Obra Cultural
En 1977 fue secuestrado largamente don Antonio de Oriol y Urquijo, conocido en toda España. Fue un secuestro penoso, duro, exasperante. Pero la víctima supo reaccionar cristianamente, y expresó en unas declaraciones lo que vivió en aquellas circunstancias. Aquí lo tenemos explicado con sus propias palabras.
«Una parte de aquella experiencia (el secuestro), quedó recogida en las cartas que entonces escribí. Unas, llegaron a su destino y otras quedaron retenidas por los GRAPO y luego fueron encontradas en la casa donde detuvieron. No pensaba mucho al escribirlas. Dejaba que se manifestara espontáneamente lo que anteriormente sentía, evitando siempre trasluciera mi preocupación o angustia.
Otra parte, la recuerdan unas breves notas, que hice y que conservo. Sirven para confirmar cuál era mi Sigue leyendo
La naturaleza teme y aborrece la muerte. Todas las religiones han honrado y honran de diversos modos sus muertos. La Iglesia Católica ha sabido orientar y definir las aspiraciones del corazón humano que tiene anhelos de inmortalidad. En las antiguas generaciones cristianas, la nota dominante ante los difuntos era una esperanza confiada en la gloria futura, tan viva, que se sobreponía a los mismos sentimientos naturales por la muerte de sus parientes, y en las honras fúnebres todo era alabanza a Dios. Esta serena actitud del espíritu ante la muerte, se refleja admirablemente en los ritos funerarios de la Iglesia Católica. Todo en ellos respira paz, serenidad y esperanza inquebrantable, dando consuelo al corazón afligido.
La resurrección final de todos los muertos es un dogma de nuestra fe católica. Consta expresamente en la Sagrada Escritura y ha sido definido solemnemente por la Iglesia en su magisterio infalible.
Mi padre y mi madre me han dado, cada uno, la mitad de la herencia genética, que a su vez ellos han recibido de sus predecesores. La fusión de esas dos partes en una, desencadena un programa del que ellos ya no son los artífices. Cierto que sin ellos yo no sería nada; les debo todo; les debo la vida. Pero desde ahora yo me voy a servir del programa que ellos me han confiado, de bueno o de mal grado, para construirme yo a mí mismo. Mi punto de partida es más extraordinario en su ínfima pequeñez, que el del cohete espacial en su grandeza. Recuerdo las palabras de J. Lejeune «En cada célula reproductora humana, una cinta de un metro de larga, queda fraccionada en 23 segmentos. Cada segmento es
Rosita Bertasha Honezar, cuyo nombre artístico es NADIUSKA, es muy conocida en el mundo del cine español. Desde 1983 Nadiuska sintió la llamada a la fe. Su padre estuvo muy grave y esto le ayudó a pensar en la verdad y en la oración. Su padre se curó de una parálisis gracias a la oración «Y desde entonces Jesucristo es lo más importante para mí», dice la artista. Es muy interesante reproducir la entrevista que mantuvo en TVE, en el espacio «Testimonio», el 4 de febrero de 1986, con el director adjunto de dicho programa, José Antonio Martínez Puche.