50º Aniversario de la aprobación canónica de la Compañía del Salvador

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«Cincuenta años de existencia de la Compañía del Salvador» equivale a decir que celebramos una fecha con perspectiva suficiente para mirar atrás, hacia una iniciativa del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia, que se transforma en una gracia especial para una mujer y el grupo de compañeras que la seguían y que compartían con ella su misma ilusión apostólica, su misma vocación dentro de la Iglesia.  

Era el año 1952, año en el que se celebraba en Barcelona el XXXV Congreso Eucarístico Internacional. Algunos de los que estamos aquí aún recordamos claramente aquellos días; lo que no sabíamos es que, en aquellos momentos, un grupo de jóvenes en Barcelona, guiado por una mujer dotada de cualidades y características naturales y sobrenaturales excepcionales, había recibido una gracia especial del Señor para iniciar un camino de educación cristiana eclesial lleno de promesas y de frutos; eso sí que no lo sabíamos… Pero lo sabía nuestro Señor, y sus planes, y su forma de ver la Historia (…)

Aquellas mujeres, y la fundadora, quisieron colocar su vocación y su misión en la Iglesia al amparo de la Virgen, Madre del Salvador, que nos dio a su Hijo Jesucristo para la salvación del mundo. Quisieron también concebir su misión y su vocación de educadoras cristianas según el modelo de la Mater Salvatoris, y lo han venido haciendo fielmente hasta hoy mismo (…)

María, la doncella de Israel, varios siglos después de la fecha en que se pronunció la profecía de Isaías, nos dará a luz a Jesucristo, el Salvador. Hace cincuenta años, las hermanas y la fundadora quisieron que esa acción continuase viva, operante y fecunda en la juventud, sobre todo entre las niñas y jóvenes, a las que ellas deseaban dedicar toda su vida. Querían que en sus vidas naciese Cristo, el Salvador, y que naciese desde lo más hondo de las almas de esas jóvenes y de esas niñas, modelándoles su inteligencia, su voluntad y su corazón, para así convertirlas en «compañeras del Salvador», en hijas de Dios, en redimidas y salvadas, en mujeres y personas plenamente desarrolladas -también desde el punto de vista humano-, íntegramente formadas y proyectadas hacia un futuro de felicidad y de gloria.

Mensajes de fe Nº 209 – Resurrección y Ascensión corporales de Cristo

Obra Cultural

San Juan habla claramente de la divinidad del Verbo y de su Humanidad

La Ascensión del Señor«Y el Verbo era Dios» (Juan 1,1). El texto original griego no permite otra interpretación: Kai Zaòs ên ó Lógos. Lógos con artículo (ó = el) es necesariamente el sujeto de esta oración sustantiva, y por lo mismo a él se le atribuye la divinidad (Zaòs, que no lleva artículo por ser el predicado).

«Y el Verbo se hizo carne» (kai ó lógos sarx aguéneto). San Juan usa la palabra carne (1,14), y no hombre o cuerpo, porque en las lenguas semíticas y en la Sagrada Escritura es muy frecuente designar con la palabra carne al hombre bajo su aspecto mortal, humilde y pasible: «Y bendiga toda carne su santo nombre» (Salmo 145,21). Es decir, bendiga todo hombre, porque sólo el hombre puede bendecir a Dios.

En el Nuevo Testamento

Con mucha frecuencia la palabra carne es sinónimo de Sigue leyendo

Chispicas 196

Padre Martínez Cano, m.C.R.

San Alfredo el Grande* Sabemos que el sentido común es el menos común de los sentidos. Pidamos a la Virgen el sentido común sobrenatural. Ser esclavos de Dios.

* Eso que llaman Estado es un conjunto de miles de hombres y mujeres que cobran sueldos de élites de los impuestos que pagan los obreros y los empresarios.

* En su encíclica Evangelium Vitae (1995) San Juan Pablo II dice: que estamos en una «Guerra de los poderosos contra los débiles». Hacen falta voluntarios para combatir por la salvación de las almas.

* En la primera carta a Timoteo, San Pablo advierte: «Algunos han naufragado en la fe, entre ellos Himeneo y Alejandro; yo los entregué a Satanás para que aprendan a no decir blasfemias». Este hombre es preconciliar, tridentino ultra y Santo.

