Papa Francisco

El papa Francisco al concluir la santa misa de canonización de santa Jacinta y san Francisco Marto, bendijo a los enfermos presentes y entregó un regalo a la Casa “Nossa Senhora do Carmo” donde a las 12,30 h. almorzó con los obispos de Portugal.

A los enfermos el Pontífice les dijo “el Señor nos precede siempre: cuando atravesamos por alguna cruz, él ya ha pasado antes. En su Pasión, cargó con nuestros sufrimientos. Jesús sabe lo que significa el sufrimiento, nos comprende, nos consuela y nos da fuerza, como hizo con san Francisco Marto y santa Jacinta, y con los santos de todas las épocas y lugares. Pienso en el apóstol Pedro, en cómo la Iglesia entera rezaba por él mientras estaba encadenado en la prisión de Jerusalén. Y el Señor lo consoló.

Cardenal Carlo Caffarra

La redacción es dramática. La primera proposición –“Este era homicida desde el principio”- se explica por la segunda: “no se mantuvo en la verdad”. El asesinato que el diablo realiza consiste en no estar en la verdad, no morar en la verdad. Es asesinato, porque él está tratando de extinguir, de matar en el corazón del hombre la verdad, el deseo de la verdad.

Cardenal Antonio Cañizares

Jesús, el Hijo de Dios, “nacido de una mujer, nacido bajo la Ley” (Gal 4, 4), es uno de los nuestros, hombre de dolores y esperanza, en todo semejante a nosotros excepto en el pecado (Cfr. Heb 4, 15). “Trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre” (Gaudium et Spes 22). Pasó haciendo el bien, predicando la llegada del Reino y realizando signos y prodigios (Cfr. Hch 10, 38; 2, 22). Su absoluta y soberana libertad frente a todo poder de este mundo para acercarse al hombre caído y curarlo y para ofrecer la salvación a los pecadores y repudiados; su amor incondicionado y su servicio y entrega hasta el fin en favor de todos, especialmente de los enfermos, de los marginados, de los pobres y de los que no cuentan.

Cardenal Robert Sarah

A este respecto, podemos mencionar el cuidado especial y la atención personal que el Papa Benedicto XVI demostraba cuando celebraba la Sagrada Liturgia; sus referencias continúas en sus discursos a su centralidad en la vida de la Iglesia; y, por último, sus dos documentos magisteriales: Sacramentum Carítatís y Summorum Pontíficum. En otras palabras, lo que llamamos “aggiornamento litúrgico (puesta al día)” ha sido, de alguna manera, completado por el Motu proprio Summorum Pontífícum del Papa Benedicto XVI.

Cardenal Juan José Omella

¡Cuántos cristianos y cristianas han recibido la fe gracias al testimonio y al anuncio de sus abuelos! De mi estancia como misionero en África recuerdo el gran respeto a los abuelos que tenían muchas de esas culturas. Miremos de no perder este valor también tan nuestro. Que san Joaquín y santa Ana intercedan ante Dios por nuestros abuelos y para que sepamos reconocer, valorar y agradecer el bien que representan para nosotros y para nuestra sociedad.

Monseñor Juan José Asenjo

Monseñor Juan José AsenjoLa crisis del amor humano ha sido descrita por el papa Francisco como un gran “desafío antropológico y cultural” (AL 31-57), un desafío que nos invita a seguir educando a los jóvenes en el amor, con renovado empeño, ayudándoles a valorar y respetar la diferencia y a aceptar el propio cuerpo tal y como ha sido creado (AL 285). De ello depende que el amor humano conserve su dignidad y su valor para revelar el amor divino en el nuevo milenio. De ello depende también la dignidad y el misterio de la persona humana.

San PÍO X

8  Pascendi Dominici Gregis

Y como una táctica de los modernistas (así se les llama vulgarmente, y con mucha razón), táctica, a la verdad, la más insidiosa, consiste en no exponer jamás sus doctrinas de un modo metódico y en su conjunto, sino dándolas en cierto modo por fragmentos y esparcidas acá y allá, lo cual contribuye a que se les juzgue fluctuantes e indecisos en sus ideas, cuando en realidad éstas son perfectamente fijas y consistentes; ante todo, importa presentar en este lugar esas mismas doctrinas en un conjunto, y hacer ver el enlace lógico que las une entre sí, reservándonos indicar después las causas de los errores y prescribir los remedios más adecuados para cortar el mal.