Acto de confianza

(De San Claudio la Colombière, S.J.)

San Claudio la Colombiere y JesúsEstoy tan convencido, Dios mío, de que velas sobre los que esperan en ti, y de que nada puede faltar a quien espera de ti todas las cosas, que he determinado vivir en adelante, sin ningún cuidado y descargarme en ti de todas mis solicitudes: en paz dormiré y descansaré en tus promesas, porque tú, Señor, me has afirmado singularmente en la esperanza. Pueden los hombres despojarme de los bienes y de la honra; pueden las enfermedades quitarme las fuerzas y los medios de servirte; puedo yo perder hasta tu gracia por el pecado; pero jamás perderé mi esperanza: la conservaré hasta el último instante de mi vida y vanos serán los esfuerzos que todos los demonios del infierno hagan, en aquel momento, para arrancármela. En paz dormiré y reposaré. Que otros esperen su dicha de sus riquezas o de sus talentos; que descansen otros en la inocencia de su vida, o en el rigor de sus penitencias, o en la multitud de sus limosnas, o sobre el fervor de sus oraciones. Tú, Señor, a mí me has afirmado singularmente en la esperanza. En cuanto a mí, toda mi confianza está en mi confianza misma. Tal confianza nunca jamás a nadie salió fallida.

Nadie, nadie ha esperado en el Señor y ha sido confundido. Así es que estoy seguro de ser eternamente dichoso, porque espero firmemente serlo, y es de ti, oh mi Dios, de quien lo espero. En ti, Señor, he esperado, no seré confundido eternamente. Conozco, ¡ay!, demasiado lo sé, que soy frágil y mudable; sé cuánto pueden las tentaciones contra las virtudes más robustas; he visto caer los astros del cielo y las columnas del firmamento; mas nada de esto puede espantarme. Mientras yo espere, estoy a cubierto de todas las desgracias; y estoy seguro de esperar siempre, porque espero también esta esperanza invariable. En fin, para mí es seguro que nunca será demasiado lo que espere de ti, y que nunca tendré menos de lo que de ti habré esperado.

Por tanto, espero que me defenderás en los riesgos mayores, que me sostendrás en los asaltos más furiosos y que harás triunfar mi flaqueza de mis enemigos más temibles. Espero que me amarás siempre y que yo te amaré también sin intermisión; y para llevar de una vez mi esperanza hasta allá adonde puede llegar de un solo vuelo con la esperanza, espero a ti mismo, de ti mismo, ¡oh, mi Creador!, y poder gozarte por el tiempo y por la eternidad. Amén.

 

 

La Iglesia reconoció a Franco (1)

Sin título
Monseñor D. Luis Franco Cascón, Obispo de Tenerife

«Francisco Franco fue el elegido por Dios, para en medio del desorden y las actividades contra la Patria y la religión dirigir una cruzada -que no Guerra Civil- e instaurar de nuevo los dos valores supremos: Dios y la Patria.

Dios le protegió en vida contra sus enemigos, le dirigió y le ayudó durante la Cruzada por lo cual es necesario pensar seriamente que el Caudillo de los españoles fue un hombre providencial, de los pocos que Dios elige para que rijan los destinos del mundo con paz y sabiduría.

Fue hombre y un gobernante profundamente cristiano y si a los gobernantes se les puede tachar de muchas cosas a Franco nadie le puede acusar de inmoralidad, ya que su vida fue un continuo servicio a Dios y a la iglesia e incluso en los últimos momentos de su vida al escribir su testamento político, se manifestó como un profundo creyente de la Iglesia Católica con la que cumplió plenamente en los días de su vida.

Francisco Franco ha sido uno de los hombres más preclaros de las últimas generaciones, ya que ha profundizado hondamente en el conocimiento de lo que es España, lo que significa ser español y de quiénes son los enemigos de Dios, la Religión Católica y la Patria”.

Producciones Armada
Tenerife

 

 

 

Sintonía con la Jerarquía 167

Papa Francisco

Jesús en el huerto de los olivos y SatanásLa preparación de la predicación es una tarea tan importante que conviene dedicarle un tiempo prolongado de estudio, oración, reflexión y creatividad pastoral, y “El primer paso, después de invocar al Espíritu Santo, es prestar toda la atención al texto bíblico, que debe ser el fundamento de la predicación. Cuando uno se detiene a tratar de comprender cuál es el mensaje de un texto, ejercita el culto a la verdad”.

Cardenal Gerhard Müller

Cuando un clérigo comete el crimen de abuso sexual de un adolescente, los ideólogos no dudan en acusar a los sacerdotes en general o a “la” Iglesia -como ellos dicen- de una manera teológicamente inconsistente. Este es el único caso en el que todavía se permite generalizar sin correr peligro, e incluso de presentar alegremente las propias fantasías de una culpa colectiva. Porque cuando un islamista comete un acto de terror, son exactamente estas mismas personas -con sus obtusos prejuicios contra el celibato y contra la despreciada enseñanza moral de la Iglesia- la que absuelven al islam de cualquier complicidad y que -justamente- defienden a la mayoría de los musulmanes pacíficos.

