Rosa

San Guillermo de Vercelli«Soy del parecer, hermanos, que trabajando con nuestras manos nos ganemos la comida y el vestido para nosotros y para los pobres. Pero ello no debe ocupar todo el día, ya que debemos encontrar tiempo suficiente para dedicarlo al cuidado de la oración con la que granjeamos nuestra salvación y la de nuestros hermanos».
San Guillermo de Vercelli

«Caridad hasta el sacrificio y constancia hasta la muerte».
Santa María Guadalupe García Zavala

“Felices nosotros si consiguiéramos verter así nuestro corazón dentro del de Dios”.
San José Cafasso

«Mi afán es librarme de mis pecados… Me basta ser aprobado por Cristo».
San Paulino de Nola

«Señor, haz de mí lo que quieras pero no me dejes jamás».
Beata Margarita Ebner

«Prefiero morir antes que manchar mi alma con la culpa más pequeña».
Santa Juliana Falconieri

«Trabajar bien y sufrir el mal es el pan de cada día de todos los siervos de Dios, pero sobre todo de los obispos».
San Gregorio Barbarigo