Jorge Soley Climent

Papa Francisco - con parejas de novios2) Matrimonios religiosos: Cataluña es la región de España con menos matrimonios religiosos. En 2015 sólo fueron por la Iglesia el 10,5% de los matrimonios en la provincia de Barcelona (939 de las 8.949 parejas que contrajeron nupcias). La media española (incluyendo a Cataluña) se situó ese mismo año en el 22%, más del doble. El camino recorrido en Cataluña desde el 98,5% de matrimonios religiosos de 1978 al 10,5% actual ha sido de erosión constante desde mediados de los ochenta con una aceleración significativa desde principios del siglo XXI.

3) Aportación a la Iglesia a través de la declaración de la renta: en Cataluña sólo el 19,76% de los contribuyentes marcaron la casilla de la Iglesia en el impuesto del IRPF, muy lejos del 49% de Castilla-La Mancha, el 47% de Extremadura o el 46% de La Rioja y Murcia. Otra de las mediciones económicas que reflejan la mayor o menor vitalidad de una iglesia son las aportaciones para las misiones durante la jornada del Domund. El resultado es que cada católico catalán dio apenas 16 céntimos de euro, mientras que andaluces, vascos y valencianos daban el doble; los manchegos y aragoneses, el triple; los castellanoleoneses, cinco veces más; y los navarros 10 veces más.

4) Percepción pública de la Iglesia: Según los datos publicados en la agitada segunda quincena de octubre de 2017 por el CEO (Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat de Cataluña), la Iglesia Católica inspira muy poca confianza a los catalanes: tan poca que le ponen una nota de 2,5 sobre 10. Como explicaba Pablo Ginés en Religión en Libertad, “Un 43% de los encuestados le ponen directamente un cero redondo y contundente a la Iglesia. Otro 21 % de encuestados la valoran entre el 1 y el 3 sobre diez. Solo un 28% dan un aprobado o mejor nota. Hay que tener en cuenta que hace dos años, en 2015, una encuesta sobre valores del mismo organismo daba a la Iglesia una nota de 2,9: sólo le ponían cero un 32,7%, y le aprobaban un 31,8%. El número de aprobados ha bajado solo 3 puntos, pero el de ceros ha subido 11 puntos”. A la luz de estos datos no resulta difícil imaginar el impacto que ha tenido la actitud de tantos clérigos nacionalistas de la que antes nos hacíamos eco en una parte creciente de los catalanes.

5) Alumnos matriculados en clase de religión: Los datos de matriculación en la asignatura de Religión Católica en centros públicos en Cataluña ha caída de forma muy intensa y está sensiblemente por debajo de la media española, situando a Cataluña como la región de España con menos alumnos matriculados en esta asignatura, a una distancia importante de las demás. Si en el total de España el 53% de los alumnos escolarizados en centros públicos optó por la asignatura de Religión católica, lo que supone un 2,12% más que en el curso anterior, en Cataluña sólo lo hacen el 23% (por, debajo incluso del País Vasco, donde lo hacen el 30%).

(Razón Española)