(Sobre todo, para el mes del Rosario)

San José - Protector de las familiasA ti, recurrimos en nuestras tribulaciones, ¡oh bienaventurado San José! Y después de implorar el socorro de tu Santísima Esposa, pedimos también confiadamente tu patrocinio. Por el afecto que te unió con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios y por el amor paternal con que trataste al Niño Jesús, te suplicamos que nos auxilies para llegar a la posesión de la herencia que Jesucristo nos conquistó con su sangre, nos asistas con tu poder y nos socorras en nuestras necesidades. Protege, ¡oh prudentísimo guardián de la Sagrada Familia! a la estirpe elegida de Jesucristo. Presérvanos ¡oh padre amantísimo! de toda mancha de pecado y corrupción; asístenos desde lo alto del Cielo ¡oh poderosísimo libertador nuestro! en nuestro combate contra el poder de las tinieblas; y, así como libraste en otro tiempo al Niño Jesús del peligro de la muerte, defiende ahora a la Santa Iglesia de Dios contra las asechanzas del enemigo y contra toda adversidad. Concédenos tu perpetua protección, a fin de que, animados por tu ejemplo y sostenidos por tu auxilio, podamos santamente vivir, piadosamente morir y alcanzar la eterna felicidad en el Cielo. Amén.