DEFENSA de la HISPANIDAD 25

Ramiro de Maeztu

EL SENTIDO DEL HOMBRE EN LOS PUEBLOS HISPÁNICOS (IV)

El humanismo español (2)

Este humanismo es una fe profunda en la igualdad esencial de los hombres, en medio de las diferencias de valor de las distintas posiciones que ocupan y de las obras que hacen, y lo característico de los españoles es que afirmamos esa igualdad esencial de los hombres en las circunstancias más adecuadas para mantener su desigualdad y que ello lo hacemos sin negar el valor de su diferencia, y aún al tiempo mismo de reconocerlo y ponderarlo. A los ojos del español, todo hombre, sea cualquiera su posición social, su saber, su carácter, su nación o su raza, es siempre un hombre; por bajo que se muestre el Rey de la Creación; por alto que se halle una criatura pecadora y débil. No hay pecador que no pueda redimirse, ni justo que no esté al borde del abismo. Si hay en el alma española un «eje diamantino» es por la capacidad que tiene, y de que nos damos plena cuenta, de convertirse y dar la vuelta, como Raimundo Lulio o Don Juan de Mañara. Pero el español se santigua espantado cuando otro hombre proclama su superioridad o la de su nación, porque sabe instintivamente que los pecados máximos son los que comete el engreído, que se cree incapaz de pecado y de error.

 Este humanismo español es de origen religioso. Es la doctrina del hombre que enseña la Iglesia Católica. Pero ha penetrado tan profundamente en las conciencias españolas que la aceptan, con ligeras variantes, hasta las menos religiosas. No hay nación más reacia que la nuestra a admitir la superioridad de unos pueblos sobre los otros o de unas clases sociales sobre otras. Todo español cree que lo que hace otro hombre lo puede hacer él. Ramón y Cajal se sintió molesto, de estudiante, al ver que no había nombres españoles en los textos de medicina. Y, sin encomendarse a Dios ni al diablo, se agarró a un microscopio y no lo soltó de la mano hasta que los textos tuvieron que contarle entre los grandes investigadores. Y el caso de Cajal es representativo, porque en el momento mismo de la humillación y la derrota, cuando los estadistas extranjeros contaban a España entre las naciones moribundas, los españoles se proclamaron unos a otros el Evangelio de la regeneración. En vez de parafrasear a San Agustín y decirse que la verdad habita en el interior de España, se fueron por los países extranjeros para averiguar en qué consiste su superioridad, y ya no cabe duda, de que el convencimiento de que podemos hacer lo que otros pueblos, no tendrá que regenerar, ya que la admiración incondicional, abyecta, de todo lo extranjero no sobrevivirá al fracaso, ya casi evidente, de cuantos principios religiosos, morales y políticos, contrarios a nuestra tradición, ha tremolado el mundo en estos siglos.

Esto lo venían haciendo los españoles, sin que les estimulara, por el momento, gran exaltación de religiosidad, y al solo propósito de mostrarse a sí mismos que pueden hacer lo que otros hombres. Pero al profundizar en la historia y preguntarse por el secreto de la grandeza de otros pueblos, tienen que interrogarse también acerca de las causas de su propia grandeza pasada, y como en todos los países los tiempos de auge son los de fe, y de decadencia los de escepticismo, ha de hacérseles evidente que la hora de su pujanza máxima fue también la de su máxima religiosidad. Y lo curioso es que, en aquella hora de la suprema religiosidad y el poder máximo, los españoles no se halagaban a sí mismos con la idea de estar más cerca de Dios que los demás hombres, sino que, al contrario, se echaban sobre sí el encargo de llevar a otros pueblos el mensaje de que Dios los llama y de que a todos los hombres se dirigen las palabras solemnes: «Ecce sto ostium et pulso; si quis… aperuit mihi januam intrabo at illum…» (Estoy en el umbral y llamo; si alguien me abriese la puerta, entraré), por lo que, también, la religión nos vuelve al peculiarísimo humanismo de los españoles. 

Mostacicas 245

«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo. Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».

Don Manuel

* Hay judíos que siguen piadosamente el Antiguo Testamento. Y judíos talmúdicos que siguen la revolución universal.