Mojones 152

Montserrat

Lista de atropellos

San Crisanto y Santa DaríaLa consideración de las votaciones autonómicas como superiores al orden constitucional, las ofensas a la bandera española y su retirada de los edificios públicos e incluso la utilización de los partidos de fútbol amistosos -el Brasil-Cataluña de junio de 1934- como altavoces para la causa separatista. “Si es desolador el balance de hechos que antecede, más triste es todavía considerar que todo ello no hubiera podido verificarse sin la anuencia y el apoyo de los Gobiernos de Madrid. Sus claudicaciones son las verdaderas causas in-mediatas del movimiento de rebeldía”. (Jesús Laínz – Razón Española)

La felicidad

No busco la felicidad fuera de mi interior donde mora Dios. Gozo de Dios en mi interior, aquí vivo continuamente con Él, aquí existe mi relación más íntima con Él, aquí vivo con Él segura, aquí no llega la mirada humana. La Santísima Virgen me anima a relacionarme así con Él. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Bandera común

Si llegaran tiempos adversos en que esta Patria pudiera extinguirse, sobre la pira que formen sus escombros, esa bandera amarilla y roja que es la catalana, que llevó a Alfonso V a Nápoles a España Carlos III para hacerla enseña común de todas las regiones, sería como la última llama, que se elevaría al Cielo simbolizando la plegaria de un pueblo y de una raza, que, al morir, daba el postres testimonio de lo que fue siempre el ideal de su vida. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Naturaleza humana

En este viaje de la filosofía política clásica hacia la moderna, y vuelta, se han ido perfilando dos ideas sobre la política: una anclada en la realidad de la experiencia política -su principio-; la otra sostenida en la voluntad racionalista la convención. Y ambas en nombre del hombre: la primera tomándolo en su realidad óptica natural; la otra derivándolo de la libertad negativa, esto es, de la absoluta autodeterminación. Preguntarnos qué es la política, cuál es su naturaleza, importa, por ello, preguntarnos primeramente qué es el hombre, cuál es su esencia. Esa es la faena del presente capítulo, no obstante reducirse a dos o tres temas centrales a la filosofía política. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Se perorea

Está por los Círculos liberales en que se perorea y delibera, no por las Asociaciones ultramontanas en que se dogmatiza e increpa. En una palabra, si por sus frutos se conoce al liberal fiero y al manso, por sus aficiones principalmente es como al resabiado de Liberalismo se le ha de conocer. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Matrimonio y amor

Si el amor es causa de la unión matrimonial, cuando se amengua notablemente o desaparece debe poder anularse el matrimonio. Se olvida la circunstancia –destacada por la Metafísica actual- de que a menudo el «efecto» supera a la «causa», o — dicho en términos más adecuados– que la interacción de diversos elementos da lugar con frecuencia a entidades cualitativamente distintas que presentan un sentido originario. El amor interpersonal suele arrancar del sentimiento de atracción provocado por ciertas cualidades. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Libertad de y del pensamiento

“El filósofo italiano subrayó la diferencia que media entre la libertad de pensamiento (relativista y, en último término, nihilista) y la libertad del pensamiento (que nadie tiene el poder de encadenar y menos aún de limitar). La segunda es la única verdadera libertad, puesto que en el pensamiento debe emerger el ser (lo que es), ya que de lo contrario el pensamiento se transforma en fantasía, sueño, utopía. La misma observación debe hacerse para la libertad de conciencia y la libertad de la conciencia. Distinción, ésta, hoy olvidada puesto que la hegemonía cultural liberal no admite (coherentemente) sino la libertad de… “. (Miguel Ayuso – Verbo)

 

 

 

¡Viva el beato Tiburcio Arnaiz S.J.!

Padre Manuel Martínez Cano mCR.

Beato P. Tiburcio Arnaiz S.J.¡Viva el beato Tiburcio Arnaiz Muñoz S.J.! ¡Vivan las Misioneras de las Doctrinas Rurales! ¡Viva la Iglesia Católica! ¡Viva Málaga Cristiana! ¡Viva España Católica!

