Isabel

La mujer

Edith Stein

El órgano para la concepción del ente en su totalidad y en su peculiaridad está en el centro de su ser y condiciona a aquella aspiración a desarrollarse hasta la totalidad y a ayudar a los demás a su correspondiente desarrollo que hemos encontrado antes como característica del alma femenina. Por eso está ella mejor protegida que el hombre por la naturaleza contra la actividad unilateral y el desarrollo de sus potencias, pero, por otra parte, menos inclinada a los esfuerzos máximos en el terreno de las cosas que siempre con concentración unilateral se logran con todo el esfuerzo anímico, y expuestas a un peligro más fuerte de fragmentación.

Autoridad

No menos sentimos el impulso de expresar el más profundo convencimiento de que la autoridad en la Iglesia no se funda ni puede basarse en los procedimientos de algunas concepciones políticas. La constitución divina de la iglesia abona la autoridad pontificia y episcopal, no por la fuerza de los votos, ni el consenso de una mayoría, ni la recogida de unas firmas como báculos del gobierno eclesiástico. Su fuerza radica en el Espíritu Santo y quienes están colocados para regir la iglesia en El exclusivamente han de encontrar su fortaleza. (ASOCIACIÓN DE SACERDOTES Y RELIGIOSOS DE SAN ANTONIO Mª CLARET)

Corrupción política

Es decir, los partidos pertenecen a la oligarquía que los dirige y se rigen por los intereses, en sentido amplio, de sus dirigentes, que pueden coincidir -suelen acabar coincidiendo- con los ele quiénes deambulan en lo que llamó Carl Schmitt los “pasillos del poder”, una de las causas normales de la corrupción política relacionada con la naturaleza humana. Lo anormal es -era- que se inventen sistemas políticos estructuralmente corruptos y generadores ele corrupción, como suelen ser los socialistas: su angelismo (de hecho cinismo) antropológico de marca rousseauniana (y kantiana) les lleva a confiar en que los ideales y la organización impedirán mecánica o automáticamente la corrupción o, por lo menos que se note. (Dalmacio Negro – VERBO)

Honor a Dios

Pero Dios vela por su honor ofendido, pues su honor es el objetivo supremo que Dios eterno se fijó en la obra de la creación. Toda la creación es un canto a su Creador. La rosa por ejemplo. Una rosa entreabierta nos habla de la bondad, sabiduría, belleza, vida fecundada, grandeza de Dios. Ella, por su mera existencia, es un reflejo de estos atributos divinos. Y florece en honor suyo. El hombre añade la conciencia y libertad de su ser y así puede rendir a Dios un homenaje de amor consciente y libre: es la cumbre de la creación, el corazón humano alaba a Dios, se rinde a su honor. (Jaime Solá Grané – CASTIGOS DE DIOS)

El problema de España

Al escucharles, el tema de la naturaleza histórica de España sería algo pasado de moda y no interesaría más que a algunos fanáticos nostálgicos del franquismo. Su furor intolerante es tanto más desalentador ya que desprecia la obra inmensa de las figuras intelectuales más emblemáticas de la España de los dos últimos siglos. El tema de “la esencia”, del ser, de las raíces o de la identidad de España está en efecto presente en un centenar de obras famosas publicadas desde el final del siglo XVIII. En realidad, el “problema de España” no ha dejado nunca de preocupar a los principales filósofos e historiadores españoles. (Traducción hecha por Maite Vaquero Oroquieta – RAZÓN ESPAÑOLA)

Teocracia secularizada

La libertad que defendían, con la participación de los hombres en la estructura plural de la comunidad política, era el rechazo del totalitarismo de Estado en que caería la democracia de los derechos del hombre, y era salvaguarda frente al poder de cualquier hombre que, con el individualismo, surgía también con la democracia. Que fueran antiliberales no quiere decir que se les deba considerar antecesores del totalitarismo, ni que la defensa de la monarquía absoluta cayera en el absolutismo. Ni Bonald ni Maistre fueron teócratas pues, como observó Nolte, “Iglesia y Estado permanecen como poderes diferentes”. Por el contrario, es de Hobbes y de Rousseau de quienes procede la unión de ambos poderes, preparando “una teocracia secularizada, es decir, el totalitarismo”. (Estanislao Cantero – VERBO)

Arbitrario el sufragio universal  

Siempre es arbitrario el sufragio universal. Incluso el sistema D’Hondt. Véanse estos ejemplos: “Los franceses eligieron la primera Asamblea de la V República mediante escrutinio mayoritario de dos vueltas. Así obtuvieron diez escaños los comunistas y 189 la UNR. Si a las mismas urnas se hubiera aplicado el escrutinio mayoritario simple, los comunistas habrían obtenido 54 escaños y la UNR 104. Si el sistema electoral hubiera sido el de la representación proporcional integral, los comunistas hubieran alcanzado 88 escaños y la UNR sólo 82” (Fernández de la Mora, “El crepúsculo de las ideologías”). (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)