* “No temáis os anuncio una buena noticia, una gran alegría que es para todo el pueblo: os ha nacido hoy un Salvador, que es Cristo el Señor en la ciudad de David” (Lc 10, 41).

* “Todo absolutamente lógico de toda lógica, como se puede ver… Es lo que ha denominado la IDOLATRÍA del ATEÍSMO: porque el ateo, al negarse a reconocer a Dios, queda reducido, lo entienda así o no, a ADORARSE a sí mismo; es decir: a IDOLATRARSE” (Aberasturi).

* “Si, la estrecha unión (Iglesia-Estado) de ambos poderes dará la tónica a los acontecimientos cimeros que agigantan la Historia de España en estos trescientos años reventones de espigas dobles. Desde nuestros místicos hasta nuestros guerreros” (Gabriel de Armas).

* Entre los diversos pueblos de la Tierra, Dios escogió uno que llamó especialmente suyo, para que fuera depositario de su Revelación y el genuino representante de la verdadera religión.

* Dios eligió a Abraham, descendiente de Sem, como patriarca para fundar el Pueblo escogido: “Yahvé dijo a Abraham…: De ti nacerá una nación grande y te bendeciré” (Gen 12, 2).

* La promesa hecha a Abraham, la reitera Dios a los patriarcas Isaac y Jacob, a quien el mismo Dios le cambió el nombre por el de Israel.

Dominicas 237

«El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: «Me voy y vuelvo a vuestro lado». Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo.»

El Párroco

* El amor verdadero nos lleva a Dios que es la fuente de todo amor.

* Una mujer no puede ser madre de Dios. María fue elevada a un orden casi divino. María es digna Madre de Dios porque así lo quiso la Santísima Trinidad.

* El apóstata Loisy reconoció: que el cristianismo representa incontestablemente el mayor y más feliz esfuerzo que ha sido realizado hasta el presente, para elevar moralmente a la Humanidad.

* “Estamos cambiando la doctrina cristiana por un panteísmo de corte sincrético en el que los 10 Mandamientos se han convertido en los 17 objetivos para el Desarrollo Sostenibles (ODS)” (Eulogio López).

* La multiplicación de la humanidad pecadora, la mezcla de buenos y malos, traerían la perversidad y corrupción de los buenos y la inmoralidad general de las costumbres, de tal manera que Dios castigó a la humanidad con el diluvio universal.

* Sólo se libró el justo Noé con toda su familia. Dios bendijo a Noé y a sus hijos Sem, Cam y Jafet, y les mandó lo mismo que a nuestros primeros padres: “Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra” (Gen 9, 1).

* Los descendientes de Sem, Cam y Jafet se establecieron en Asia, África y Europa, respectivamente. De la descendencia de Sem formó Dios a su Pueblo: Israel.

Madre y Señora de Todos los Pueblos – Ámsterdam (HOLANDA)

Madre y Señora de Todos los Pueblos

Desde 1945 a 1959, la Stma. Virgen se apareció en Ámsterdam (Holanda) a la vidente Ida Peerdeman. El 11 de febrero de 1951 se presentó bajo su nuevo título: «Yo soy la Señora, María, Madre de todos los Pueblos.»

La vidente, Isje Johanna Peerdeman, («Ida») murió en 1996 a la edad de 90 años.

1 de mayo de 1996, el Obispo de Harlem-Ámsterdam, Mons. Bomers, y su auxiliar, Mons. Punt, autorizaron en una declaración oficial la veneración de la Virgen María, con el título de ´SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS´. En esa misma declaración subrayan que cada uno es libre de tener una opinión personal de los mensajes, siguiendo su propia conciencia.

Aprobada como de «origen sobrenatural» por el obispo José María Punt de Haarlem-Ámsterdam (Holanda) el 31 de mayo del 2002.

Principales mensajes de Nuestra Señor a de Todos los Pueblos.
«El dogma que dará al mundo la verdadera paz.»
Los mensajes de Ámsterdam tienen un lugar único en la historia de las apariciones marianas, precisamente porque en nuestra época moderna María viene con su nuevo título de “SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS”, y pide que sea llamado el último dogma mariano, que comprende una triple verdad:
«El Padre y el Hijo quieren enviar en este tiempo a María, la SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS, como Corredentora, Medianera y Abogada» (31.05.1951)
«Cuando el dogma… sea proclamado, entonces la Señora de todos los Pueblos dará la verdadera paz al mundo.» (31.05.1954)
La oración «para que venga el Espíritu Santo.»
La Stma. Virgen dictó con insistencia a la vidente la breve y potente oración para que ese dogma sea proclamado cuanto antes y de ese modo el Espíritu Santo descienda con una nueva plenitud, como ha sido prometido.

