hitoIsabel

El secreto de María

Consagrarse así a Jesús por María es poner en manos de María nuestras buenas acciones, que, aunque parezcan buenas, están muchas veces manchadas y son indignas de que las mire y las acepte Dios, ante quien no son puras las estrellas. ¡Ah!, roguemos a esta buena Madre y Señora, que después de recibir nuestro pobre presente, Ella lo purifique, Ella lo santifique, Ella lo suba de punto y lo embellezca de tal suerte, que le haga digno de Dios. (San Luis Mª Grignion de Montfort)

La mujer

Edith Stein

Hemos acentuado, también, el camino por el cual hay  que buscar la restauración de la naturaleza, y por tanto, la vocación originaria del hombre y de la mujer: se puede alcanzar sólo a través de una auténtica relación filial con Dios. Es la obra de redención de Cristo, si colaboramos con ella, la que nos hace nuevamente hijos de Dios. Los israelitas de la antigua alianza hicieron su parte esperando al Mesías, observando fielmente la ley.

Política cristiana

¿Qué habría que decir a tanto católico, seglares y clérigos -e incluso algunos obispos-, que fueron fieles compañeros de viaje? ¿Y que podrán honradamente responder? No cabe duda de que faltan por entonar un sinfín de mea culpa, que, sin embargo, será vano esperar. La Contrarrevolución, pues, sigue teniendo virtualidad; no sabemos si más que hace doscientos o ciento cincuenta años, pero si sabemos, que con la caída del telón de acero, tiene más posibilidades que hace diez años. (Estanislao Cantero – Verbo)

Matrimonio institución

La familia se levanta sobre el matrimonio. De manera que las transformaciones que han producido el “eclipse” de la familia han provocado también la “evaporación” del matrimonio. Así como la debilitación de éste no ha dejado de influir negativamente sobre aquélla. En este sentido puede concluirse que las reformas contemporáneas de la disciplina matrimonial (a comenzar por el divorcio vincular) no sólo han atentado contra el derecho natural sino que incluso han terminado por suponer la desaparición del matrimonio como institución. (Miguel Ayuso – VERBO)

Un orden del día

Ya los antiguos decían que la ociosidad es la madre de todos los vicios.

Es necesario trabajar bajo “un orden del día”. Tener programadas las horas. El soberbio lo fía todo a su capacidad para hacer frente a las contrariedades e imprevistos. El humilde programa sin cesar a sabiendas de que luego se verá forzado a rectificar. El ocioso confía en su inteligencia; el humilde confía en su voluntad; por esto lo programa todo.

Hay un campo inmenso si uno se interesa por los hombres y sus problemas no en plan teórico sino práctico: actuar como voluntario, como propulso de iniciativas… Hay mucho trabajo que hacer.

Cuando uno necesita reposar de su actividad física puede emprender la actividad intelectual de leer buenos libros. Especialmente indicados pueden ser los de historia. (Jaime Solá Grané – La castidad, ayer y hoy)

Homosexualidad y esperanza

Bieber: En el momento que el hijo homosexual ha alcanzado el  período de la preadolescencia, ha sufrido un extenso daño de la personalidad. Excesiva preocupación maternal sobre la salud y las heridas, restricción de actividades apropiadas para su edad y potencial, que interfieren con una conducta afirmativa, actitudes desmasculinizantes, e interferencia con la sexualidad – entremezclada con rechazo, hostilidad y falta de apoyo por parte del padre – produciendo un niño excesivamente tímido, patológicamente dependiente de su madre e inquieto por sentimientos de inferioridad, impotencia y autodesprecio. Él se resiste a participar en actividades de niños, pensando que pueden herirlo – generalmente sobreestima la prudencia. Sus compañeros responden con sobrenombres humillantes y no raras veces con ataques físicos, que la timidez suele invitar entre los niños… De este modo él se ve privado de la importante interacción proporcionada por los grupos de sus pares. (Asociación Médica Católica – AMCA)

Solo libertad

El liberalismo niega la naturaleza humana en su versión auténtica. Pretende que el hombre es naturalmente bueno. Y así entiende que la libertad es la autodeterminación de cada uno, sin tener en cuenta ni a Dios, ni el fin de la existencia humana, ni el bien común de la sociedad. Para el liberalismo, la libertad es lo único absoluto. Todo lo demás se subordina a la misma. (Mn. José Ricart Torrens – Catecismo Social)