Montserrat
Dos poderes
Donde los poderes están confundidos, habita la tiranía, donde están separados, la guerra; donde están subordinados, la libertad. Las imágenes, tan corrientes en los siglos cristianos, comparando las dos potestades del Sol y la Luna, al Cielo y a la Tierra, a dos ojos, a dos espadas, a una escuadra con su nave capitana, revelan bien la diferencia sin separación y la jerarquía sin absorción, de entrambos poderes. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)
Libre expresión
Cesarismo protestante de los Reyes-Papas. Cesarismo regalista de los Reyes-Primados de las Iglesias nacionales. Autocracia moscovita con Patriarca subalterno primero y ante sínodo sometido después, y, finalmente, el cesarismo parlamentario, monárquico o poliárquico, de la estadolatría contemporánea, en que Pilatos se pone la mitra y Herodes la tiara, después de haber puesto constitucionalmente los dos el INRI en la Cruz de la Iglesia. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)
Gracias a esa política social, en efecto, los trabajadores españoles tuvieron seguro de enfermedad, pluses de cargas familiares, Universidades e Institutos Laborales, el Instituto de Medicina, Higiene y Seguridad en el Trabajo, los montepíos, el subsidio de invalidez, los jurados de empresa, el salario mínimo garantizado por el Estado, las vacaciones retribuidas, las pagas extraordinarias de julio y diciembre, la participación en los beneficios de la empresa y la inamovilidad en el puesto de trabajo. Tanto es así, que al llegar los “socialistas renovados” al poder a raíz del mal llamado “golpe de Tejero”, se encontraron con la ingrata sorpresa de que toda la política social estaba hecha por un “socialismo de cuartel” parecido al de Bismarck. (Aquilino Duque – Razón Española)
El tercer extremo de la disyuntiva es la afirmación de la Iglesia y de la libertad. La potestad civil no es absoluta. La Iglesia, al afirmarse a sí misma con la jerarquía de sus principios y de sus derechos, madre fecunda de personas colectivas, defiende a todas las inferiores, que sucumben si ella, que es la más grande de todas, sufre detrimento en sus prerrogativas. Por eso toda opresión contra la familia, contra el municipio, contra la región, contra la escuela y la universidad, y contra las clases, es decir, contra todos los órganos de soberanía social, empieza siempre contra la Iglesia. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)
Al volver a España don Claudio Sánchez Albornoz y recapitular su pasado, llegó a decirles a sus amigos españoles, entre los que estaba el poeta José Antonio Muñoz Rojas, que es quien me lo refirió: “Gracias a Dios que la guerra la perdimos los republicanos”. A esa “gracia de Dios” fueron muchas y muy encontradas las fuerzas que contribuyeron y que esperaban una recompensa según su motivación en el esfuerzo de guerra, así que el Caudillo tuvo que templar muchas gaitas, y sobre todo, aún en guerra, la de la Falange y la de la Iglesia. (Aquilino Duque – Razón Española)