Papa Francisco

Jesús en el huerto de los olivos y SatanásLa preparación de la predicación es una tarea tan importante que conviene dedicarle un tiempo prolongado de estudio, oración, reflexión y creatividad pastoral, y “El primer paso, después de invocar al Espíritu Santo, es prestar toda la atención al texto bíblico, que debe ser el fundamento de la predicación. Cuando uno se detiene a tratar de comprender cuál es el mensaje de un texto, ejercita el culto a la verdad”.

Cardenal Gerhard Müller

Cuando un clérigo comete el crimen de abuso sexual de un adolescente, los ideólogos no dudan en acusar a los sacerdotes en general o a “la” Iglesia -como ellos dicen- de una manera teológicamente inconsistente. Este es el único caso en el que todavía se permite generalizar sin correr peligro, e incluso de presentar alegremente las propias fantasías de una culpa colectiva. Porque cuando un islamista comete un acto de terror, son exactamente estas mismas personas -con sus obtusos prejuicios contra el celibato y contra la despreciada enseñanza moral de la Iglesia- la que absuelven al islam de cualquier complicidad y que -justamente- defienden a la mayoría de los musulmanes pacíficos.

Cardenal Carlos Osoro

Ahí se contempla no un amor teórico sino un amor que tiene obras y que se manifiesta en hacerse siervo de los demás. ¡Qué estampa tan bella ver a Jesús lavando los pies a los discípulos! ¡Qué atractivo es su gesto y lo que Él nos explica que tiene que significar para quienes nos llamamos discípulos suyos! Se trata de amar como Él amó, dar la vida como Él la dio, servir como Él sirvió, acercarse a los hombres como Él se acercó, con una dedicación especial a quienes están más rotos.

Cardenal Robert Sarah

Para ustedes, queridos padres, quiero enviar un mensaje especial. Ser padre y madre en el mundo de hoy es una aventura llena de sufrimiento, obstáculos y preocupaciones. La Iglesia les dice: “¡Gracias!” Sí, ¡gracias por el generoso regalo de ustedes mismos! Tengan el coraje de criar a sus hijos a la luz de Cristo. A veces tendrán que luchar contra el viento dominante y soportar la burla y el desprecio del mundo. ¡Pero no estamos aquí para complacer al mundo!

Obispo Juan Antonio Reig Pla

Todo ello nos hace comprender que el matrimonio entre el varón y la mujer, origen de la familia, que con los hijos crea la primera comunidad humana, es un pilar irrenunciable que sostiene la sociedad y, si se debilita este pilar, es toda la sociedad la que decae. Negar la diferencia sexual y la importancia del matrimonio y de la familia, es optar por una sociedad atomizada, de simples individuos. Ésta, por carecer de los vínculos naturales, propicia la soledad y el desamparo de las personas, especialmente de la vida naciente, de los más débiles, enfermos o en la etapa final de la vida.

Obispo Francisco Pérez González

Jesucristo advirtió: “Moisés también dijo: No sean infieles en su matrimonio. Pero ahora yo les aseguro que, si un hombre mira a otra mujer con el deseo de tener relaciones sexuales con ella, ya fue infiel en su corazón” (Mt 5, 27-28). ¿Está diciendo Jesucristo en este pasaje bíblico que no hay diferencia entre el adulterio mental y el acto físico? No. Lo que está diciendo es que ambos son pecados. Y la razón es muy sencilla: Los actos se fraguan y se regulan en la mente. Un teólogo alemán decía: “No puedo evitar que los pájaros vuelen sobre mí cabeza, pero sí puedo evitar que hagan nido en mi pelo”.

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (84)

Nos parece que ya está claro cuál es el método de los modernistas en la cuestión histórica. Precede el filósofo; sigue el historiador; luego ya, de momento, vienen la crítica interna y la crítica textual. Y, porque es propio de la primera causa comunicar su virtud a las que la siguen, es evidente que semejante crítica no es una crítica cualquiera, sino que con razón se la llama agnóstica inmanentista, evolucionista. De donde se colige que el que la profesa y usa, profesa los errores implícitos de ella y contradice a la doctrina católica.