Corazón de María y Reina

El Consiliario

* Quién se siente hijo de Dios, como los santos, trasfigura su vida terrena en un oasis de lágrimas de amor.

* “Una noche dijo el señor a Pablo en una visión: “No temas, sigue hablando y no te calles, pues Yo estoy contigo” (Hechos 16, 9). No temamos. Somos apóstoles de Cristo.

* “¿Cómo podéis creer vosotros que aceptáis gloria unos de otros, y no buscáis la gloria que viene del único Dios?” (San Juan 5, 44). Con San Ignacio de Loyola combatamos por la mayor gloria de Dios.

* No hay institución en la tierra que pueda compararse a la Iglesia Católica en el bien natural y sobrenatural que hace a las personas y a los pueblos.

* León XIII decía que no hay solución a la cuestión social fuera del Evangelio. El Papa emérito Benedicto XVI ha dicho lo mismo. Creo que no se han enterado ni los pastores, ni las ovejas. Viven en el extrarradio. En los diálogos.

* La devoción a la Virgen María, Nuestra Madre: “Fortalece al alma en el bien y la vuelve valiente para oponerse al mundo en sus modas y máximas; a la carne en sus problemas y pasiones, y al diablo en sus tentaciones” (San Luis María Grignon de Montfort).

* “La posesión del cuerpo por el diablo, aunque digna de gran compasión, no es la más terrible, sino que la única verdadera y digna detener es la posesión del alma mediante el pecado” (Pedro de Kériolet). Esta es la razón ambiental del mundo actual.

* “Un hecho social indestructible la existencia en España del principio religioso como principio dominante” (Donoso Cortés).