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No estoy nunca sola

“A veces, después de la Santa Comunión, siento la presencia de Dios de modo particular, sensible. Siento que Dios está en mi corazón. Y el hecho de sentir a Dios en el alma, no me impide en absoluto cumplir mis tareas; aun cuando realizo los más importantes asuntos que requieren atención, no pierdo la presencia de Dios en el alma y quedo estrechamente unida a Él. Con Él voy al trabajo, con Él voy al recreo, con Él sufro, con Él gozo, vivo en Él y Él en mí. No estoy nunca sola, ya que Él es mi compañero permanente. Siento su presencia en cada momento. Nuestra familiaridad es estrecha a causa de la unión de la sangre y de la vida.” Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina Kowalska, nº 318.

Por la Iglesia

“Por la Iglesia fuimos con el P. Urdaneta y Elcano a dar la vuelta al planeta, y con San Francisco Javier a evangelizar millones de hombres más allá de las fronteras donde pasaron las victorias de Alejandro. Por la Religión fuimos a pelear en los pantanos de Flandes, para contrabalancear el poder de la protesta, que hubiera sucumbido sin la hora trágica en que se hundió la Invencible; por ella hicimos la última cruzada de Lepanto.” Juan Vázquez de Mella, El Verbo de la Tradición, p. 64.

Traslado de la fuerzas

“Ante esta perspectiva no era de extrañar que la mayoría de los Gobiernos del mundo dieran por frustrada la intentona golpista, algo que también ocurra con el presidente de la República Manuel Azaña, que la misma tarde del 17 de Julio anunció en un mensaje radiado que no existía riesgo alguno para la estabilidad del régimen. Llegó a comparar esta intentona con el simulacro protagonizado por el general Sanjurjo en agosto de 1932. Desde la misma mañana del 18 de julio, desde las plazas españolas de Ceuta y Melilla se empieza el lento traslado de las fuerzas legionarias y regulares. Un proceso lento que debe hacerse empleando aviones al estar el mar controlado por parte de la marina republicana.” Juan E. Pflüger, www.gaceta.es, Revista Empenta, nº 99 (2º Trim 2015), p. 29.

El error gnóstico

“El error gnóstico impregna el contractualismo por el que se teoriza un nuevo hombre de un pacto o contrato -ahistórico- que transmuta la naturaleza humana surgiendo de ese pacto la libertad civil y haciendo desaparecer el estado de naturaleza. Síntesis de ambas posturas las encontramos en pensadores como Kant y sus obras Idea para una historia universal en clave cosmopolita (1784) 0 La paz perpetua (1795), donde gracias al contrato social se puede poner en marcha un devenir, histórico, sometido a leyes deterministas, que culminaran con el secularizado reino de Dios manifestado en una democracia universal.” Javier Barraycoa, Revista Verbo, nº 535-536, mayo-junio-julio 2015, p. 509.

La mitad de la juventud en paro

“No voy a extenderme más describiendo los últimos años, los de la «desaceleración», «los brotes verdes», «la incipiente recuperación»… Baste el dato de que la mitad de nuestra juventud está en la calle y que a la otra mitad su sueldo no le permite aspirar a formar una familia. Todavía no hay solución a esta última crisis. Unos apuestan por la «flexibilización laboral», que consiste, básicamente, en que las condiciones de nuestros trabajadores sean tan penosas que lleguen a ser competitivas con el mercado laboral chino, y las mismas industrias que hemos echado vuelvan, pero pagando la mitad a los trabajadores. La otra solución que se propone es la de las «políticas sociales», que todavía no sé en qué consisten, aunque según he oído en la última campaña electoral es algo así como cobrar sin trabajar.” Juan Sánchez Galera, Revista Razón Española, nº 196, Marzo-Abril 2016, p. 199.

Dos clases de ateísmo

“Enséñase en filosofía y en teología, que hay dos clases de ateísmo: uno doctrinal y especulativo, y otro práctico. Consiste el primero en negar franca y redondamente la existencia de Dios, pretendiendo anular o desconocer las pruebas irrefutables en que se funda. Consiste el segundo en vivir y obrar sin negar la existencia de Dios, pero como si Dios realmente no existiese. Los primeros se llaman ateos teóricos o doctrinales; los segundos, ateos prácticos, y son los que abundan más.” Félix Sarda y Salvany, El Liberalismo es pecado, p. 22.

Ética y derecho

“Por consiguiente, la legalidad no puede ser la fuente del derecho, que es, ante todo, un problema é tico. Existe por tanto una unión entre ética y derecho que excluye que la soberanía o el pacto puedan ser constitutivas de lo jurídico. Esto permite comprender mejor el sentido del liberalismo. El constitucionalismo separa derecho y moral, Iglesia y Estado, haciéndoles extraños; funda el ordenamiento en la soberanía, o sea, en el poder en cuanto poder; registra los derechos desde la reivindicación de la libertad negativa; los tutela estableciendo un equilibrio de poderes. Todos estos son, en fin, principios del Estado de Derecho, siendo el derecho, derecho positivo. Pues bien, en este marco, el liberalismo, que puede revestir diversas formas, remite siempre a un principio basal: el del espíritu individualista, que descansa en el racionalismo moderno, radical, absoluto. Por eso, siguiendo a Ruggiero, Castellano afirma que el liberalismo puede estar presente en tres revoluciones aparentemente muy diferentes entre sí: liberal, socialista y democrática.” Joaquín Almoguera Carreres, Revista Verbo, nº 537-538, agosto-septiembre-octubre 2015, p. 582.