Señor Jesucristo,
Hijo del Padre,
manda ahora tu Espíritu
sobre la tierra.
Haz que el Espíritu Santo
habite en el corazón de todos los pueblos,
para que sean preservados de la corrupción,
de las calamidades y de la guerra.
Que la Señora de Todos los Pueblos,
la Santísima Virgen María,
sea nuestra Abogada.
Amén.


Esta nueva oración «… ha sido dada para pedir que el verdadero Espíritu venga al mundo.» (20.09.1951)
María insiste: «No eres capaz de comprender la importancia esta oración. Tú no sabes lo que el futuro reserva.» (15.04.1951)
Ella incluso llega a prometer: «Por medio de esta oración la Señora salvará el mundo. Una vez más repito la promesa.» (10.05.1953)
«No sabes qué gran valor y fuerza esta oración tendrá ante Dios.» (31.05.1955)
Dirigiéndose al Papa, la Stma. Virgen dijo que había sido «mandada por su Señor y Creador, para que, mediante esta oración y este título, pueda salvar el mundo de una gran catástrofe mundial.» (10.05.1953)
¡Cuida que se haga conocer esta oración a todo el mundo, a todos las naciones. Todos tienen derecho. Te aseguro que el mundo cambiará.» (29.04.1951)
Viendo que se duda en difundir esta oración, la Stma. Virgen anima diciendo: «Que los hombres digan cada día esta sencilla oración. Es tan sencilla y breve, que todos pueden recitarla en este mundo moderno. Ha sido dada para pedir que el verdadero Espíritu venga al mundo» (20.09.195l).
La imagen: la interpretación e ilustración del dogma.
Durante varias visiones, la Stma. Virgen describe a la vidente la milagrosa imagen que representa el triple dogma y por eso la imagen «…ha de preceder un dogma, un nuevo dogma.» (15.04.1951)
La Corredentora está de pie sobre el globo terrestre delante de la Cruz luminosa de la Redención de su Hijo. Alrededor de Ella está reunido el rebaño de Cristo, iluminado por tres rayos, la Gracia, la Redención y la Paz, provenientes de las manos de la Medianera de todas las Gracias.
El 15 de noviembre de 1951 la Madre de Dios pide directamente a la vidente: «Diles a todos que difundan la oración y la imagen en el mundo». El 29 de abril de ese año la SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS había prometido: «Te aseguro que el mundo cambiará.»
La acción mundial: la imagen y la oración han de llevarnos al dogma.
Muchos escucharon la oración de Ámsterdam por primera vez durante la Primera Jornada Internacional de Oración, que tuvo lugar el 31 de mayo de 1997. En su corazón comprendieron la ansiedad de María por difundir ahora esta potente oración en muchas lenguas, juntamente con su imagen milagrosa. María expresamente llama a una acción de redención y de paz (a 01.04.1951) a la difusión de su oración, juntamente con su imagen, a la que deberían tomar parte todos los hombres. «Esta acción no tiene que ver sólo con un país, sino con todos los pueblos.» (11.10.1953)
La SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS hace una consoladora promesa para esta acción: «¿Tienes miedo? ¡Yo te ayudo! Ya verás cómo la difusión se hará por sí sola.» (15.04.1951)
«María se asume toda la responsabilidad.» (04.04.1954)
Hace ya casi cincuenta años que la vidente vio caer la nieve como un símbolo del maravilloso efecto de la acción: «Al igual que los copos de nieve caen sobre la tierra, cubriéndola con una capa espesa, así se extenderá la oración y la imagen por todo el mundo y penetrará en el corazón de todos los pueblos.» (01.04.1951)
María hace una promesa magnífica: «Comiencen esta obra de redención y de paz con ardor y celo y verán el milagro.» (01.04.1951)