Asunción de la Virgen María a los Cielos

La bienaventurada Virgen María, por el hecho de ser Madre de Dios, tiene una especie de dignidad infinita a causa del bien infinito que es Dios. Y en esa línea no puede imaginarse una dignidad mayor, como no puede imaginarse cosa mayor que Dios.

Santo Tomás
Suma Teológica, 1, q. 25, a. 6