Papa Francisco

Beato Ceferino NamuncaráLuego hay otro signo muy bello de la liturgia bautismal que nos recuerda la importancia de la luz. Al final del rito, a los padres -si es un niño- o al mismo bautizado -si es un adulto- se le entrega una vela, cuya llama es encendida del cirio pascual. Se trata del gran cirio que en la noche de Pascua entra en la iglesia completamente oscura, para manifestar el misterio de la Resurrección de Jesús; de este cirio todos encienden la propia vela y transmiten la llama a los vecinos: en este signo está la lenta propagación de la Resurrección de Jesús en la vida de todos los cristianos.

Cardenal Carlos Osoro Sierra

Una adhesión que, si es sincera, no produce rigidez. Crece en compasión y pasión por los hombres con la misma fuerza que tuvo el Señor. No le importa dar la vida por quienes encuentra en el camino, por los más necesitados, por los que están más lejos. La fe auténtica nos sitúa no como controladores de la gracia, sino como facilitadores de la misma.

Cardenal Raymond Leo Burke

Lo que ha sucedido con la última entrevista concedida a Eugenio Scalfari durante la Semana Santa, hecha pública el Jueves Santo, es intolerable. Que un famoso ateo pretenda anunciar una revolución en la enseñanza de la Iglesia Católica, diciendo que habla en nombre del Papa, negando la inmortalidad del alma humana y la existencia del Infierno, ha sido un gran escándalo no sólo para muchos católicos, sino también para muchos laicos que sienten respeto por la Iglesia Católica y sus enseñanzas, aunque no las compartan. Además, el Jueves Santo es uno de los días más santos del año, el día en el que el Señor instituyó el Santísimo Sacramento de la Eucaristía y el Sacerdocio para, así, ofrecemos siempre el fruto de su Pasión y Muerte Redentora para nuestra salvación eterna.

Arzobispo Fulton J. Sheen

Edificará una contra-iglesia, que remedará a la Iglesia -pero a la inversa y vaciada de su contenido divino-, porque el demonio, es la mona de Dios. Será el cuerpo místico del Anticristo, que se parecerá en todos los aspectos externos al Cuerpo Místico de Cristo. En su desesperada necesidad de Dios, a quien sin embargo se niega a adorar, el hombre moderno, en su soledad y frustración, ansiará cada vez más ser miembro de una comunidad que le dé una visión más laxa de las cosas, sin necesidad alguna de conversión personal y sin admitir la culpa personal. Serán días en los que el demonio tendrá larga cuerda.

Obispo José Ignacio Munilla

La perseverancia: La importancia de la virtud de la perseverancia estriba en que es necesaria para que todas las demás virtudes puedan dar fruto. Y, sin embargo, un signo de nuestro tiempo es la tendencia a explorarlo todo, sin comprometerse en firme con nada. Parece como si nuestra cultura fuese incompatible con los compromisos definitivos; con la apuesta de toda la vida y para siempre. Aunque a veces tendemos a reprochar a los niños esa inconstancia propia de quien se ilusiona con algo, para cansarse a las pocas horas; lo cierto es que mucho más preocupante resulta esa inconstancia en los adultos…

Obispo Juan Antonio Reig Pla

Con la ideología de género y sus derivados nos encontramos ante una imponente “estructura de pecado” que introduce un nuevo paradigma, un nuevo sistema cultural de carácter totalitario. También hay que reconocer que la respuesta de los padres objetores y la respuesta social ante el “tsunami” de leyes que se aprobaban en contra de la vida humana, del matrimonio natural y de la familia, por distintas razones, se fue diluyendo poco a poco y la “revolución sexual” ha ido avanzando con la normalización de la ideología de género y las leyes autonómicas sobre la no discriminación por la orientación sexual y la transexualidad como hemos referido anteriormente.

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (57)

Las mismas causas, que trajimos antes para explicar el origen de la fe, hay que asignar a su progreso. A lo que hay que añadir ciertos hombres extraordinarios (que nosotros llamamos profetas, entre los cuales el más excelente fue Cristo), ya porque en su vida y palabras manifestaron algo de misterioso que la fe atribuía a la divinidad, ya porque lograron nuevas experiencias, nunca antes vistas, que respondían a la exigencia religiosa de cada época.