Pablo

El abandono de la sotana

San Cristobal de Licia - MártirCon este “nuevo” planteamiento del lugar y posición de la Iglesia respecto al mundo, a la sociedad y, por supuesto y en primer lugar, a los hombres, “cambió” también la relación del sacerdote con los demás hombres, con la sociedad y con el mundo. El sacerdote, “elegido por Dios en el mundo, pero separado de él”, “debía” de entrada no significarse en nada respecto a los demás: “debía ser uno más”; y actuar también como uno más. De ahí y como primera provisión, el abandono de la sotana -los religiosos de sus hábitos-, al grito -justificación confesa de pequeñísimo recorrido intelectual, espiritual y eclesial- de que “el hábito no hace al monje”; y no lo hace, ciertamente; pero, “si te lo quitas, te deshace”, como se ha demostrado desgraciada y ampliamente. (José Luis Aberasturi)

Persecución a los cristianos en el Congo

Congo vive en estos momentos una situación extrema de inestabilidad que ha desembocado en unos episodios de violencia en los que uno de los objetivos principales ha sido la Iglesia Católica. En el país, el 95% de la población es cristiana, de la que algo más de la mitad es católica. Sin embargo, en medio de las luchas políticas la Iglesia ha sido utilizada como un chivo expiatorio. “Los políticos no se pusieron de acuerdo y hubo revueltas. Se empezó a atacar a las parroquias, y se culpó a la Iglesia del fracaso de las negociaciones”. (Alfa y Omega)

Fieles a la Doctrina Social de la Iglesia

Debemos dejar bien claro que somos fieles a la doctrina social de la Iglesia y, por eso, nos ocupamos de las cuestiones sociales y de la política, como “una prudente solicitud por el bien común” (San Juan Pablo II, Laborem exercens, 20). La Iglesia está al servicio del Reino de Dios, anunciando el Evangelio y sus valores, pero “no se confunde en modo alguno con la comunidad política ni está ligada a sistema político alguno” (Gaudium et spes, 76). Principalmente, “la Iglesia no puede promover, inspirar ni apoyar las iniciativas o movimientos de ocupación de tierras, ya sea mediante invasiones con uso de la fuerza o mediante el ingreso subrepticio en las propiedades agrícolas» (San Juan Pablo II, Discurso a los Obispos de la Región Sur I de la Conferencia Episcopal del Brasil en su visita ad limina Apostolorum, marzo de 1995). (Obispo Dom Fernando Arêas Rifan)

Sea excomulgado

Porque el concilio Vaticano decretó lo que sigue: “Si alguno dijere que la luz natural de la razón humana es incapaz de conocer con certeza, por medio de las cosas creadas, el único y verdadera Dios, nuestro Creador y Señor, sea excomulgado”. Igualmente: “Si alguno dijere no ser posible o conveniente que el hombre sea instruido, mediante la revelación divina, sobre Dios y sobre el culto a él debido, sea excomulgado”. Y por último: “Si alguno dijere que la revelación divina no puede hacerse creíble por signos exteriores, y que, en consecuencia, sólo por la experiencia individual o por una inspiración privada deben ser movidos los hombres a la fe, sea excomulgado”. (Pedro L. Llera – INFOCATÓLICA)

“Doctrina impía”

No puedo reclamar aquí que las demandas de Ireneo en la conclusión de su tercer libro, porque es imposible en tan corto espacio siquiera listarlas, mucho menos “exponer y derrocar”, todas esas “doctrinas impías” y falsedades con las que de nuevo nos enfrentamos. Pero puedo y mantendré esto: si el problema de Marcion era fundamentalmente un problema moral, también lo es el nuestro. Iré más allá, y digo que su carácter es espiritual. No es, en un último análisis, una cuestión sobre pastorear gente que ha caído en pecados sexuales y otras dificultades de relación, por muy importante que sea. (Douglas Farrow)

Estamos en un mundo diabólico

Otros, con la interpretación metafórica, aparente, o mítica, o lo que sea… Otros diciendo que el demonio no es más que la personificación del mal, pero que como un ser o ente personal no existe. Otros lo callan simplemente. Y entretanto, mientras está pasando esto, nos vemos envueltos en un mundo diabólico. Esta es la realidad actual: ESTAMOS METIDOS DENTRO DE UN MUNDO DIABÓLICO. Hace pocos días leía un artículo muy hermoso, muy bien hecho por cierto, de una persona muy entendida que hablaba del hundimiento del comunismo. Y hablando de esto -explicaba toda la historia- entre otras cosas decía lo siguiente: Ahora vivimos en un mundo en el cual Dios ha muerto. Hacía una alusión a aquello que decía Robinson, el anglicano, que decía la muerte de Dios, que el mundo científico ya no necesita de Dios, todo lo explica por los hechos naturales, por lo tanto Dios no es necesario: ha muerto Dios. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

Pudor y castidad  (88)

Por Él los cristianos vienen a ser sus “compañeros” (Mc 3, 14), sus “amigos” (Jn 15, 15), sus “hermanos” (20, 17), sus “embajadores” (2ª Cor 5, 20), y serán llamados con razón “los que estaban con Jesús” (Hch 4, 13). Todas esas expresiones son aplicables a todos los cristianos; pero su primera realización y expresión fue referida precisamente a los apóstoles: ellos, para unirse más plenamente a Cristo y quedar libremente a su servicio, lo dejan “todo”, familia y trabajo, lo que tenían y lo que hubieran podido tener. (José María Iraburu)