Pensar-demasiado4Sólo en el reconocimiento público y acatamiento del Hijo de Dios, Jesús Nuestro Salvador y Redentor, tendremos la ansiada civilización del amor, y por tanto el reconocimiento pleno de la dignidad de la persona humana, así como la unidad efectiva y real del género humano.

Evaristo Palomar

La ausencia de fe provoca la deshumanización babélica y belicosa de la lucha degradante del hombre contra el hombre.

Juan Antonio Pascual de Aguilar OSB

El gran Pascal dijo: “el corazón tiene sus razones, que la razón no comprende”. En la persona humana, la razón está unida al corazón, por lo cual las razones del corazón captan verdades que superan las limitaciones del simple razonamiento. Un corazón limpio percibe la verdad vital más clara y profundamente que una inteligencia arrogante.

Juan Antonio Pascual de Aguilar OSB

La fe refuerza al hombre de tal manera que hace de él el mejor de los filósofos “porque el esplendor de las divinas verdades, al penetrar en al alma auxilia a la misma inteligencia”. (Aeterni Patris).

José Mª Petit Sullá

La mejor filosofía es la filosofía cristiana, la filosofía hecha al servicio de la explicación del misterio del hombre

Francisco Canals

Como dice Donoso Cortés en un discurso sobre la Biblia, la verdadera libertad nace en la Cruz de Cristo que ha sido el signo y emblema de nuestra civilización cuya raíz nace en la revelación de Cristo.

Francisco de Gomis

Que nadie se asombre si afirmo que nuestras dos grandes jornadas bélicas: la lucha contra Napoleón a principios del siglo XIX y nuestra guerra civil de ayer -un ayer que empieza a ser histórico- han colaborado -lo afirmo y lo reafirmo- a la forja de Occidente en nuestro tiempo. Y he saltado hasta estas horas de hoy porque nadie puede negar nuestros grandes servicios de tiempos medievales, cuando fuimos a un tiempo rodela y maestra de Occidente, ni los más conocidos de nuestras empresas americanas y mediterráneas en los tiempos nuevos.

Claudio Sánchez Albornoz

La persona humana es anterior al Estado, motivo por el cual el Estado jamás podrá otorgarle una serie de derechos que a la persona le son inherentes porque se desprenden de su propia naturaleza.

Nemesio Rodríguez Lou