Miguicas 181

Padre Martínez m.C.R.

Cristo clavado en la cruz boca abajo* Eso que llaman «amor libre» es la esclavitud y tiranía de los instintos. Pecados de lujuria que llevan al infierno.

* Ni voto útil, ni pragmatismos, ni monsergas. La democracia moderna, la que existe, desprecia la Ley de Dios. Es diabólica.

* Transformar una mentira en verdad es imposible. Hay clérigos que lo intentan. Son marionetas de su imaginación o del demonio.

* Tengo para mí, que el Cardenal Sarah es santo, sabio y valiente. Recemos mucho por él y por todos los cardenales y obispos.

* El Papa tiene el poder que le viene de Dios. La autoridad se la dan las personas que le reconocen como Vicario de Cristo en la tierra.

* Cristo, al fundar su Iglesia, mandó a sus Apóstoles a predicar en el mundo entero su doctrina. Sigamos predicando el Evangelio de Cristo.

* El diablo y sus demonios se han instalado en la Iglesia. Dios lo permite. Estoy convencido que en nuestros días hay muchos santos en la Iglesia del Cristo.

El octavo día 9 – CRISTO PRESENTE EN LA IGLESIA, NUESTRA MADRE II

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

Mons. D. José Guerra CamposIndudablemente, en este cuerpo de salvación, de transmisión de vida superior, todos recibimos y, al mismo tiempo, todos damos. Todos somos llamados para ser testigos e instrumentos de esta presencia misteriosa, para formar este «sacramento», esta luz que ilumina los caminos de la tierra (4).

Es muy importante evitar una gran tentación de este tiempo: la de insistir tanto en este carácter activo que corresponde a todos los miembros de la Iglesia que olvidemos una hermosa verdad tradicional: que la Iglesia es nuestra madre.

Hay, por desgracia, muchos a quienes les molesta incomprensiblemente esta afirmación: «la Iglesia es nuestra madre». Porque se han acostumbrado a pensar que la Iglesia son ellos; se han identificado en exclusiva con la Sigue leyendo

Modestia y moda (11)

Diálogo sobre la moda

Virgen María infanciaContra la doctrina de la Iglesia y las normas de la moral cristiana, la moda escandalosa aduce argumentos bien poco consistentes. No pocas veces hay que sostener diálogos de este estilo.

– El vestido que llevo es más cómodo.

– No siempre la comodidad acompaña a la inmodestia; pero vamos a suponer que así fuera. ¿La comodidad es la norma de tu conducta? El escándalo que das ¿te importa menos que la comodidad? No digas que eres cristiana.

– Es más higiénico.

– Eso no es tan cierto. Muchas personas enfermas son víctimas de las modas irracionales. Médicos especialistas sostienen que las enfermedades pulmonares de las mujeres se han multiplicado notablemente con los vestidos inmodestos.

Y aun cuando así fuera, ¿antepones la higiene del cuerpo a la salud de tu alma y del alma de los demás?

– En otras naciones se viste peor todavía.

– Pase. Pero esas naciones ¿son modelo de moralidad?

– Son muy buenos católicos.

Lo serán por otros conceptos; no por éste. Los mandamientos de Dios son diez y las virtudes cristianas son muchas.

– Son muy generosos: ellos sostienen espléndidamente sus propias iglesias. Son muy caritativos. Socorren a todos los necesitados…

– Muy bien; pues imítalos en eso; imítalos en ser muy generosa y muy caritativa. Pero no les imites en lo que nadie debe imitar. Y sucede lo contrario; que no practicas lo bueno que ellos hacen y en cambio copias lo que te atrae y te arrastra a la imitación, lo defectuoso.

– Y el vestir nosotros más modestamente ¿no significará que estamos más atrasados?

– Esa pregunta daría lugar a que se estableciera este principio: cuanto más nudismo, más adelanto. Los pueblos más adelantados, son los que menos ropa llevan. El adelanto de la civilización consiste en ir cada vez más desnudos. De ser así tendríamos que deducir la conclusión absurda: los pueblos salvajes que viven en el corazón de África son los más adelantados; porque son los que viven más desnudos. Deshechos estos reparos, descendamos a un caso concreto de la moda actual, que merece especial atención.

Providencialismo y Fueros

Francisco Elías de Tejada

Jesús en cadenado en la columnaMas semejantes Fueros libérrimos, eje de un imperialismo propagador de libertades, carecerían de sentido español si lo que suponían de diversidad no estuviera engarzado en la fe en el mismo Dios y en la fidelidad al mismo Rey. Dios y Rey, Catolicismo y Monarquía, razón de ser de nuestra historia y ejecutor de los ideales de la libertad anidada en el regazo de la fe, son dos elementos sin cuya consideración aquellos otros aspectos de las libertades concretas catalanas serían frutas secas del árbol desprendidas, hueras de sentido al romperse el armónico conjunto social que fue la ejemplar temática política de la Cataluña clásica.

