El Consiliario

San Felipe Neri* Por muy “sabio” y “poderoso” que sea el político o modernista de turno, nunca aceptaré sus ideas, si racionalmente no convencen ni están al servicio de la verdad y bien del hombre y de la humanidad.

 * Para arrancar la fe católica de las almas, comunistas y nacistas, inventaron los gulags, los campos de concentración, las checas, las cámaras de gas… los democratistas usan el voto, el hedonismo, la contracultura.

* Los anacoretas de la primitiva Iglesia hicieron mucha penitencia corporal. Y no estaban equivocados, señores amigos de novedades. Porque el fin de la penitencia corporal es la penitencia espiritual: la humildad, la compunción del corazón, la reforma de vida.