Jesús ayudado por Cirineo

Eudaldo Forment

  1. Dios quiere la salvación universal.
  2. Cristo murió, por ello, para todos los hombres.
  3. Dios ofrece siempre a todos las gracias precisas, conseguidas por Cristo, para salvarse.
  4. Nos proporciona para conseguirlas el poder y la eficacia de los sacramentos.
  5. Los que se pierdan no será porque no hayan podido salvarse, sino porque no han querido.
  6. Dios quiere que los hombres no pongan impedimento a sus gracias.
  7. Dios respeta siempre con sus gracias la libertad del hombre.
  8. No hay predestinación al mal.
  9. Los que se salvan lo hacen por don de Dios y los que se pierden es por merecimiento.
  10. El hombre, por consiguiente, debe desconfiar de sí mismo y confiar en Dios, que por su parte le proporcionará lo necesario para salvarse.