Y ¡qué sentido prodigioso, casi de milagro perpetuamente renovado, corre por los hilillos fecundos de las acequias de la historia Catalana, a modo de riego vivificador que mantiene en pie el discurrir de los sucesos ensartándolos en la explicación cristiana de un providencialismo salpicado de renovadas diarias maravillas!

Ya el epitafio de Ramón Berenguer IV esculpido en 1062 expresa esa epopeya arrebatadora de quien reina a fuer de instrumento del Altísimo, porque “et sine iactura tenui Domino sua jura”.

Con la leyenda áurea del Rey Conqueridor Dios preside la historia catalana, regalo celestial de creer en lo que en la Crónica está escrito, como puesta “per memória a aquells qui valdrán ohir de les gracies que Nostre Senyor nos ha fetes”, según expresa confesión del “Proemi”. Pedro el Ceremonioso confiesa deber las victorias conseguidas a “Deus, qui es jutge e senyor de les batalles”, bajo cuya mano todopoderosa discurren los afanes de la Casa de Aragón en un acontecer en donde no se sabe dónde empieza lo humano o dónde concluye lo divino. En Ramón de Muntaner asoma estremecida de ejemplaridades bíblicas, la protección celestial a los reyes de su bienamado “Casal d’Aragó”: nubes que encubren a los catalanes mientras las huestes almogávares entonan la Salve, castigos directos de Dios sobre los rivales Anjou, viejos de vestiduras albas mensajeros de la voluntad divina, victorias en Calabria y en Tarento sobre los franceses “per obra de Deu, qui abaixa lo llur orgull e exalçava la humilitat que el senyor rei d’Aragó había”. Es la íntegra historia del Principado igual que un alud que avanza atormentado de misterios, cumpliendo los designios de una Providencia que les regala tierras y les bendice mares, que les encarga fundar reinos y propagar la fe, fantástica epopeya encandilada en el vértigo de cumplir los designios del Dios de las Verdades.

Admira el contraste armónico que une en Cataluña al realismo pragmático en organizar las libertades concretas con este airón arrebatador de creerse el brazo armado de Dios sobre la Tierra; fulgurante contraste que es el más recóndito secreto del alma de este pueblo, mixtura de comerciantes con poetas, de varones sensatos con locos enardecidos de quimeras, donde aparece un Ramón Llull con vestes de Quijote a lo divino y donde recobra su seso el buen Alonso Quijano; donde el Ramón de “La Puntual” de L’auca del senyor Esteve anda emparejado con el Joanet “afamat d’idealitat” de El catalá de La Mancha. Cara y cruz del alma catalana que, de esta guisa, por caso único, fraguó un sistema político en el que la libertad gozada era parte de la grandeza del Cristo bien servido.

La historia fue providencialismo y el derecho fue sistema de libertades concretas. ¡Portentoso equilibrio raras veces, si es que alguna otra vez, conseguido por los hombres! Los españoles de las otras tierras de las Españas venimos por ende a Cataluña en tareas de aprendizaje, a bucear en la entraña celular de sus instituciones, a averiguar las urdimbres de alcázar político de dimensiones tan cabales, seguros de que al rehacer la Tradición catalana, al dar soplo de vida actual a tantas sistemáticas perfectas, habremos ganado perspectivas de eficacia única, cuyo valer ni siquiera sospechan los propios catalanes entre olvidadizos deslumbrados por absurdas forasterías de moda o demasiado afanosos en la respectiva “puntual” de sus negocios familiares. Dios nos ayude a conseguir en estas Jornadas Culturales, llevados de la mano de ponentes tan preclaros como Juan Casañas, Juan Vallet de Goytisolo y Luis Luna, descubrir los escondrijos secretos de este equilibrio entre Sancho y Don Quijote que es la llave para entender el alma de los hijos del Principado de Cataluña.

(VERBO)

Semillicas 183

Padre Cano, m.C.R.

Jesús colocandole la corona de espinas* Sin el principio de responsabilidad no hay persona, ni civilizaciones. Es lo que vemos: nihilismo.

* La libertad liberal es por esencia luciferina. Satanás esclaviza a las personas con vicios y pecados.

* La Buena Nueva que predicó Cristo es la vida eterna. Eterna felicidad en el Cielo, eterno sufrimiento en el infierno.

* Uno de mis maestros Mossen Ricart escribió el libro: «Lo que no ha dicho el Concilio». Léanlo, les hará bien.

* Los propugnadores de la «conciencia autónoma» lo son, porque quieren hacer lo que les da la gana. Como Lutero.

* La Iglesia Católica no solo es jerárquica. Es monárquica. El Papa es el Primado. Tiene autoridad y poder sobre toda la Iglesia.

* Los que han despreciado un dogma católico han sido llamados toda la vida «herejes». Los de ahora también son herejes.