ciencia y feManuel Mª Domenech Izquierdo

LA HIPOSTATIZACIÓN DE LOS NÚMEROS

La Madurez de la Física

Como decíamos al terminar el capítulo anterior, gracia~ a los últimos progresos científicos, resulta, hoy día, menor el peligro de confundir la imagen con la idea, revistiendo las abstracciones fisicomatemáticas de cualidades sensitivas arbitrarias. Pero a esto sólo llegan los más dotados, porque la divulgación científica y la enseñanza según los planes aprobados pueden continuar indefinidamente haciendo daño, en contra de los criterios de los grandes físicos. Sir Arthur Eddington, dice:

“Nos es difícil aprender a tratar el mundo fisicomatemático como puramente simbólico. Estamos siempre reincidiendo y mezclando con símbolos matemático, incongruentes concepciones tomadas del mundo de la conciencia. Sin llegar a escarmentar a pesar de tan larga experiencia, extendemos la mano para agarrar la sombra~ en vez de aceptar su naturaleza de sombra. Realmente, a no ser que nos encerremos juntos con el simbolismo matemático, es duro impedir que vistamos nuestros símbolos con engañosos vestidos. Cuando pienso en un electrón, viene a mi mente una bola fuerte, roja y pequeñita, el protón, en cambio, es gris. Desde luego que el color aquí es absurdo, quizá no más absurdo que el resto de la concepción pero yo soy incorregible. Es muy comprensible que las jóvenes mentalidades físicas encuentren estas descripciones demasiado concretas y estén esforzándose en construir un mundo a partir de los símbolos de la función de Hamilton, cosa tan lejana de las imaginaciones humanas como que ni siquiera obedece las leyes de la aritmética ortodoxa. Yo encuentro alguna dificultad en alcanzar este nivel de pensamiento, pero estoy convencido de que esto ya es así”. (12)

“Hemos viajado muy lejos de la vieja posición que pedía un modelo mecánico para cualquier cosa en la naturaleza”. (13)

Pero por no confundir la imagen con la idea, no vayamos a caer en errores pitagóricos, es decir, a dar existencia sustancial a los mismos números, a hipostatizarlos como entidades reales, que no fueran fruto de la abstracción.

Este error puede popularizarse ahora más fácilmente gracias a la imposibilidad de imaginar el modelo onda-corpúsculo, pero incluso antes de que existiera la mecánica cuántica, ya algunos científicos se inclinaban hacia desviaciones pitagóricas. Sirvan de muestra estas palabras de Heinrich Herz, el descubridor de la ondas de radio: “Uno no puede escapar al sentimiento de que las fórmulas matemáticas tienen una existencia independiente e inteligencia propia, de que son más sabias que nosotros más sabias incluso que sus descubridores, que obtenemos de ellas más de lo que hemos puesto”. (14) Realmente siempre ha estado Pitágoras presente: “Siento que todo lo de la naturaleza y el gracioso cielo esta puesto en símbolos en la geometría”. (14) En sus “Diálogos sobre Física Atómica”, Werner Helsenberg, intentando llegar a la más alta cumbre del pensamiento científico escribe:

“Hasta entonces habíamos venido creyendo en la antigua concepción de Demócrito, que se puede resumir en esta frase: en el principio era el átomo. Pero, ¿Qué es lo que había en el principio? ¿Una ley de la naturaleza, una razón matemática, una simetría? En el principio era la simetría. Esto tenía resonancias de la filosofía platónica del Timeo, por lo que me vinieron otra vez a la memoria las lecturas que hice en el tejado del seminario de Munich en el verano de 1919” (15).

Notas

12 “The nature of the physical world”. EDDINGTON. pag. xvii. Arbor Paperback 1958. Michigan.

13 “The nature of the physical world” EDDINGTON. pag. 35. Arhor Paperhack 1958. Michigan.

14 “The sleepwalkers”. ARTHUR KOESTLER. pag. 404 Pelican Book. 1969.

15 “Diálogos sobre la física atómica”. HEISENBERG. B.A.C. pag. 166.