P. Alba

campamentos 16Fue el grito de nuestros Conquistadores, de nuestros Cruzados y de nuestros Mártires. Imítales en tu vida con tu amor a Dios y a España. Morir por Dios es vivir eternamente. Ante Dios nunca serás héroe anónimo. No debes temer a la muerte. Solo debes temer el ofender a Dios y serle infiel.

Ten presente que el más puro amor, después de Dios, es el de la Patria.

Tu Patria es tu Nación. Tu Nación es España.

España, única e indivisible en su rica variedad autárquica regional, es:

  • Sublime arcano de tradiciones.
  • Relicario de grandezas.
  • Madre de Nuevos Mundos.
  • Luz de la Historia.
  • Albergue de Santidad.
  • Defensora de la Iglesia católica.
  • España sin Cruz dejaría de ser España.

Estúdiala para conocerla. Conócela para amarla. Ámala para honrarla.

Quiere a una España católica, cimentada en la Cruz y rematada por la Cruz.

Sé buen patriota, pero recuerda que has de poner el patriotismo más en las obras que en las palabras.

Fórmate para continuar los gloriosos destinos de nuestra Historia. Que Es­paña sea vanguardia de la Cristiandad ante la Revolución anticristiana. Que sea guardadora del derecho cristiano, la justicia y la jerarquía, reconstruidas todas las instituciones tradicionales genuinamente españolas.

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Hay una oración que podemos hacer por la Patria, si sabemos elevar el corazón a Dios cuando gritamos “Viva España católica” con entusiasmo. En ese momento estamos pidiendo a Dios que España viva, que se salve, que vuelva a ser suya.

Que en la formación, al “rompan filas”, en el saludo, en los actos patrióticos, al gritar enardecido “Viva España” estés pidiendo y orando.

¡Corazón de Jesús!
¡Virgen Santísima del Pilar!
¡Santiago Apóstol!
¡Santos Españoles!
¡Que se salve España!
¡Viva España católica!
¡Viva España!