Santa Inés de Praga

Santa Ines de PragaHija del rey de Bohemia Premysl Otokar I y Constanza de Hungría, nació hacia 1205, emparentada con las principales familias reales de Europa central y de Dinamarca. Por algunos años vivió entre las monjas cistercienses de Trebnica, donde Santa Edwiges le enseñó las verdades fundamentales de la fe, las primeras oraciones, y la formó en la vida cristiana. Luego fue enviada a la corte de Viena, donde habría de recibir una educación digna de una futura emperatriz.

Pero Inés no se sintió a gusto. Hacía muchas limosnas, se mortificaba con ayunos y se consagró a la Santísima Virgen con voto de conservar intacta su virginidad. Rehusó comprometerse con el emperador Federico II y con Enrique rey de Sicilia y Alemania, decidida a vivir solamente el ideal del Evangelio.

Habiendo escuchado noticias sobre san Francisco y la nueva Orden de Santa Clara, también ella quiso seguir en total pobreza a Cristo pobre. Se deshizo de todas sus riquezas y distribuyó el dinero entre los pobres. Construyó un hospital, que confió al cuidado de los crucíferos de la Estrella roja, fundados por ella. Luego hizo construir en Praga un convento para los Hermanos Menores franciscanos y un monasterio para las clarisas y con otras cinco jóvenes, hijas de las principales familias de Praga, dio comienzo a la Segunda Orden Franciscana en su patria.

Se le unieron cinco clarisas provenientes de Trento, enviadas por Santa Clara y San Francisco. Santa Clara le escribió cuatro bellísimas cartas, le envió una cruz de madera, un velo de lino y una vasija de terracota.

El Señor favoreció a Inés con carismas: éxtasis, profecía, intuición de los corazones y varios milagros.

Murió santamente en su monasterio el 2 de marzo de 1282.