Pablo
La cultura de género
La cultura del género (negación de la realidad biológica de las diferencias genéticas), la cultura transnacional (destrucción de las identidades nacionales mediante las migraciones masivas con el pretexto de acoger refugiados que estarían mejor en los riquísimos países que comparten la cultura islámica). (Carlos González Flórez – EL PAN DE LOS POBRES)
Analfabetismo religioso
Hace décadas asistimos a un creciente desprecio por el cuidado de la ortodoxia doctrinal -que S.S. Benedicto XVI llegó a llamar «analfabetismo religioso» en pro de la insistencia en las buenas intenciones y en las obras. ¿Cree que este clima haya influido en los últimos Sínodos? Yo no diría que esto haya sido el clima dominante en los últimos Sínodos. Los Padres Sinodales, en su mayoría, no eran así. En lo que toca a la minoría revolucionaria, es imposible invocar en el caso de tan altos jerarcas de la Iglesia la presunción de ignorancia del Catecismo que los niños aprenden al prepararse para la Primera Comunión. A mí eso me recuerda la definición que dio Olavo de Carvalho: “la honestidad intelectual consiste en que uno no pretenda saber cosas que de hecho no sabe, ni pretenda ignorar cosas que sabe perfectamente”. Como, por ejemplo, que no puede haber divorcio entre la doctrina y las obras. (María Virginia Olivera de Gristelli – CÁRITAS in VERITATE – INFOCATÓLICA)
Pudor y castidad (67)
Aquí comprobamos que el amor personal puede y debe ser mucho más fuerte que la mera inclinación sensual, y que ésta, en su ejercicio, debe ser siempre una manifestación elocuente del amor interpersonal. Qué diferencia tan inmensa entre la sexualidad cristiana -personal, libre y digna, siempre amorosa- y la sexualidad adámica -tantas veces egoísta, animal, compulsiva, apenas libre-. Y sin embargo hay autores y editores “católicos” empeñados en adiestrar a los cristianos en los modos de sexualidad mundana y carnal. (José María Iraburu)
El mayor desafío
Quizás el mayor desafío que afronta la Iglesia hoy es levantar sus ojos de la tierra al Cielo; del «discernimiento de las situaciones» al discernimiento de Dios; de recuperar su sentido de la unidad de Dios, el Dios que es toda sagrada misericordia y misericordiosa santidad, el Dios que no necesita atenuar la justicia en aras de la misericordia o la misericordia en aras de la justicia. San Ireneo, ora pro nobis. San Anselmo, ora pro nobis. (Douglas Farrow)
Quitar a Dios de encima
Corresponde a la paradoja de la tentación de la soberbia humana, de creer que por quitar a Dios de encima seremos al fin libres, de que seremos como dioses. Como dice Canals: “La autodivinización de lo humano, que ha enfrentado al hombre moderno a la trascendencia y personalidad de Dios, ha tenido su impulso nuclear en la voluntad de autoafirmación como sujeto libre y creador. Pero el enfrentamiento a la trascendencia se ha consumado en la negación teorética y práctica de aquella libertad”. (María de los Ángeles Viveros – Pedro del Río – CRISTIANDAD)
A quien haya leído estas líneas le debe resultar paradójico que aquellos que declaran luchar por la libertad, por la justicia social, contra las alienaciones del hombre, son los mismos que sostienen una ideología en la que el hombre es disuelto en la materia, en la que no existe la dignidad personal, en la que se niega explícitamente la libertad y la misma justicia es una de tantas “sublimaciones” de la conciencia condenadas a quedar en el pasado. (María de los Ángeles Viveros – Pedro del Río – CRISTIANDAD)
Cuando haya suficiente santidad y virtud en nuestras comunidades, cuando suficientes personas compartan los mismos criterios morales objetivos (los Diez Mandamientos), entonces no necesitaremos de burócratas todopoderosos del gobierno para evitar que la sociedad se convierta en una jungla sin ley. Entonces las instituciones se limitarán a cumplir sus tareas, y lo harán de manera decente, respetando la libertad de los ciudadanos y de la sociedad; la familia estará a salvo, y la cultura de la vida triunfará sobre las ideologías de la muerte. (María Virginia Olivera de Gristelli – CÁRITAS in VERITATE – INFOCATÓLICA)
Y lo grave no sólo es que con estos medios lleguen al poder, sino que desde el poder pueden justificar una verdadera tiranía. Con términos melosos como “educación pública y gratuita” esconden todo un sistema de ideologización masiva, en la que los padres ya no son -y no pueden ser- los encargados de educar a sus hijos. Y los que acusan este absolutismo son atacados por querer una educación “ideologizante”, de “interés privado”, que no significan otra cosa que “interés de clase”. Asimismo con el aborto, la eutanasia, el matrimonio y la adopción homosexual y la educación sexual infantil, verdadera pornografía y desnaturalización de la sexualidad. (María de los Ángeles Viveros – Pedro del Río – CRISTIANDAD)
Necesitamos recuperar nuestro mundo de las manos de los revolucionarios. Necesitamos una Reconquista, primero en lo espiritual, luego en lo cultural y lo político. La normalidad terrenal de la civilización cristiana con todos sus beneficios es sólo un producto secundario de la evangelización; pertenece a esas «cosas que nos serán añadidas» si «buscamos primero el Reino de Dios y su justicia». (María Virginia Olivera de Gristelli – CÁRITAS in VERITATE – INFOCATÓLICA)