Ciencia, homosexualidad y esperanza (10)

Razones para esperar

Corazón de María y rosarioLas mujeres con atracción por su mismo sexo pueden llegar a ver cómo el conflicto con sus padres u otros hombres importantes las ha llevado a desconfiar del amor de los hombres, o cómo la carencia de afecto maternal la ha llevado a una profunda necesidad de amor femenino. Perspicacia para entender las causas de ira y tristeza pueden, es de esperar, llevar al perdón y a la liberación. Todo esto necesita tiempo. Con respecto a esto, individuos que sufren de atracción por el mismo sexo no son diferentes de los muchos hombres y mujeres que tienen sufrimiento emocional y necesitan aprender a perdonar.

Terapeutas Católicos trabajando con individuos católicos debieran sentirse autorizados para usar las riquezas de la espiritualidad Católica en el proceso curativo. Aquellos con heridas causadas por el padre pueden ser animados a desarrollar su relación con Dios como padre amante. Y los que fueron rechazados o puestos en ridículo por sus iguales cuando jóvenes, pueden meditar considerando a Jesús como hermano, amigo y protector. Los que se sienten ignorados por sus madres pueden buscar el apoyo de María.

Hay muchas razones para esperar que con tiempo, los que busquen liberación la encontrarán, pero debemos reconocer al estimular la esperanza, que algunos no van a lograr llegar a esa meta. Podemos encontrarnos en la misma situación de un oncólogo pediatra que dio una charla sobre cómo cuando empezó su práctica, prácticamente no había esperanza para niños con cáncer, y el deber del médico era ayudar a los padres a aceptar lo inevitable y no botar su dinero en pos de una «curación» Hoy por hoy casi 70% de los niños se recuperan, pero cada muerte deja al equipo médico con una terrible sensación de fracaso. A medida que mejore la prevención y tratamiento de la atracción por el mismo sexo, los individuos que estén luchando van, más que nunca, a necesitar apoyo compasivo y razonable.

Declaración sobre la homosexualidad de la Asociación Médica Católica

Chispicas 215

Padre Martínez Cano, m.C.R.

Virgen María mirada por una mujer* En otros tiempos se decía: «Doctores tiene la Iglesia». En nuestros tiempos se dice: Ya no es necesario ser doctor.

* La belleza esencial de la mujer no está en sus vestidos, ni en su cuerpo. Está en la limpieza de su alma y en el amor de su corazón.

* Jesucristo nos dijo: «Amaos los unos a los otros como Yo os he amado». No le demos más vueltas: sin amor a Cristo y al prójimo, nos animalizamos.

* Hemos leído en la revista Razón Española: «En la era de Franco, la renta de los españoles paso del subdesarrollo de 1939 al 83% de la media de la UE – 9 en 1975».

* El padre Laburu S.J. decía que los peores enemigos de Cristo son los que le exaltan como prototipo de hombre perfecto e inmediatamente niegan que Jesús es Dios.

* No hay ninguna institución terrena que haya hecho por la sociedad ni el uno por ciento de lo que la Iglesia ha hecho. Los que la calumnian, atacan y persiguen, es porque la Iglesia es Maestra de la Verdad.

* Pues claro que debemos dar de comer al hambriento. Lo pide Cristo. Pero ese cuerpo morirá. Es más importante dar de comer a las almas, hablarles de Dios, enseñarles la doctrina cristiana, para que vivan eternamente felices en el Cielo.

Carta Abierta a los Presidentes de las Conferencia Episcopales

Cardenal Leo Burke

Estimados Hermanos, Presidentes de las Conferencias Episcopales:

¡Nos dirigimos a vosotros con profunda aflicción!

El mundo católico está desorientado y se plantea una pregunta llena de angustia: ¿hacia dónde está yendo la Iglesia? Ante la deriva que está en marcha, parece que el problema esté reducido al de los abusos de menores, un crimen horrible, sobre todo cuando quien lo perpetra es un sacerdote, pero que, sin embargo, es sólo parte de una crisis mucho más amplia. La plaga de la agenda homosexual se ha extendido dentro de la Iglesia, fomentada por redes organizadas y protegida por un clima de complicidad y silencio. Las raíces de este fenómeno se encuentran, es evidente, en esa atmósfera de materialismo, relativismo y hedonismo en la que la existencia de una ley moral absoluta, es decir, sin excepciones, es puesta en discusión abiertamente.

Se acusa al clericalismo por los abusos sexuales, pero la responsabilidad primera y principal del clero no es el abuso de poder, sino el haberse alejado de la verdad del Evangelio. La negación, también pública, con palabras y hechos, de la ley divina y natural, es la raíz del mal que corrompe determinados ambientes de la Iglesia.

Ante esta situación, hay cardenales y obispos que permanecen en silencio. ¿También vosotros permaneceréis en silencio con ocasión de la reunión convocada en el Vaticano el próximo 21 de febrero?

