El octavo día 100 – LIBERTAD RELIGIOSA Y DEBERES RELIGIOSOS DE LA SOCIEDAD (IV)

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

Declaraciones a “YA” de 24 de noviembre de 1965, durante la etapa última del Concilio Vaticano II. (5)

Pregunta tercera: Pero quizá se trata de deberes morales, que no tocan a la ordenación jurídica. Al menos, piensan algunos, no se incluye el llamado Estado confesional en la forma prevista en los modernos concordatos.

Respuesta: Se trata de deberes morales que tienen por objeto la esfera jurídica, al menos en buena parte. Las relaciones al esquema, ya mencionadas, han repetido constantemente que la libertad religiosa no se contrapone a la confesionalidad del Estado. Son perfectamente compatibles. El texto oficial de la declaración supone el caso de países en que “se da a una comunidad religiosa reconocimiento civil especial dentro de la ordenación jurídica de la sociedad» (número 6). Y de los concordatos asegura expresamente en la nota 39: «Nada hay en la doctrina de la libertad religiosa que pugne de manera alguna con la práctica contemporánea de los concordatos».

Pregunta cuarta: Con todo, el reconocimiento especial de una comunidad religiosa aparece más bien como una concesión a circunstancias históricas. Hay en muchos la opinión de que la forma condicional en que se presenta dicho reconocimiento demuestra que, si bien no se reprueba, tampoco es lo más deseable.

Respuesta: Si prescindimos aquí de las opiniones de cada uno sobre lo que es deseable, o lo que en cada caso es realizable, y nos atenemos a la declaración conciliar, hay que decir que ésta no emite ni insinúa calificación alguna sobre el reconocimiento que comentamos. Para entender esto rectamente, hay que tener en cuenta el objeto y la intención manifiesta de la declaración. Parte ésta de la existencia de dos cuestiones en lo tocante a deberes y derechos de carácter religioso: de una parte, los derechos inherentes a la misión de la Iglesia y los deberes morales de la sociedad y del poder público hacia la misma; de otra parte, las exigencias de la libertad personal.

Semillicas 307

«¿Quieres quedar sano?». El enfermo le contestó: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado». Jesús le dice:
«Levántate, toma tu camilla y echa a andar». Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar. Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano: «Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla». Él les contestó: «El que me ha curado es quien me ha dicho: “Toma tu camilla y echa a andar”. Ellos le preguntaron: «¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?». Pero el que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, a causa del gentío que había en aquel sitio, se había alejado. Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice: «Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor». Se marchó aquel hombre y dijo a los judíos que era Jesús quien lo había sanado.

Padre Cano, m.C.R.

* Moisés dijo a Dios: “Cuando me pregunten los israelitas cuál es tu nombre, ¿Qué les responderé?” Y Dios dijo a Moisés: “Yo soy el que soy” = YHWH = Yahvé.

* Dios, como ser absolutamente necesario, tiene en sí mismo la razón de su existencia. Dios es el ser cuya esencia es existir. Dios es el ser que subsiste por sí mismo, el Ser subsistente, el que Es por sí mismo, el único ser eterno.

* Dios, “El que es”, se reveló a Israel como rico en amor y fidelidad. Dios es verdad y amor: “mi Señor Dios, tú eres Dios, tus palabras son verdad” (2S 7 ,28).

* Dios es un espíritu eterno, inmenso, infinitamente perfecto, bueno, sabio, poderoso, justo, misericordioso, principio y fin de todas las cosas.

* “En el nombre de Cristo me honro y ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de la Iglesia en cuyo seno voy a morir” (Francisco Franco Bahamonde).

* “Bien sabes, Señor, que por tu gran misericordia éste es mi único afán: agradarte a Ti, sin temor al infierno ni esperanza de Cielo. Es que te amo, Señor, y todo lo que pueda acaecerme me es indiferente” (Madre María Félix).

