Pablo

Una sociedad que asesina bebés

San Pedro FavreLa terrible noticia de la muerte de un bebé británico, a quien se negó el derecho a viajar al Vaticano para mantenerlo con vida, recibiendo el amor de sus padres y la atención médica adecuada, nos hace reflexionar sobre dónde estamos y cuál sería el destino de un mundo sin amor, un mundo que parece ignorar a Dios. (Carlos González Flórez – EL PAN DE LOS POBRES)

Amor verdadero

No es una cuestión de ser paciente o caritativo, tampoco para aquellos que apelan a nuestra ayuda o aquellos que ruegan discrepar de nosotros, “porque nuestro amor, ya que es verdadero, es beneficioso para ellos, solo si quieren recibirlo” (Haer 3. 25). Y no es una cuestión, me apresuro a añadir, de encontrar esto o esta prueba de ortodoxia prescrita por el orgullo, o la inseguridad, de súper-tradicionalistas, quienes en su propia manera solo perpetúan los errores marcionitas. Es finalmente una cuestión de lealtad a nuestro Señor, una cuestión del temor de Dios. Sin una renovación del temor de Dios, no se resolverá. (Douglas Farrow)

Ser más exigentes en la aplicación de nuestros valores

Además, es necesario que seamos claros al rendir cuentas de las colectas de la Campaña de la Fraternidad. Ante la sospechosa planteada de que las donaciones de los fieles estén yendo indirectamente a entidades que promueven el aborto y los movimientos revolucionarios, debemos dar explicaciones claras a los fieles: si, como es posible, se hubieran desviado sus donaciones, de ahora en adelante deberíamos ser más exigentes en la aplicación de nuestros valores y no permitir tales desviaciones. ¡Hay tantas entidades benéficas católicas que podrían recibir esas donaciones! Que Dios nos bendiga, que María, Madre de la Iglesia, nos proteja y que San José, patrono de la Iglesia Católica, nos defienda del mal. (Obispo Dom Fernando Arêas Rifan)

“Nueva evangelización”

Lo llamativo es que muchos de los experimentos que se han puesto en marcha los últimos años en nombre de la “nueva evangelización” parten de ese aserto explícitamente condenado en el Vaticano I y en la Pascendi de San Pío X. “Hay que suscitar experiencias de encuentro personal con Cristo, porque el cristianismo no es una doctrina ni una moral, sino un acontecimiento, un encuentro existencial…”. (Pedro L. Llera – INFOCATÓLICA)

El padre Solá habla del demonio (5)

Ahora Dios ha muerto, es decir, que ya nadie hace caso de Dios. Solamente nos queda un Cristo, pero este Cristo ni es Dios. No es más que un guerrillero, o uno que va detrás de los pobres y los necesitados, aludiendo a la teología de la liberación. Creo que daba en el clavo ese señor, acertaba mucho. Esto no quiere decir que estemos tan mal que la Iglesia se hunde. No, la Iglesia no se hundirá, las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Por consiguiente esto no nos ha de asustar. Pero sí que estamos metidos dentro de este mundo diabólico. Todo el mundo habla, unos a favor otros en contra del diablo sin saber exactamente qué es el diablo. Tengamos en cuenta una cosa, que se la digo yo siempre a esos científicos y a esos Sres. cuando quieren discutir estas cuestiones: Del demonio o de los ángeles no podemos hablar ni saber nada si no es por revelación o por experiencia. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

Pudor y castidad  (89)

Las principales coordenadas en las que se inscribe generalmente la vida de los cristianos son el matrimonio y el trabajo, que proceden del orden creacional. –El matrimonio, “creced, multiplicaos, dominad la tierra” (Gén 1,28), halla en Cristo, en la restauración del mundo por su gracia, la plenitud de su ser. (José María Iraburu)

La Iglesia brutalmente perseguida

Este religioso cuenta que “hubo ataques y muchos vinieron a buscar refugio en nuestras parroquias. Se atacó a todas las instituciones y edificios de la Iglesia, y son los fieles los que están pagando el mayor precio, porque no pueden beneficiarse de la Santa Eucaristía. Se quemaron iglesias, incluso el obispado. Buscaron al obispo, pero gracias a Dios no estaba. Se pusieron sus casullas, y mataron a uno de sus colaboradores, decapitándolo en presencia de su mujer”. (Alfa y Omega)