* Lo único que vale es lo que se hace por amor a Dios. Si hay orgullo no está Dios.
* Hay almas piadosas que han hecho las paces con el mundo. San Pablo nos dice que debemos combatir los nobles combates de la fe.
* Los políticos quieren cambiar el mundo. El mundo cambiará con la entrega, oración y penitencia de los católicos.
* “Es propio del sacerdote arrebatar almas al mundo para dársela a Dios” (San Anselmo).
* El estado sobrenatural del hombre comprendía los dones sobrenaturales y los preternaturales. Dones sobrenaturales: La gracia santificante, las virtudes infusas y los dones del Espíritu Santo.
* La gracia santificante es un don sobrenatural que da como una segunda naturaleza al alma para que participe, en cierto modo, de la vida divina.
* Las virtudes sobrenaturales son disposiciones permanentes del alma, por las que el hombre hace el bien moral de manera sobrenatural y meritoria.
«Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado, Y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del Cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del Cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».
Mossèn Manel
* Todo cristiano debe tener la ilusión de seguir a Cristo con todas las consecuencias.
* El ambiente de rebeldía, de destruir toda autoridad, de independencia, es diabólico.
* Los cartujos no han de tener ninguna preocupación. Se han encerrado en el monasterio para alabar a Dios y salvar almas.
* Si la memoria no me engaña, la única mujer que ha sido proclamada Premio Nobel ha sido Santa Teresa de Calcuta. Esa es la misión de la mujer: amar, entregarse, llevar la alegría a los enfermos, acoger a los moribundos…
* Dios, Nuestro Señor, no sólo creó a los ángeles y a los hombres, sino que, además, los elevó a un estado superior a su naturaleza, a un estado sobrenatural.
* Natural es todo aquello que forma parte de una naturaleza. Sobrenatural es todo aquello que no constituye parte de la naturaleza ni es efecto de ella, sino que está por encima del ser, de las fuerzas y de las exigencias de la naturaleza.
* Lo sobrenatural penetra la esencia y las fuerzas de la naturaleza perfeccionándola dentro del orden creado (dones preternaturales) o elevándola al orden divino del ser y del obrar (dones absolutamente sobrenaturales).
Jorge fue un soldado de Capadocia al servicio del emperador romano Diocleciano que murió mártir por no querer renunciar a su fe cristiana. Años después de su muerte fue canonizado y su atractiva historia lo convirtió en un paladín del imaginario medieval europeo, protector de caballeros y soldados, cruzados y templarios.
Mossèn Manel
* El que más suplica al Señor es el que se hace santo.
* “Según la conocida expresión del Concilio Vaticano II, halla en la Eucaristía “la fuente y cumbre de toda la vida cristiana” (San Juan Pablo II)
* Su santidad, el Papa Francisco reclama que “se devuelva a la mujer la dignidad y el valor intrínseco con que ha sido dotada por el Creador”. Sí, hay que devolver a la mujer su dignidad, es que la tubo antes de la democracia
* Debemos insistir más en la oración cuando vienen la tentación.
* El hombre es un animal racional, compuesto de alma y de cuerpo, creado por Dios a su imagen y semejanza.
* El hombre es la única criatura de la tierra a la que Dios ha amado por sí misma. Sólo el hombre está llamado a participar, por el conocimiento y el amor, de la vida de Dios.
* La persona humana, creada a imagen de Dios, es un ser a la vez corporal y espiritual. El relato bíblico expresa esta realidad cuando afirma que “Dios formó al hombre con polvo del suelo e insufló en sus narices aliento de vida y resultó el hombre un ser viviente” (Gen 2, 7).
Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros». Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu. Y él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo». Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo de comer?». Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: «Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí». Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras.
Mossèn Manel
* Sabemos que existe el infierno porque Dios lo ha revelado, pocas son las enseñanzas de los evangelios que se inculquen tan insistentemente como la existencia del infierno.
* La vida espiritual sin oración no es verdadera vida espiritual. Supliquemos al Señor que Él nos escucha.
* “Madre mía ven a recibirme y llévame contigo al Cielo” (Teresita de la Virgen María).
* “Hay que elevar a la mujer y santificarla, y a través de ella salvar al hombre y la sociedad humana” (P. González-Quevedo).
* La fe del pueblo Elegido Israel en la creación, basada en el libro del Génesis, se manifiesta claramente en el segundo libro de los Macabeos. La madre de los Macabeos, llena de sabiduría, anima al martirio a su hijo más pequeño, diciéndole: “Te suplico, hijo mío, que mires al Cielo y a la tierra, y veas cuanto hay en ellos, y entiendas que de la nada lo hizo Dios” (2ª Mac 7, 28).
* La creación del mundo de la nada no sólo es una verdad revelada por Dios, sino que al mismo tiempo es una verdad de razón, porque el entendimiento humano tiene capacidad para conocer la existencia de Dios y su creación.
* Ahora bien, como toda la filosofía ajena al cristianismo no llegó a formarse un concepto cabal de la creación, la revelación de esta verdad resulta moralmente necesaria al hombre para que éste llegue al conocimiento del concepto de creación.
Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido. Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?» Jesús le replicó: «Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde». Pedro le dijo: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo». Simón Pedro le dijo: «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza». Jesús le dijo: «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos». Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios».
Mossèn Manel
* “Cristo fue ante sus contemporáneos el promotor de la verdadera dignidad de la mujer y de la vocación correspondiente a esta dignidad” (San Juan Pablo II)
* La Católica Francia fue derrotada por la Revolución Francesa que introduce el indiferentismo en los Estados y el laicismo en la vida social.
* “Ellos han hecho en honor de tus dioses todo lo que abomina y detesta el Señor; incluso prendieron fuego a sus hijos e hijas en honor de sus dioses” (Deuteronomio).
* “Yo siempre estoy de vacaciones porque vivo en la casa de Nuestro Padre que está en los Cielos” (Armonía Cartujana).
* Y así como nuestra voluntad al amar, produce el amor de lo que ama, así el Padre y el Hijo, amándose eternamente, producen (espiran) un amor que es el Espíritu Santo, consustancial al Padre y al Hijo.
* El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se identifican en su única esencia divina, pero no se identifican entre sí, porque no constituyen una sola persona, sino tres personas distintas.
* En las tres divinas personas no hay prioridad ninguna de tiempo, sino de origen. El Padre es la primera persona, que no procede de nadie, y por eso se llama Ingénito, no engendrado. El Hijo es la segunda persona, que procede eternamente del Padre por generación intelectual; se le llama Unigénito, el Verbo, la Palabra.