Pablo

Situación de penuria y hambre

San Udalrico de AugsburgoLa Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) afirmaron que “es un verdadero crimen que clama al Cielo” adelantar las elecciones en ese país en medio de la grave situación de penuria y hambre que vive la nación. “Es un despropósito ético y humano, un verdadero crimen que clama al Cielo, que en medio de una situación de penuria, hambre, parálisis de servicios, muerte y colapso nacional, se privilegie un espectáculo de distracción y alienación, en condiciones desiguales, contra todo sentido de equidad y servicio a la población. (José Ángel Guti)

Abusos doctrinales y litúrgicos

Es hora de recuperar el buen nombre de nuestra Conferencia Episcopal. No podemos tolerar pacíficamente tantos abusos doctrinales y litúrgicos que vemos en nuestras Iglesias y que tanto hacen sufrir a nuestros fieles. ¿No será que están cansados de tanto aguantar ciertas invenciones litúrgicas y aberraciones doctrinales? ¿No estará ocurriendo lo que San Juan Pablo II describió en su Encíclica Ecclesia de Eucharistia?: “A esto se añaden, en diversos contextos eclesiales, ciertos abusos que contribuyen a oscurecer la recta fe y la doctrina católica sobre este admirable Sacramento. Se nota a veces una comprensión muy limitada del Misterio eucarístico. Privado de su valor sacrificial, se vive como si no tuviera otro significado y valor que el de un encuentro convival fraterno (…)” (n. 10). “Por desgracia, es de lamentar que, sobre todo a partir de los años de la reforma litúrgica postconciliar, por un malentendido sentido de creatividad y de adaptación, no hayan faltado abusos, que para muchos han sido causa de malestar (…)” (n. 52). “El Ministerio eucarístico –sacrificio, presencia, banquete- no consiente reducciones ni instrumentalizaciones (…)”. (Obispo Dom Fernando Arêas Rifan)

El estudio lo nuevo y modero es bueno, lo tradicional es obsoleto

Las inteligencias múltiples, la educación emocional, la eliminación del libro de texto y la incorporación de las tabletas (ya me dirán cómo se puede estudiar en una pantalla sin dejarse la vista en el intento)… Todo lo que suene a nuevo y moderno, es bueno. Todo lo tradicional, hay que eliminarlo por obsoleto. “La educación de antes ya no vale”. “Hay que adaptarse a los nuevos tiempos”. “No se puede seguir educando como hace cien años”. ¿Seguro? ¿Lo que tenemos ahora es mejor que la escuela que teníamos hace cien años? Por sus frutos los conoceréis. (Pedro L. Llera – INFOCATÓLICA)

Los maleficios exigen abortar bebés

King recordó también en la Conferencia diversos pasajes de su historia de vida (bien narrados también en la referida entrevista de Portaluz) y dando detalles de los rituales satánicos que dirigía, confesó que “en cada maleficio realizábamos un aborto… Cuanto más grande sea lo que pidas al diablo, más tienes que hacer para que el diablo te lo otorgue… Los maleficios exigen abortar un bebé”, relató Zachary. “Debemos luchar contra el aborto con armas espirituales”… “No se puede vencer a un enemigo espiritual con armas físicas”, reiteró. (Portaluz)

La Escritura y Tradición son coherentes y sostiene la Iglesia

La verdad sobre la Escritura y Tradición es que son coherentes, y que su coherencia sostiene a la Iglesia. Hay, como dice Ireneo, “un sistema bien cimentado que tiene a la salvación del hombre, esto es, nuestra fe: que, habiendo sido recibida de la Iglesia, preservamos, y que siempre, con el espíritu de Dios renovando su juventud como si fuera un precioso depósito en una vasija excelente, causa que la misma vasija también rejuvenezca”. (Douglas Farrow)

Pudor y castidad  (85)

En el matrimonio, el cristiano halla en su cónyuge una sensibilización sacramental de Cristo Esposo. Por eso la alianza conyugal cristiana, porque está fortalecida y configurada en el amor esponsal de Cristo-Iglesia, logra ser indisoluble, fecunda y fiel (Ef. 5, 22-33; San Juan Pablo II, catequesis 28-VII-1982ss). (José María Iraburu)

Doctrina o teoría sobre el diablo

La doctrina o teoría sobre el diablo es hoy día muy combatida. Y hay opiniones antagónicas, unos que la niegan, otros que la afirman. Los que la niegan, simplemente rechazan al diablo, y explican los milagros del Evangelio solamente como si fuesen actos o casos de enfermedades: histeria, epilepsia, cosas parecidas, o bien simplemente se ha llegado a un extremo tal de esta tesis bíblica que prácticamente se niega lo que dicen los Evangelios como cosa histórica y acuden a los sistemas históricos de los semitas de aquella época. Evidentemente que si hiciéramos caso de esto ni siquiera probaríamos la Divinidad de Jesucristo. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)