Cardenal Carlos Osoro

Ahí se contempla no un amor teórico sino un amor que tiene obras y que se manifiesta en hacerse siervo de los demás. ¡Qué estampa tan bella ver a Jesús lavando los pies a los discípulos! ¡Qué atractivo es su gesto y lo que Él nos explica que tiene que significar para quienes nos llamamos discípulos suyos! Se trata de amar como Él amó, dar la vida como Él la dio, servir como Él sirvió, acercarse a los hombres como Él se acercó, con una dedicación especial a quienes están más rotos.

Cardenal Robert Sarah

Para ustedes, queridos padres, quiero enviar un mensaje especial. Ser padre y madre en el mundo de hoy es una aventura llena de sufrimiento, obstáculos y preocupaciones. La Iglesia les dice: “¡Gracias!” Sí, ¡gracias por el generoso regalo de ustedes mismos! Tengan el coraje de criar a sus hijos a la luz de Cristo. A veces tendrán que luchar contra el viento dominante y soportar la burla y el desprecio del mundo. ¡Pero no estamos aquí para complacer al mundo!

Obispo Juan Antonio Reig Pla

Todo ello nos hace comprender que el matrimonio entre el varón y la mujer, origen de la familia, que con los hijos crea la primera comunidad humana, es un pilar irrenunciable que sostiene la sociedad y, si se debilita este pilar, es toda la sociedad la que decae. Negar la diferencia sexual y la importancia del matrimonio y de la familia, es optar por una sociedad atomizada, de simples individuos. Ésta, por carecer de los vínculos naturales, propicia la soledad y el desamparo de las personas, especialmente de la vida naciente, de los más débiles, enfermos o en la etapa final de la vida.

Obispo Francisco Pérez González

Jesucristo advirtió: “Moisés también dijo: No sean infieles en su matrimonio. Pero ahora yo les aseguro que, si un hombre mira a otra mujer con el deseo de tener relaciones sexuales con ella, ya fue infiel en su corazón” (Mt 5, 27-28). ¿Está diciendo Jesucristo en este pasaje bíblico que no hay diferencia entre el adulterio mental y el acto físico? No. Lo que está diciendo es que ambos son pecados. Y la razón es muy sencilla: Los actos se fraguan y se regulan en la mente. Un teólogo alemán decía: “No puedo evitar que los pájaros vuelen sobre mí cabeza, pero sí puedo evitar que hagan nido en mi pelo”.

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (84)

Nos parece que ya está claro cuál es el método de los modernistas en la cuestión histórica. Precede el filósofo; sigue el historiador; luego ya, de momento, vienen la crítica interna y la crítica textual. Y, porque es propio de la primera causa comunicar su virtud a las que la siguen, es evidente que semejante crítica no es una crítica cualquiera, sino que con razón se la llama agnóstica inmanentista, evolucionista. De donde se colige que el que la profesa y usa, profesa los errores implícitos de ella y contradice a la doctrina católica.

Dominicas 102

El Párroco

Jesús Sacramentado - Niño ofreciendo flores* Sí, debemos hacer mucho apostolado para salvar muchas almas. Sin olvidarnos de lo que nos enseñan los santos. San Juan de la Cruz le dice a Jesucristo: «Más quieres Tú de mí el menor grado de pureza de conciencia que cuántas obras pueda hacer».

* La vida del hombre sobre la tierra es milicia, combate, leemos en el libro de Job. Y San Francisco de Sales, nos dice que «La obligación de progresar en el amor de Dios dura hasta la muerte». Nadie está dispensado de practicar todas las virtudes.

* San Ignacio de Loyola fundó la Compañía de Jesús para evangelizar el mundo, para defender a la Iglesia de Cristo. Es triste, muy triste, oír decir a venerables jesuitas desde hace más de cincuenta años, que la de «ahora no es la Compañía de Jesús que fundó San Ignacio.

* El refranero popular dice: «A Dios rogando y con el mazo dando». Santa Teresa de Jesús, dice así: «Es menester no poner nuestro fundamento sólo en rezar y contemplar; porque, si no procuráis virtudes y hay ejercicio de ellas, siempre os quedaréis enanas».

* Los medios de comunicación y sus amos, los partidos políticos y sus amos, intenta crear una realidad virtual que no corresponde a la verdad objetiva. Sí hay corrupción. Pero también hay santidad: Monasterios de vida contemplativa, misiones, parroquias, instituciones de caridad, movimientos católicos, cofradías, familias católicas, colegios, universidades, adoración nocturna…