el paso a través de mí a otras almas. Con Jesús voy a todas partes, su presencia me acompaña en todas partes. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Las Cortes

Complemento natural de la libertad regional es aquella magnífica y asombrosa institución que surge de las entrañas de nuestra propia Historia, aquella hermosa y fecunda doctrina representativa, simbolizada en nuestras antiguas y veneradas Cortes. Y al hablar de las antiguas Cortes no me refiero sólo a las de Castilla, que fueron, por cierto, y por causas que no voy a examinar ahora, quizá más embrionarias y menos desarrolladas que las de los demás reinos de España. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Revolución fallida

Así fue cómo la revuelta de la juventud se vio imposibilitada de hacerse revolución. La revolución se hace contra algo; es el levantamiento de lo nuevo contra lo viejo, y la gran frustración de la juventud respondona fue la facilidad con que la burguesía, mejor dicho, los adultos, en vez de reaccionar contra el asalto, se unían a los asaltantes y les ayudaban a saquear la propia mansión. La presunta sociedad represiva resultaba ser una sociedad permisiva en la que se disolvía la revolución. (Aquilino Duque – Razón Española)

Diseño social

Uno de los principales rasgos de la modernidad consiste en un olímpico desdén hacia el pasado, basado en la perversa esperanza de que, a través de un adecuado diseño social y tecnológico de la sociedad, todas las angustias humanas se verán satisfactoriamente resueltas. En el marxismo se puede ver cómo el modo de pensar ideológico-utópico está ligado a una artificialidad futurista que busca cambiar a los seres humanos y a la sociedad. El objetivo de esta ideología consiste en la modificación de la naturaleza humana, que es una idea central de Lenin. (Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – Verbo)

 

 

 

Jesús ante Pilato

Padre Manuel Martínez Cano, mCR.

Jesús junto a PilatoPara los judíos, el condenado a muerte, y más aún el blasfemo era objeto de burla y escarnio público. Estaba prohibido compadecerse de él. Le vendaron los ojos y se burlaban de Él. Así pasó toda la noche ¡Noche triste, tristísima! Sí, los ministros y jueces se burlaron de Él y le abofetearon y escupieron, qué no haría la turba soez de soldados y ministriles ante el ejemplo de las «autoridades».

Escupiendo el rostro; en todo el mundo se ha tenido y se tiene, tan vilísimo insulto como insufrible; y en el pueblo israelita era la afrenta mayor que se podía hacer. ¡Le vendaron los ojos para herirle! ¡Pensaban que no los veía! ¡Que no nos ve! Le maldecían y Jesús callaba ¡Qué dulzura! ¡Qué paciencia! ¡Qué magnanimidad! Podría destruir a sus enemigos y los dejaba triunfar y todo lo padece por mis pecados, por mi amor.

En el proceso de Jesús se han señalado al menos 27 irregularidades, de las que una sola fuera suficiente para anular el juicio. Ha sido la más grande y la más memorable de las injusticias.

Juan 18, 28; 19, 1-16: “El camino desde la casa de Caifás, al sur del monte Sión, al Pretorio, a la parte septentrional del Moriah; atraviesa la parte más popular de la ciudad. Pilato vivía en la fortaleza Antonia, en su fachada una plaza pavimentada con piedras de colores”.

Para que la sentencia del Sanedrín tuviera validez ejecutiva tenía que ser confirmada por el Pretor romano, que desde la ocupación romana era el único que en Palestina tenía el “ius gladie” (derecho de condenar a muerte). Poncio Pilato fue nombrado el año 26 por Tiberio y destituido el 36. Jesús atado y rodeado de soldados atraviesa la ciudad ¿Qué vergüenza? Pocos días antes había pasado aquellas mismas calles en muy distinta forma, triunfalmente.

Los sanedritas, escrupulosos guardadores de las falsas exterioridades de la ley, no quisieron entrar en el Pretorio, casa de un gentil, por no contaminarse y poder comer la pascua.

Mateo 18, 28: “Salió pues, Pilato fuera y dijo: ¿Qué acusación traéis contra este hombre? Ellos respondieron, diciendo: Si no fuera malhechor no te lo traeríamos. Díjoles Pilato: Tomadle vosotros y juzgadle según vuestra ley. Le dijeron entonces los judíos: Es que a nosotros no nos es permitido dar muerte a nadie”.

San León: Los sanedritas buscaban que Pilato fuera mero ejecutor de la cruel sentencia aplicada por ellos y no árbitro de la causa ¡Como ciega la pasión! Pilato se dio cuenta enseguida que allí solo había envidia sacerdotal. Pasión tremenda. Huonder: «La envidia y los celos engendran aversión, atizan el funesto incendio de un aborrecimiento impecable, le hacen a uno duro, rígido, y matan todo sentimiento de nobleza y justicia. Acuden a cualquier medio, aún al más vil y bajo, con tal que les sirva para dañar a su competidor y acabar con él”. Es tan vil la envidia que nadie se resigna a confesarla. “¡Es un malhechor!” dicen ahora; poco antes decían: “¡Es un blasfemo!”. Así se dejaba tratar por nuestro amor.

