Ángel de la Paz y los tres pastorcitos de Fátima

Trece de Agosto 1917

Día 13 de Agosto de 1917 – Como ya está dicho lo que pasó en ese mes, no me detengo en eso y paso a la Aparición a mi entender el día 15, al caer de la tarde (18). Como en aquella época aún no sabía contar los días del mes, puede ser que sea yo la que esté equivocada, pero tengo la idea de que fue el mismo día que llegamos de Vila Nova de Ourem.

Estando con las ovejas, en compañía de Francisco y de su hermano Juan, en un lugar llamado Valiños, y sintiendo que alguna cosa sobrenatural se aproximaba y nos envolvía, sospechando que Nuestra Señora viniese a aparecérsenos; y dándome pena que Jacinta se quedase sin verla, pedimos a su hermano Juan que fuese a llamarla. Como no quería, le ofrecí veinte centavos, y allá se fue corriendo.

Entretanto vi con Francisco, el reflejo de la luz que llamábamos relámpago, y habiendo llegado Jacinta, un instante después, vimos a Nuestra Señora sobre un carrasco.

– ¿Qué es lo que Vd. quiere de mí?

– Quiero que sigáis yendo a Cova de Iría el día 13; que continuéis rezando el Rosario todos los días. El último mes haré un milagro para que todos crean.

– ¿Qué es lo que Vd. quiere que se haga con el dinero que la gente deja en Cova de Iría?

– Que hagan dos andas: Una, llévala tú con Jacinta y dos niñas más, vestidas de blanco; y otra, que la lleve Francisco y tres niños más. El dinero de las andas es para la fiesta de Nuestra Señora del Rosario; lo que sobre es para ayudar a una capilla que deben hacer.

– Quería pedirle la cura de algunos enfermos.

– Sí; a algunos los curaré durante el año.

Y tomando un aspecto más serio dijo:

– Rezad, rezad mucho, y haced sacrificios por los pecadores, pues van muchas almas al infierno por no tener quien se sacrifique y pida por ellas. Y como de costumbre comenzó a elevarse en dirección al Nasciente.