Papa Francisco

Santos Aquila y Priscila“Proteger” nos recuerda el deber de reconocer y de garantizar la dignidad inviolable de los que huyen de un peligro real en busca de asilo y seguridad, evitando su explotación. En particular, pienso en las mujeres y en los niños expuestos a situaciones de riesgo y de abusos que llegan a convertirles en esclavos. Dios no hace discriminación: “El Señor guarda a los peregrinos, sustenta al huérfano y a la viuda” (Sal 146, 9).

Cardenal Juan José Omella

El documento quiere que revisemos nuestras actitudes para hacerlas cada día más parecidas a las de Jesucristo. Como dice el papa Francisco, “desde el punto de vista de la evangelización, no sirven ni las propuestas místicas sin un fuerte compromiso social y misionero, ni los discursos y praxis sociales o pastorales sin una espiritualidad que transforme el corazón” (EG 262). Oración y acción van de la mano, se necesitan mutuamente.

Cardenal Carlos Osoro Sierra

Tenemos que aprender de nuestro Señor Jesucristo. Un triple amor manifestó en su vida: con su Palabra, con sus discípulos, con el mundo. Este amor triple tiene que ser el manantial de donde surja todo nuestro empeño evangelizador: amor a la Palabra de Dios, amor a la Iglesia y amor al mundo. Y ello porque, a través de la Palabra, Cristo se nos da a conocer en su Persona; porque al llamarnos a la pertenencia eclesial ha querido contar con nosotros para seguir mostrando su rostro, y porque desea que hagamos vida lo que Él nos dice: “He venido no para condenar al mundo sino para salvarlo”. Solamente la Palabra puede cambiar el corazón del hombre, acojamos a Cristo con el mismo deseo que el ciego: “Entonces empezó a gritar: ¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!”.

Arzobispo Fulton J. Sheen

Al igual que el diablo, cuya marca distintiva es tergiversar la verdad para vender el pecado, el Anticristo, según Sheen, se presentará como el “gran humanitario”, y “hablará de paz, de prosperidad y abundancia”. Si bien Sheen describió el retrato del Anticristo hace setenta años, sus palabras pueden ser más pertinentes en nuestros días que en los suyos. Su mensaje profético es absolutamente crucial para todo cristiano sincero que busca ser fiel a Cristo hasta el final.

Arzobispo Francisco Gil Hellín, emérito de Burgos

Efectivamente, el 25 de julio de 1968, Beato Pablo VI firmó ese documento, que se convirtió en la gran cruz de su Pontificado y fue uno de los escritos magisteriales más contestados de los últimos tiempos, fuera y dentro de la Iglesia. “Raramente -escribió en 1995 el cardenal Ratzinger- un texto de la historia reciente del Magisterio se ha convertido en signo de contradicción como esta encíclica”.

Obispo José Ignacio Munilla

En efecto, en el momento en que una parte importante de la cultura occidental ha dado la espalda a sus raíces religiosas, al tiempo que se ha entregado al materialismo y al hedonismo, tiene sentido hacerse una pregunta que va mucho más allá de un ingenioso juego de palabras: La cuestión ya no es sólo si existe vida después de la muerte, sino si hay vida antes de la muerte.

Obispo Juan Antonio Reig Pla

Hasta llegar a las leyes autonómicas como la “Ley 2/2016, de 29 de marzo, de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación de la Comunidad de Madrid”; Ley 8/2017, de 7 de abril, integral del reconocimiento del derecho a la identidad y a la expresión de género en la Comunitat Valenciana (ley sobre transexualidad). En estos momentos en el Congreso de los Diputados de España está presentada una “Proposición de Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales”, por parte del Grupo Parlamentario Confederal de Unidos Podemos (2017)

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (50)

Algo hemos indicado ya sobre la naturaleza y origen de los Libros sagrados. Conforme al pensar de los modernistas, podría uno definirlos rectamente como una colección de experiencias, no de las que estén al alcance de cualquiera, sino de las extraordinarias e insignes, que suceden en toda religión. Eso cabalmente enseñan los modernistas sobre nuestros libros, así del Antiguo como del Nuevo Testamento.