El nacimiento de la España moderna 67

LEÓN XIII

JEAN DUMONT, Historiador francés

ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA

LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA: SOMBRAS, PERO TAMBIÉN LUCES (XV)

Un llamamiento de hace más de cien años

Esta revelación de una realidad de la Inquisición española “completamente diferente” como afirmó Bennassar— de la visión impuesta por su “Leyenda Negra”, nos lleva hacia una última reflexión. El 18 de agosto de 1883, un papa considerado liberal, León XIII, publicó un breve especial consagrado a la necesidad vital de los estudios históricos: Saepe numero considerantes. Para hacer frente a las leyendas negras anticatólicas, hizo un llamamiento al trabajo, a la acción, escribiendo: “Es un interés primordial apartar este peligro. Hay que trabajar enérgicamente para refutar mentiras y falsedades recurriendo a las fuentes. Los enemigos de la Iglesia lanzan sus dardos hostiles sobre todo desde la Historia. Es necesario que la Iglesia se defienda con las mismas armas de la Historia y que refuerce con especial cuidado los flancos atacados con más violencia”. Por desgracia el papa ha sido poco escuchado. Han tenido que pasar cien años para que acerca de la Inquisición española se introduzca un principio de rectificación. E incluso, como hemos visto, algunas publicaciones católicas, como la Biblioteca de Autores Cristianos, continúan proporcionando dardos a los enemigos.

Miguicas 313

Padre Martínez m.C.R.

* “La misión del católico es lograr que la Ley Divina quede grabada en la ciudad Terrena” (Concilio Vaticano II).

* La autodeterminación modernista ha cristalizado en el aborto, eutanasia, manipulación de embriones, etc.

* “La vida es una moneda que nada vale si no es gastándola; pero gastándola en provecho propio, tampoco vale nada. La vida vale sólo cuando se gasta por Dios y para su gloria, que algún día será también la nuestra” (Monseñor M. Reig Pla).

* “Sus prédicas la constitución de un bloque hispanoamericana encabezado por España titulándolo “inagotable reserva” por la lucha por la doctrina de Jesucristo y el triunfo de su Iglesia” (José Ungría).

* Los Profetas anuncian el tiempo, el lugar y otras circunstancias del advenimiento del Mesías Redentor, precisando sus características esenciales.

* La expectación mesiánica era el alma y la vida del Pueblo de Dios, Israel, y esta expectación transcendió a otros pueblos. Por eso, el mundo entero presentía, esperanzado, un salvador.

* “Llegada la plenitud de los tiempos” (Gal 4, 41), Dios determina la Encarnación. La Segunda Persona de la Santísima Trinidad, sin dejar de ser Dios, se hizo Niño en las purísimas entrañas de la Virgen María, para redimir a los hombres.

El octavo día 108 – CRISTO, LUZ PARA LOS HOMBRES Y PARA LOS PUEBLOS (VII)

EL BAUTISMO DEL SEÑOR

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

Muchos otros aspectos de esta manera confusa de apelar a los valores humanos podrían ser evocados aquí; no me atrevo a insistir en ellos para no ocupar demasiado tiempo vuestra atención. Sólo quisiera decir de paso, que Dios, que se nos ha manifestado en Cristo, no podrá tolerar jamás que, los que le conocemos, traicionemos nuestra condición de testigos. Otros, que no le conocen, podrán acercarse, sin darse cuenta, al Señor a través de las aspiraciones confusas de su propio corazón; pero nosotros, no. Tenemos una luz, y no para ocultarla, sino para mostrarla. Nosotros no podemos ocultar al Señor, ni siquiera dentro del hombre; no podemos decir que ya amamos al hombre, si, mientras tanto, omitimos la profesión de nuestro amor a Cristo Jesús, a Dios Padre; porque el Señor que nos ha pedido, como exigencia de una caridad eficaz, el amor y el servicio a los hombres, ha dicho también que «el que me negare delante de los hombres, yo le negaré también delante de mi Padre» (Mt. 10, 33).

Y en cuanto a la unidad, que es, sobre todo en el ámbito íntimo del pensamiento y de los corazones, una de las grandes exigencias de toda vida comunitaria, queremos recordar que no puede lograrse a costa de Cristo. Se fomenta, sin duda, la unidad, aprovechando ese mínimo que nos es común a todos los que convivimos en un ámbito determinado, pero ese grado no puede ser el término de un rebajamiento, de una reducción, sino como decíamos antes­ inicio de ascensión. En definitiva, no hay unidad verdadera entre los hombres, sino cuando todos comulgan en un movimiento ascendente hacia valores que nos trascienden y nunca cuando pretenden lograrla por la vía fácil de la reducción a un mínimo, porque ese camino conduce a lo inferior, donde reina el egoísmo, manantial incesante de toda división.

La encarnación de Chisto fue un abajarse, pero con finalidad elevadora; si no, carecería de sentido. Por eso, los cristianos esperamos de nosotros mismos y de toda la Iglesia, especialmente de los más responsables en la misma, que cuando practique, en virtud de la caridad, los servicios temporales que necesiten los hombres, los convierta siempre en signo de la presencia del amor que salva; que, como Cristo Jesús, el pan más o menos multiplicado, levante siempre el apetito y el corazón hacia el pan que baja del Cielo. Porque cuando no se produce esta elevación desde el pan de la tierra al pan del Cielo, entonces -como sucedió a Jesús en Cafarnaúm- mejor sería que la Iglesia se quedase sin seguidores. Entonces, Cristo Jesús, implacablemente fiel a su misión de amor, preferirá que se marchen todos. «¿También vosotros os queréis ir?», tendrá que decir, a última hora, al grupo minúsculo de sus discípulos (Cfr. Jn. 6, 60-67).

Semillicas 315

«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré. Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».

Padre Cano, m.C.R.

* “El mal se propaga rápidamente. El bien tiene muchísimo más poder que el mal. Sin embargo, la influencia del mal aumenta, con la pasividad de los buenos” (M.D).

* “La democracia no es un modo alguno un hecho y tampoco un derecho. Es tan solo una idea falsa” (Charles Maurras).

* “Nunca será suficiente hablar de la obra de España en India. A los pocos años del descubrimiento de América, florecen por los territorios descubiertos iglesias, hospitales, universidades, colegios…” (Luis María de Ruschi).

* “Y al emplearse nuestro carácter en la lucha fuimos fieros defensores de nuestra independencia y proyectamos nuestro ingenio por el mundo, hasta que la invasión de doctrinas extrañas acabó sumiéndonos en la decadencia” (Francisco Franco Bahamonde).

* Jacob tuvo doce hijos, padres de las doce tribus Israel, con las que se formaría el Pueblo de Dios. De la tribu de su hijo Judá saldría el Mesías.

* Moisés fue el primer jefe del Pueblo escogido. Condujo a su pueblo de la esclavitud de Egipto a la Tierra prometida. Recibió de Dios las Tablas de la Ley y toda la Legislación del Pueblo de Dios en el monte Sinaí.

* Josué introdujo al Pueblo escogido en la tierra prometida, en el país de Canaán (Palestina). A David le prometió Dios la perpetuidad del Reino mesiánico en su propio linaje; sus salmos cantan las glorias del futuro Mesías.