Juan 18, 37: “Le dijo entonces Pilato: ¿Luego Tú eres Rey? respondió Jesús: tú lo dices que soy Rey. Yo para esto he venido al mundo para dar testimonio de la Verdad; todo el que es de la Verdad oye Mi voz”. Pilato no quiso saber nada de la Verdad. Nosotros vivamos la verdad de la verdad. El Reino de Jesús no procede de este mundo, porque no consiste en bienes de este mundo, sino que por el desprecio de ellos se camina a la vida eterna. No viene a quitar reinos temporales que viene a darnos el eterno. Jesús es Rey; también de este mundo. Pilato dijo a Jesús ¿Qué es la verdad? frente a frente a la Verdad, le da las espaldas.

Jesús había dicho: “Soy el Camino la Verdad y la Vida (Juan 14-16). La Verdad es Jesús. Solo el que sigue a Jesús no camina entre tinieblas” (Juan 18, 37). “Todo aquel que pertenece a la Verdad escucha Mi voz”. ¿Quién no la escucha? los fariseos, los que están presos de la pasión; llámese ambición, codicia, lujuria, etc.

Hecha su pregunta Jesús, Pilato sin aguardar respuesta, salió por segunda vez a los judíos y les dijo: “Yo ningún delito hallo en este hombre”. Luego lo pongo en libertad ¡NO! Aquí empieza la falsa política de ceder y querer satisfacer a todos, y de claudicación en claudicación llega a la caída definitiva de condenar a muerte al mismo a quien proclama inocente ¡Terrible lección para tanto Pilato cobarde y contemporizador! Jesús ante todas las acusaciones se calla. Silencio sublime y bien difícil de guardar cuando le acusan y vilipendian siendo inocente y con plena conciencia de serlo.

Juan 18, 39: “Hay entre vosotros costumbre de que os suelte a uno en la Pascua ¿Queréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos? Entonces de nuevo gritaron diciendo: “¡No a éste, sino a Barrabás! Era Barrabás el bandolero”. ¿Jesús o Barrabás? ¿Jesús o la pasión desordenada? Dios, que pasó haciendo el bien o Barrabás que todo lo hizo mal. Incluso mató (Marcos 15, 7).

El pueblo que cinco días antes le aclamaba a Jesús por Mesías, quedó perplejo al oír la propuesta de Pilato. Pero los sacerdotes, escribas y fariseos se mezclaron con el pueblo para soliviantarlo. “¿A quién queréis que os suelte?” “¡A Barrabás! Pues, qué he de hacer de Jesús, llamado Cristo? Dicen todos” ¡crucifícale!”.

San Agustín: “¡Oh furia de locos! ¡A muerte el que resucita los muertos y en libertad el que mata a los vivos!”. ¡Cuánto sufrió el Corazón de Jesús! Lo mismo hacemos nosotros cuando pecamos ¿A quien prefieres a Dios o a la criatura; La honra de Cristo o la tuya; el amor de Cristo o el de…?

(Las meditaciones de la Pasión de Cristo han sido extractadas de la obra del Padre Oraá, S. I.)

La Segunda Venida de Cristo

Jesús en el huerto de los olivos y SatanásSan Pablo: “Por lo que respecta a la Venida de nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis alterar tan fácilmente en vuestro ánimo, ni os alarméis por alguna manifestación del Espíritu, por algunas palabras o por alguna carta presentada como nuestra, que os haga suponer que está inminente el Día del Señor.  

Que nadie os engañe de ninguna manera. Primero tiene que venir la apostasía y manifestarse el Hombre del pecado (anthrópos tés hamartías), el Hijo de perdición (ho huios tés apóléias), el Adversario (ho antikéimenos) el que se levanta (ho huperairómenos) sobre todo lo que lleva el nombre de Dios o es objeto de culto (la religión), hasta el extremo de sentarse él mismo en el Santuario de Dios y proclamar que él mismo es Dios.  

¿No os acordáis que ya os dije esto cuando estuve entre vosotros? Vosotros sabéis qué es lo que ahora le retiene, para que se manifieste en su momento oportuno. Porque el misterio de la iniquidad (mysteríon tés anomías) ya está operando (édé energéitai). Tan sólo con que sea quitado de en medio el que ahora le retiene,  entonces se manifestará el Impío (ho ánomos), a quien el Señor destruirá con el soplo de su boca, y aniquilará con la Manifestación de su Venida.  La venida del Impío estará señalada por el influjo de Satanás, con toda clase de milagros, señales, prodigios engañosos,  y todo tipo de seducción de injusticia (apaté adikías) en daño de los que se han de condenar por no haber aceptado el amor de la verdad que les hubiera salvado.  