Formamos parte de quienes, en 2016, interpelaron al Santo Padre sobre los «dubia» que dividían a la Iglesia tras las conclusiones del Sínodo sobre la familia. Hoy, esos «dubia» no sólo no han recibido aún respuesta, sino que son también parte de una crisis de fe más general. Por tanto, os animamos a elevar vuestra voz para salvaguardar y proclamar la integridad de la doctrina de la Iglesia.

Rezamos al Espíritu Santo para que ayude a la Iglesia e ilumine a los pastores que la guían. Es urgente y necesario un acto resolutorio. Confiamos en el Señor, que prometió: «Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos» (Mt 28, 20).

Cardenal Raymond Leo Burke

Mojones 171

Montserrat

Modulan la mentalidad

Rostro de Jesús coronado de espinasTodo lo relativo al matrimonio puede y debe ser regulado por la autoridad civil en virtud de su obligación de velar por el bien de la sociedad. No debe ocultarse, por razones estratégicas, que las leyes, además de regular la conducta de los ciudadanos, modulan la mentalidad, las actitudes y sentimientos de los mismos; crean estados de opinión, provocan la elevación o el descenso del voltaje espiritual de los pueblos. Una ley que de modo directo e ineludible contribuirá en corto plazo a banalizar la idea de la unión conyugal afecta a todas las vertientes de la vida humana: la social, la ética, la religiosa. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Inglaterra y Milton

El monstruo que puso (¿me atreveré a escribirlo?) a Jesucristo al nivel y como compañero de Júpiter y de Mahoma, no es para mí otra cosa que bestia fiera, hasta en sus pasajes más puros, y nunca me he arrepentido de haber arrojado al fuego en Oxford una hermosa edición de sus obras en cuatro volúmenes… Inglaterra no necesita a Milton. ¿Cómo puede necesitar mi país una política, un valor, un talento o cualquier otra cosa que esté maldita de Dios? ¿Y cómo el Eterno Padre puede bendecir el talento y la obra de quien en prosa y en verso ha renegado, ridiculizado y blasfemado la divinidad de su Hijo? Si quis non amat Dominum Nostrum Jesum Christum, sit anathema. Así decía San Pablo. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

La vida virtuosa

Por eso lo clásico afirman que el fin de la comunidad política es la vida virtuosa, buena o plena, porque ésta es impuesta al hombre por el hecho de serlo: debe vivir bien, vivir como hombre. Castellano lo traduce con estas palabras: la política ayuda al hombre a vivir racionalmente, lo que significa que debe “considerar la esencia del hombre, y ayudarle a convertirse en lo que es por naturaleza”. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

La representación

La representación no debe ser un derecho atomizado, individual; porque el individuo es absolutamente irrepresentable. Su constitución psicológica y peculiar no la puede representar nadie; la representa él sólo. Lo que es representable es el grupo, la clase; y así se dará una representación social, según la cual se es mandatario de una fuerza social, una especie de gestor de negocios ajenos y que tienen el derecho de representarlos por la imposibilidad material de que se representen a sí mismos; pero no será el ejercicio de una soberanía que los que la poseen no pueden nunca ejercer. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Revolución rusa

Para Gramsci, la Revolución rusa no es todo lo satisfactoria que debiera porque entre el proletariado y su “vanguardia”, o sea, el Partido, detecta una fractura, no se da una identificación espiritual. La solución está, para él, en invertir la relación que Marx establece entre estructura y superestructura, dando primacía a lo segundo sobre lo primero, es decir, a lo espiritual sobre lo económico. Sólo en estos términos se podrá establecer la vinculación religiosa -es decir, la participación en los mismos valores- entre el Príncipe y los simples, entre las minorías rectoras y las masas, como hizo el catolicismo en la Edad Media. (Aquilino Duque – Razón Española)

La igualdad

Debemos subrayar la igualdad sustancial de todos los seres humanos creados a la imagen y semejanza de Dios, pero al mismo tiempo sería utópico negarse a reconocer las diferencias accidentales que marcan la existencia de todos los seres humanos. La sociedad puede asegurar que todos sus miembros sean iguales ante la ley y que existan amplias oportunidades para recibir educación. Pero jamás puede asegurar la igualdad entre todos sus miembros.(Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – Verbo)

Aplacar la ira de Dios

Oh Dios mío, estoy consciente de mi misión en la santa Iglesia. Mi empeño continuo es impetrar la misericordia para el mundo. Me uno estrechamente a Jesús y me presento como víctima que implora por el mundo. Dios no me rehusará nada cuando le suplico con la voz de Su Hijo. Mi sacrificio es nada por sí mismo, pero cuando lo uno al sacrificio de Jesús, se hace omnipotente y tiene la fuerza para aplacar la ira divina. Dios nos ama en Su Hijo, la dolorosa Pasión del Hijo de Dios es un continuo aplacamiento de la ira de Dios. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)