Jorge Soley Climent
Y muchas de estas Escoles cristianes colaboraron en la intendencia del referéndum ilegal: “Tan presto acudió el lobby del padre Puig a solucionar el apuro logístico del 1-0 que aportó, en la ciudad de Barcelona, una veintena de colegios religiosos. Y ahí estuvieron las dominicas de Horta, los jesuitas de Caspe, San Gervasi y el Clot; los escolapios de San Antonio; las Vedrunas de Gracia, el Corazón de María de Nou Barris, el Padre Mañanet de Les Corts, los colegios maristas y los de La Salle”.
“Si Josep Borrell ha podido afirmar, con razón, que sin la labor de propaganda continuada de TV3 no hubiese sido posible el auge del nacionalismo separatista, afirma Trillas, también con acierto, que “A nadie se le escapa que, sin el adoctrinamiento de estos colegios religiosos, no se habría alcanzado jamás el delirio independentista del que participan casi la mitad de los habitantes de Cataluña… A nadie se le escapa que, sin la tergiversación de la Historia que se enseña en estos centros, jamás habría podido fructificar ese ánimo anti-español que ha hecho mella en una parte de nuestra juventud.
La Fundación de la Escola Cristiana ha realizado una verdadera labor de ingeniería cultural, pasando de cristianizar alumnos a convertirlos en militantes del secesionismo. Una política siempre arropada por el poder establecido. Ese pacto que se alcanzó en los primeros años del pujolismo: yo os cubro económicamente y respeto vuestras inmensas propiedades a cambio de que contribuyáis a “la construcción del país”. Y debe afirmarse que se han aplicado con esmero. Ahí están esos jesuitas del Clot que explicaron a sus párvulos un cuento en el que moría el rey y los policías malos. A niños de 5 años. Desde esa tierna edad inculcados en el odio y en la división entre catalanes buenos y españoles malos. Esa es la escuela cristiana en Cataluña.
“Mucho se ha hablado de la parroquia de Vilarodona (Tarragona), donde se contaron votos mientras el cura cantaba el Virolai, revestido con alba y estola. Una parroquia a la que van cuatro gatos, pero que en ese domingo se reunió la mitad del pueblo, amparados por el párroco Francesc Manresa. Pero no se ha hablado mucho de que hubo urnas que se escondieron en templos y locales parroquiales. Eran los sitios de máxima seguridad y fiabilidad para el independentismo”.
“Mientras tanto, los obispos han mirado hacia otro lado y cuando ha arreciado la polémica, como en el caso de Vilarodona, ha tenido que salir el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, a sacar una inane nota pidiendo que no se utilicen los lugares sagrados para cuestiones políticas. Pero ni una medida disciplinaria. Han permitido las esteladas en las torres de las iglesias; carteles de apoyo al referéndum en los atrios; homilías groseramente independentistas de sus curas; incluso cantos políticos en sus celebraciones”.
Poco más queda por añadir al triste retrato que nos ofrece Trillas.
Pasaban los años y un día, el 29 de Enero de 1986, visita nuestra Iglesia y Monasterio Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona, abuelo del Rey de España. Un Guardia Civil llegó al Torno para avisarnos. Le habían dado la noticia con poco tiempo y él no sabía lo que tenía que hacer. Yo le tranquilicé diciéndole que no se preocupara, que al llegar el Sr. Conde se encenderían todas las luces de la iglesia, y que él pusiera un reclinatorio en el Centro del Presbiterio y le dijera al Sr. Conde que la Comunidad tendríamos mucho gusto en saludarle.
Hija del rey de Bohemia Premysl Otokar I y Constanza de Hungría, nació hacia 1205, emparentada con las principales familias reales de Europa central y de Dinamarca. Por algunos años vivió entre las monjas cistercienses de Trebnica, donde Santa Edwiges le enseñó las verdades fundamentales de la fe, las primeras oraciones, y la formó en la vida cristiana. Luego fue enviada a la corte de Viena, donde habría de recibir una educación digna de una futura emperatriz.
Ya en el 1527 los mercedarios habían desembarcado en Colombia. Un lugar de gran importancia en Cali es la capilla La Merced, donde se llevó a cabo la misa de fundación de la ciudad el 25 de julio de 1536. En su interior guarda una escultura, tallada en madera en el siglo XV, de Nuestra Señora de la Merced (patrona de la ciudad).
El Papa Francisco saluda la beatificación, en el Paraguay, de una carmelita que «vivió en la primera mitad del siglo XX», recordando que su papá la llamó «la Chiquitunga» y los paraguayos también hoy en día: un modelo que él propone a los jóvenes.