Papa Francisco

Santa Laura Montoya - FundadoraPapa Francisco recordó el pasaje evangélico en el que Jesucristo alaba al Padre por revelar sus misterios a “los pequeños”: “Los pequeños son aquellos que tienen el corazón humilde y abierto, pobre y necesitado, que perciben la necesidad de rezar, de confiar y de dejarse acompañar”. Su corazón “es como una antena que capta la señal de Dios. Porque Dios busca el contacto con todos, mientras que el que se hace grande crea una enorme interferencia: cuando se está lleno de uno mismo, ya no queda lugar para Dios”.

Cardenal Carlos Osoro Sierra

Siguieron a Jesús, se interesaron por sus pasos y huellas. Sabiendo que no hacían el seguimiento de siervos o de esclavos. Jesús revela un tipo de seguimiento en el que Él ofrece la trasparencia de su vida. Y en esa trasparencia está su amor que se manifiesta.

Cardenal Raymond Leo Burke

La noción de la plenitud del poder del Romano Pontífice ha sido claramente enunciada por el Papa San León Magno. Los canonistas de la Edad Media contribuyeron muchísimo a la profundización del poder inherente al Oficio Petrino. Su contribución sigue siendo válida e importante. La noción es bastante simple. El Papa, por voluntad divina, goza de todo el poder necesario para poder salvaguardar y difundir la verdadera fe, el verdadero culto divino y la sana disciplina necesaria. Este poder no pertenece a su persona, sino a su oficio como Sucesor de San Pedro. En el pasado, además, los Papas no hacían públicos sus actos personales u opiniones, precisamente para no correr el riesgo de confundir a los fieles sobre lo que hace y piensa el sucesor de San Pedro.

Arzobispo Samuel J. Aquila

En medio de la oscuridad de la revolución sexual y todo lo que esto ha traído, la Iglesia debe, de manera decisiva, retornar a la verdad, dignidad y belleza de la sexualidad humana. Debemos enseñar que cada acto sexual que tiene lugar fuera del matrimonio entre un hombre y una mujer no está de acuerdo con el plan que Dios tiene para nuestra felicidad. Cuando uno separa en el acto sexual el aspecto procreativo del unitivo, casi cualquier acto sexual está justificado. El beato Pablo VI puntualizó en la encíclica Humanae Vitae que esta separación ha tenido y seguirá teniendo consecuencias negativas en la Iglesia y la sociedad. Nosotros también debemos enseñar que, de acuerdo con las Sagradas Escrituras y la tradición, “los actos homosexuales están intrínsecamente desordenados”. Ellos son contrarios a la ley natural y “no proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual” (Catecismo de la Iglesia Católica, 2357).

Arzobispo Fulton J. Sheen

“Haga la Hora Santa cotidiana, en la presencia de nuestro Señor Sacramentado, particularmente en las parroquias donde los pastores son conscientes de las necesidades del mundo y, en consecuencia, realizan actos de reparación”. – “Quienes tengan fe, que se mantengan en el estado de gracia, y quienes no la tengan que empiecen a buscarla, porque en los tiempos que vienen sólo habrá una manera de que las rodillas dejen de temblar, y será caer sobre ellas y rezar”.

Obispo Juan Antonio Reig Pla

Tanto San Juan Pablo II, como Benedicto XVI y el Papa Francisco han denunciado sucesivamente una conjura contra la vida humana programada de manera científica y sistemática (Evangelium vitae 12 y 17), la dictadura del relativismo con la disolución de la antropología cristiana (Caritas in veritate, 75) y la colonización del pensamiento cristiano por parte de la ideología “gender” (Amoris laetitia, 56; Filipinas, 2016; Polonia, 2016; Laudato Si’, 118). En definitiva se trata de la deconstrucción de la persona humana y de la cultura que deriva del cristianismo.

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (65)

Doblan fingidamente sus cervices, pero con sus hechos y con sus planes prosiguen más atrevidos lo que emprendieron. Y obran así a ciencia y conciencia, ora porque creen que la autoridad debe ser estimulada y no destruida, ora porque les es necesario continuar en la Iglesia, a fin de cambiar insensiblemente la conciencia colectiva. Pero, al afirmar eso, no caen en la cuenta de que reconocen que disiente de ellos la conciencia colectiva, y que, por lo tanto, no tienen derecho alguno de ir proclamándose intérpretes de la misma.