* “¿Qué has arriesgado tú por la fe? ¿No será como los demás? (Cardenal Newman).

DEFENSA de la HISPANIDAD 17

Ramiro de Maeztu

LA SEPARACIÓN DE AMÉRICA 11

La guerra civil en América (II)

La situación está pintada por el hecho de que Morillo, el general de Fernando VII, era volteriano, y Bolívar, en cambio, aunque iniciado en la masonería cuando joven, proclamaba en Colombia el 28 de septiembre de 1827, que: «La unión del incensario con la espada de la ley es la verdadera arca de la alianza». Y en su mensaje de despedida dirigió al nuevo Congreso esta recomendación suprema: «Me permitiréis que mi Último acto sea el recomendaros que protejáis la Santa Religión que profesamos, y que es el manantial abundante de las bendiciones del cielo». Esta historia no se parece a la que los españoles e hispanoamericanos hemos oído contar. Pero André la ha sacado del Archivo de Indias y de documentos originales, y ello no muestra sino que la historia está por rehacer. Durante los largos años de la revolución por la independencia, algunos políticos y escritores hispanoamericanos, propagaron, como arma de guerra la leyenda de una América martirizada por los obispos y virreyes de España. Como su partido resultó vencedor, durante todo el siglo XIX se continuó propalando la misma falsedad y haciendo contrastes pintorescos entre «Las tinieblas del pasado teocrático y las luminosidades del presente laico». Lo más grave es que un historiador tan serio como César Cantú, había escrito sobre la conquista de Nueva Granada, no obstante existir, desde 1700, la curiosísima historia, ahora reeditada del dominico Alonso de Zamora, que: «Los pocos indígenas que sobrevivieron se refugiaron en las Cordilleras, donde no les podían alcanzar ni los hombres, ni los perros, y allí se mantuvieron muchos siglos hasta el momento -momento que la Providencia hace llegar más pronto o más tarde- en que los oprimidos pudieron exigir cuentas de sus opresores». Verdad que en otro tomo de su historia se olvida de su bonita frase y reconoce que en Nueva Granada había a principios del siglo XIX unos 390.000 indios y 642.000 criollos, además de 1.250.000 mestizos, que no vivían seguramente fuera del alcance de los hombres y de los perros.

Mostacicas 237

Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose. Jesús le dijo: «Si no veis signos y prodigios, no creéis». El funcionario insiste: «Señor, baja antes de que se muera mi niño». Jesús le contesta: «Anda, tu hijo vive». El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo vivía. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron: «Ayer a la hora séptima lo dejó la fiebre». El padre cayó en la cuenta de que esa era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su familia. Este segundo signo lo hizo Jesús al llegar de Judea a Galilea.

Don Manuel

* El Nuevo Testamento ratifica la fe en un sólo Dios. A los escribas que preguntaban cuál era el primer Mandamiento, Jesús les dijo: “El Señor nuestro Dios es el único Señor; amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Mc 12, 29-30).

* Creer en Jesús que es “el Señor” (Mc 12, 35-37) y en el Espíritu Santo “que es Señor y dador de vida”, no introduce división en el Dios.

* Dios se reveló progresivamente y bajo diversos nombres a su pueblo, pero la revelación fundamental de su nombre la hizo a Moisés.

* Dios llama a Moisés, desde una zarza que arde sin consumirse, y le dice: “Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”.

* “Estamos seguros de que España, que ayer tuvo intérpretes tan autorizados del derecho natural en Suárez y Vitoria, y que supo plasmar doctrinas sociales tan acertadas en las leyes de Indias, continuará siempre el camino de su grandeza” (Juan XXIII).

* La democracia es la despensa de los capitalistas – sin Dios.

* “La democracia tomista no se corresponde con la soberanía nacional moderna. Al contrario, está excluida doctrinal y teóricamente por incompatible con el origen divino del poder. Es incompatible por razón de principio” (Demongeot).