Isabel

El drama de la España moderna

Frase - Benedicto XVI - Contracorriente.jpgLos grandes medios de comunicación españoles de comienzos del siglo XXI han tomado como costumbre divinizar la pluralidad y la diversidad y anatemizar la unidad y la homogeneidad. Políticos e intelectuales mediáticos sueñan o fingen creer en la próxima mundialización feliz, en la humanidad pacificada y sin fronteras. Frente a ellos se encuentran sin embargo historiadores más realistas -en su mayoría miembros de la Academia Real de Historia de España, y también autores no conformistas muy apreciados por el gran público- que defienden la identidad histórico-cultural y estudian lo que Fernand Braudel acostumbraba llamar la “larga duración”. Para ellos, la nación no es solo una unidad político-territorial aleatoria que se confunde con el Estado, sino que es también un grupo sociopolítico definido por una cultura y una ascendencia comunes, nacido en el presente de un consentimiento y una, voluntad comunes, combinados con un legado histórico compartido. (Traducción hecha por Maite Vaquero Oroquieta – RAZÓN ESPAÑOLA)

13  No debemos quejarnos

Mientras Dios está celoso de nuestra salvación, nos envía contrariedades y castigos. No debemos quejarnos. Que Dios no se canse de su santo celo. Porque no es digno de lástima el que sufre el castigo de Dios sino el hombre que llega al punto de la muerte sin haber sufrido pena alguna en la tierra. Queda claro, pues, que para el pecador la mayor infelicidad es verse lleno de dichas y sin penas. Cuando Inglaterra se levantó, con Enrique VIII y su hija Isabel I contra la Iglesia no recibió castigos temporales, al contrario incrementó sus colonias y poder. Pero quedó aquella nación abandonada y perdida en su mismo poderío. (Jaime Solá Grané)

Perfeccionamiento político y moral

Ambos eran conscientes de que la religión católica no necesitaba la supervivencia de la monarquía como condición necesaria para la supervivencia de la Iglesia; por el contrario eran las monarquías europeas las que necesitaban a la religión católica para sobrevivir. Como advertía Maistre, “el perfeccionamiento político no es más que una derivación del perfeccionamiento moral” y, sobre todo, que “la religión verdadera y, por consiguiente única, no necesita esos socorros (los del poder civil): marcha sola porque su fuerza (la de Dios) le pertenece”. (Estanislao Cantero – VERBO)

La mujer

Edith Stein

La disposición del alma de que hemos hablado, o sea, las energías germinales básicas tal y como están presentes en toda alma humana, en la forma particular que le es característica al alma femenina y en cada expresión individual: éste es el material que hay que formar. No es ningún material muerto que simplemente deba ser formado desde fuera o que deba ser formado como la arcilla en manos del artista, tampoco como la piedra por las influencias espontáneas del tiempo, sino más bien como una raíz viva de formación que tiene en sí la fuerza del instinto (forma interior) para el desarrollo en una dirección determinada; precisamente en la dirección hacia el modelo acabado, la imagen perfecta, hacia la que debe crecer esta semilla y madurar.

Lucha entre intelectuales contra todos

Según Schelsky, la lucha de clases tenía lugar cuando escribía -y es más aguda en el momento presente- entre la clase de los intelectuales como salvadores teóricos (Heilslehren) y el resto, la clase de los productores de bienes (Güterproduzenten) que trabajan para sostener el sistema establecido. La clase de los Heilslehren está formada por Sinnproduzenten, productores de sentido entregados a la reflexión permanente (Dauerreflexion), y Sinnvermittler, los que difunden los resultados entre la opinión para formarla o educarla. (Dalmacio Negro – VERBO)

Sufragio universal despótico

Toda intervención social debe, en consecuencia, prestar auxilio a los miembros del cuerpo social, nunca absorberlos ni destruirlos (“Quadragesimo Anno”, de Pío XI; “Mater et Magistra”, de San Juan XXIII). Con la subsidiaridad, se salva la iniciativa, la personalidad y la autonomía debida a las profesiones y grupos intermedios, pues el Estado no debe destruir ni anular lo que pueden hacer los individuos y los cuerpos sociales. Solamente es admisible la intervención estatal, cuando los inferiores no tienen capacidad de realizar aquella función. Entonces, con la subsidiaridad, los municipios, las empresas, las regiones, gozan de verdadera descentralización y decisión. Se corta realmente todo totalitarismo. Y se evitan los males inevitables del liberalismo, de los partidos políticos indiscriminados, del sufragio universal despótico, porque se encaja a cada uno en su lugar natural. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Predicad y difundid

Los papas, grandes impulsores de esta devoción del Sagrado Corazón de Jesús, al ligarla al Reino de Nuestro Señor Jesucristo, han querido tan delicada como claramente subrayar esos aspectos humanos, culturales y socio-políticos, que desarrollan e integran el núcleo sobre natural del mensaje. Así, Pío IX, explícitamente escribía al fundador de los Misioneros del Corazón de Jesús: “La Iglesia y la sociedad no tienen otra esperanza que el Sagrado Corazón de Jesús. Es Él quien habrá de curar todos nuestros males. Predicad y difundid por todas parles la devoción al Sagrado Corazón, ella ha de constituir la salvación del mundo”. Lo que, en documentos magisteriales, han repetido León XIII, Pío XI y Pío XII. (Miguel Ayuso – Verbo)