94346_armasydrogasPersonas, a menudo muy pobres y vulnerables, son víctimas del tráfico con fines de explotación sexual, trabajo forzado, extracción ilegal de órganos, mendicidad, servidumbre doméstica, matrimonios forzados, adopciones ilegales u otras formas de explotación. Cada año, cerca de 2,5 millones de personas son víctimas de la trata y la esclavitud. De ellos, el 60 por ciento son mujeres y niños, quienes con frecuencia sufren abusos y violencia indescriptibles.

Por otra parte, para los traficantes y proxenetas, esta llega a ser una de las actividades ilegales más lucrativas en el mundo, al generar un total de 32 mil millones de dólares al año. Llegando así a ser el tercer negocio más rentable después de los tráficos de drogas y de armas.

Desde hace años, la Iglesia Católica trabaja en muchas partes del mundo para prevenir el tráfico de seres humanos, sensibilizando, denunciando las causas y las redes de traficantes y explotadores, luchando a favor de políticas sociales contra la trata, acompañando y protegiendo a las víctimas y favoreciendo su reintegración social.