SANTA MADRE DE DIOS

Señor Jesús, te tenemos frente a nuestros ojos como un niño y creemos en que eres el Hijo de Dios, que te hiciste hombre a través del Espíritu Santo en el vientre de la Virgen María. Igual que en Belén, también nosotros con María y José, los ángeles y los pastores, te veneramos y reconocemos que eres nuestro único Salvador. Permaneciste pobre para que nos enriqueciéramos con tu pobreza; no permitas que nos olvidemos de los pobres y de los que sufren. Protege a nuestras familias, bendice a los niños de todo el mundo y haz que siempre nos gobierne el amor que has traído para que seamos más felices.

Jesús, permite que la humanidad entienda el mensaje del nacimiento de Dios, que comprendan que viniste para darle a la humanidad luz, alegría y tranquilidad.

Tú que vives y reinas con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

Papa emérito Benedicto XVI