La procesión eucarística

Durante la temporada de las peregrinaciones, a las 5 de la tarde, el celebrante y sus acompañantes llegan al llamado altar de la Padera, llavando la custodia con el Santísimo Sacramento y colocándola sobre el altar, situado frente a la Gruta, al otro lado del río Gave. Los peregrinos se reúnen en ese lugar y enseguida empieza la procesión. Las personas enfermas y discapacitadas van en primera fila. El Santísimo va al final, rodeado de los representantes de cada grupo de enfermos. En la basílica de San Pío X, las personas que llegan en procesión se unen a las que ya están esperando allí. El Santísimo Sacramento se expone sobre el altar y todos los presentes tienen un tiempo de adoración eucarística. Seguidamente, el sacerdote que preside toma la custodia y, con sus acompañantes, se acerca a los grupos de personas enfermas y discapacitadas y le imparte la bendición con el Santísimo.

La procesión mariana de las antorchas

La procesión mariana se tiene diariamente, a las 21 horas, durante la temporada de las peregrinaciones. Comienza en las inmediaciones de la Gruta y termina en la explanada de la basílica Nuestra Señora del Rosario. A la cabeza de la procesión va la imagen de Nuestra Señora llevada por un grupo de peregrinos. La siguen los peregrinos enfermos y los que forman parte de grupos organizados, precedidos por las banderas y estandartes de su peregrinación. Al término de la procesión, el obispo o sacerdote que la preside, imparte la bendición a los peregrinos. Durante la procesión, los peregrinos, llevando velas encendidas, rezan el Rosario meditando los misterios de la vida, muerte y resurreción de Nuestro Señor Jesucristo, misterios Gozosos, Dolorosos, Luminosos y Gloriosos, según corresponda en los distintos días de la semana. Hay posibilidad de obtener las velas dentro del recinto del Santuario.