Por eso Dios les envía un poder seductor que les hace creer en la mentira, para que sean condenados todos cuantos no creyeron en la verdad y prefirieron la injusticia (té adikía).  

Nosotros, en cambio, debemos dar gracias en todo tiempo a Dios por vosotros, hermanos, amados del Señor, porque Dios os ha escogido desde el principio para la salvación mediante la acción santificadora del Espíritu y la fe en la verdad».

Hemos leído 130

Pablo

Pudor y castidad  (126)

Jesús antes de ser clavado en la CruzPositivamente, todas las virtudes cristianas: obediencia, laboriosidad, castidad, pobreza, etc., todas concurren al perfeccionamiento de la virginidad. Pero sobre todo -el amor a Jesucristo, la oración asidua, continua, prolongada, que hace crecer en el célibe “su intimidad con Cristo” (Sacerd. coelib. 75), y -el amor al prójimo, en una vida de entrega total, que halla siempre a Cristo en los hermanos. (José María Iraburu)

El padre Solá habla del demonio (42)

Si no hubiera esto, la existencia del diablo, y no hubiera las posesiones diabólicas como las hay tantas veces, podríamos decir: «sí, existe el demonio pero ¿es verdad, actúa o no actúa? ¿Dios le permite que actúe? Y así vemos que hay este gran enemigo del hombre y su enemigo que es Jesucristo y la Virgen Santísima. De este modo nos damos cuenta, porque si la posesión fuese una posesión angélica -el ángel también puede poseer a una persona, como el demonio puede poseer a una persona el ángel también le puede poseer. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

Virtud de la munificencia

No es necesario ser rico para practicar la virtud de la munificencia. Cuando se tiene un alma generosa y noble, se espabila uno para encontrar recursos que alivien y hagan humanas las vidas de millones que viven en la miseria y el hambre permanente. Llamar a todas las puertas, organizar rifas y espectáculos sanos para sacar el dinero que tanta falta hace a los que no tienen nada. (Julián Jarabo Ruiz – AVE MARÍA)

El pacto no fue cumplido por gobierno

Washington intervino y a través de su embajador en México Dwight Morrow «medió» en una negociación entre el gobierno y algunos obispos mexicanos más «liberales» (los cristeros no fueron admitidos a negociar) que dio origen a los llamados «Arreglos» por los cuales los Cristeros se comprometían a disolver su ejército (la Guardia Nacional) y entregar las armas a cambio de que el gobierno se comprometiera a no aplicar la legislación anticristiana (aunque ésta no sería derogada). Pío XI, influido por los obispos norteamericanos, (al servicio de su gobierno), aprobó el Acuerdo e instó a los cristeros a deponer las armas. (Javier Navascués Pérez)

Ofensa o desprecio a la Madre de Dios

Por esta razón, el minimalismo mariano -esa tendencia perniciosa que rebaja o disimula las grandezas de María en doctrina y espiritualidad-, es una pendiente sumamente peligrosa que comienza con las más «piadosas» excusas y termina desbarrancándose hacia profundidades insospechadas. El camino descendente es siempre rápido, y la vía más expeditiva para precipitarnos en el abismo es la ofensa o desprecio a Ella, sin la menor duda. Y esto sucede tanto con las almas como con las sociedades. ¡Ay de las naciones que toleren pasivamente las ofensas a la Madre de Dios! (María Virginia)

El concepto nietzscheano

Sin embargo, no son el hedonismo epicúreo ni tampoco la búsqueda de la paz interior al estilo New Age las opciones que triunfan en el mundo de hoy. Hoy predomina el concepto nietzscheano de la felicidad. Dios ha muerto. El hombre está por encima del bien y del mal. No hay mandamientos: no hay leyes morales. Todo vale. La felicidad consiste en vivir experiencias. Ya hasta se venden en los grandes almacenes: cajitas de regalo para vivir experiencias: turismo rural, turismo de aventura, turismo de naturaleza… Conseguir descargas de adrenalina, descubrir nuevos lugares, visitar países exóticos, conocer distintas culturas. Como si viajando y conociendo mundo fuéramos a llenar el vacío de nuestra vida. (Pedro L. Llera)

Por caminos de liberalismo

A los fieles que se espantan de que algo así pueda suceder, les dice: «Sí, amigo lector, sí, puede haber también, por desdicha, ministros de la Iglesia liberales, y los hay de esta secta fieros, y los hay mansos, y los hay únicamente resabiados. Exactamente como entre los seglares. No está exento el ministro de Dios de pagar tributo a las humanas flaquezas (…) ¿Y qué tiene esto de particular, cuando no ha habido apenas herejía alguna en la Iglesia de Dios, que no haya sido elevada o propagada por algún clérigo?». (Javier Ravasi)