Participamos en los actos de beatificación del Padre Arnaiz, con inmensa alegría. La Liturgia de la Iglesia es insuperable. Un reflejo de la liturgia celestial. La hora Santa de la Vigilia, sencillamente extraordinaria. Varias personas dieron testimonio de gracias recibidas por intercesión del nuevo beato. Uno de ellos, un auténtico milagro, que puede ser presentado para la canonización del Padre de los pobres y abandonados, del Padre Tiburcio, fidelísimo a la Tradición de la Iglesia.

Cosas que ocurrieron: «Padre, mi madre tenía mucha devoción al Padre Tiburcio y yo también. En mi juventud me desvíe del camino, soy homosexual y quiero confesarme». Amén. Muchísimas confesiones

Antes de la hora Santa, paso por el pasillo central del templo del Sagrado Corazón de Jesús; un niño está en un cochecito. Paso, le miro sonriendo y aquella carita de pan redonda y resplandeciente como el sol sonreía, sonreía y no paraba de sonreír. Nos conocíamos de toda la vida. Su madre, me enseña su mano, con los dedos bien separados. El bebé tiene cinco meses y son holandeses.

Muchas voluntarias y voluntarios para organizar los actos; diligentes, atentos, simpáticos. A una veinteañera le dije: En tus ojos se ve la pureza del Cielo. Y no suelo mentir.

Comimos en el Seminario en un clima familiar monástico, anchura de corazón, alegría desbordante, familiaridad cristiana. Ancianos, jóvenes y niños gozábamos como beatos.

Volvimos a casa y nos encontramos con una manifestación silenciosa. Hombres y mujeres, más jóvenes, vestidos de negro y con un esparadrapo en la boca. Campaña contra la trata de personas que genera más de 126 mil millones de euros al año, como reseña la hoja que me entregó una joven manifestante sin esparadrapo: «Nueve de cada diez mujeres que ejercen la prostitución están bajo el control de redes criminales» (TIP Report). La chica me preguntó: ¿sabe usted que Málaga es la segunda ciudad de Europa con más esclavitud sexual?

Por la noche me abordan una señora y su hija. Y hablamos. No era su madre, era su tía. Me preguntan y pregunto a la joven ¿cuántos años tienes? veinte, responde; su tía le corrige: aún no los ha cumplido y seguimos hablando. Padre soy de la comunión diaria y hago Ejercicios Espirituales cada año ¡Sorpresa! Yo también hago los Ejercicios de San Ignacio cada año en la misma Casa de Espiritualidad que esta joven. A su tía le dije: Lo más hermoso que ha hecho Dios en la tierra son los ojos de las adolescentes. Mira a su sobrina y dice: Sí.

La Santa Misa de la beatificación del Padre de los pobres y los campesinos de los cortijos, fue un Cielo en la tierra. Inenarrable ¡Que fervor! ¡Que devoción! ¡Que alabanzas! ¡Que solemnidad! en el Cielo vamos a reventar de felicidad.

Al día siguiente, delante de la catedral, hablaba con una chica y una y un chico que se han hecho novios por medio de Internet. Ella vive al otro lado de la Hispanidad, él en Málaga. Y ya hemos firmado el contrato. Celebraré la Santa Misa, el día que se casen, si Dios quiere, claro está.

La Santa Misa, de Acción de Gracias, de la beatificación, tampoco se puede explicar bien ¡Dios es grande! ¡La Virgen María es su Madre!

Me dijeron que el cardenal que presidía el Santo Sacrificio del altar, dijo: Que nunca había visto tantos niños en Misa sin moverse y, sobre todo, que participaban con mucha devoción. Eran familiares de varias Misioneras Rurales. Bastantes de ellas alumnos (y Adoradores Nocturnos) del colegio Corazón Inmaculada de María, fundado por el Padre José María Alba Cereceda S.J. del cual han salido varias vocaciones, entre ellas dos Misioneras Rurales. Y otras dos de las Colonias y Campamentos del P. Alba.

En varias ocasiones, sonó y se cantó el himno del Padre Arnaiz: «Buscad no vuestros interés sino los de Jesucristo». ¡Emocionante!

«Para seguir a Cristo, hay que dar la espalda a mundo».

«¡Que vida más feliz es esta cuando se vive en Jesús y para Jesús! no me cansaré de ponderar a las almas los bienes que pierden cuando piensan, quieren, recuerdan, hallan , o buscan otra cosa que a Jesús»

Padre Arnaiz