Inmaculado Corazón de Bienaenturada Virgen María

El Consiliario

* El hombre moderno no ama. No sabe lo que es el amor humano natural, hacer bien a todos. Ni el amor sobrenatural a Dios y al prójimo, por amor de Dios.

* Hay personas que tienen la mente encadenada por prejuicios o fantasías. No razonan.

*El llamado “consenso” es una tomadura de pelo. Obedecer la ley política es obedecerse a sí mismo. ¡Brujos!

* Un hombre con derechos y sin deber alguno que cumplir, no es humano. El hombre se perfecciona cumpliendo bien todos sus deberes.

* El fin de la Revolución Francesa fue destruir el catolicismo en Francia. Los revolucionarios quieren destruirlo en todo el mundo. La Virgen Santísima está con nosotros.

* No hay fraternidad universal sin nuestro Padre Celestial todopoderoso. Y sin la Madre de Dios, hecho hombre, nuestro Señor Jesucristo. ¡Viva María Santísima!

* “El hombre moderno es un angustiado. La angustia ha ocupado el lugar de la fe” (Bernanos).

* Un tradicionalista viven el presente arraigado en las costumbres de sus mayores. El nombre no ha salido de la nada, como afirman los modernistas.

* “Tengo que vivir desprendido también de todas estas cosas que yo creo que son pequeñas… y son mayores, porque en el servicio de Dios no hay pequeño ni mayor. Si el Señor me dice que deje estas cosas ¡tendría que dejarlas! o que las abracen ¡pues tendría que abrazarlas!, aunque a mí me parezca pequeñas. Ahora me parecen pequeñas” (P. José María Alba Cereceda, S.I.)