Chispicas 335

Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo doy». Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino». Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?» La madre le contestó: «La cabeza de Juan, el Bautista». Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista». El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan.

Padre Martínez Cano, m.C.R.

* Un milagro es una intervención de Dios en la historia de los hombres. Y Dios sólo ha hecho milagros en su Pueblo: Israel, en el Antiguo Testamento y en su nuevo Pueblo la Iglesia Católica.

* Jesucristo, hizo muchos milagros. El Evangelio narra dieciocho curaciones de enfermos, doce que indican un dominio absoluto sobre la naturaleza, tres resurrecciones de muertos, cinco expulsiones de demonios. Milagros tan evidentes que los enemigos de Jesús exclamaron: “¿Qué hacemos?, que este hombre hace muchos milagros” (Jn. 11, 47).

* La resurrección de Lázaro fue el detonante de la sentencia a muerte de Nuestro Señor. Y la resurrección de Jesús, la manifestación evidente de su divinidad.

* En la historia de la Iglesia se recogen muchos y verdaderos milagros, perfectamente comprobados por la ciencia humana: los requeridos para la canonización de los santos, los de Lourdes, Fátima, etc…

* Los milagros, bien comprobados, son señales claras de la intervención de Dios en la historia; los milagros son la suprema garantía para saber cuál es la verdadera religión. Y, como en la Iglesia Católica han sucedido y suceden muchos milagros, la verdadera religión es la religión católica.

* Profecía es la predicción cierta de un hecho futuro y libre, que actualmente no se puede prever, porque depende de la exclusiva voluntad de Dios y de la libertad de los hombres. Las profecías son milagros de orden intelectual.

* “Mi vida no está en peligro. Mi vida no depende de una vacuna. Mi vida no está en peligro por una pandemia. Mi vida depende de mí Creador y Señor y lo único que pone mi vida en peligro es el pecado” (Pedro L. Llera).

Cosicas 49

SAN BLAS, obispo y mártir

Mossèn Manel

* Un milagro es un hecho sensible, histórico y extraordinario, que supera las fuerzas de la naturaleza creada, que sólo puede ser realizado por Dios.

* La Iglesia antes de afirmar que un hecho histórico es, un auténtico milagro, analiza la verdad histórica, la verdad científica, la verdad teológica y la verdad relativa de ese hecho histórico.

* La verdad histórica ha de demostrar la existencia histórica del hecho con todas sus circunstancias de lugar, espacio, testigos…

* La verdad científica ha de probar que el hecho histórico supera las fuerzas de la naturaleza sensible, aún aplicadas artificiosamente por los hombres.

* La verdad teológica ha de continuar que el hecho reconocido, como superior a las leyes de la naturaleza, ha sido realizado, por Dios.

* La verdad relativa constata que el milagro ha sido realizado por Dios para confirmar la autenticidad de una revelación, doctrina divina o la fe de los fieles.

* Un sacerdote celebra la Santa Misa de cuerpo presente. Terminada la Santa Misa, se dirige a la sacristía. Oye unas voces extrañas, está hablando un familiar del difunto. Dice que es ateo y otras lindezas. Antes de la Misa se puso de rodillas delante del sacerdote y le dijo: “Deme la bendición”. Son ateos de salón.

Historia sencilla de la Iglesia (32)

El Islam permite la poligamia, hasta cuatro mujeres; los musulmanes se deben circuncidar; está prohibido el alcohol y carne de cerdo; también las imágenes.

Recapitulada por el P. Cano

– MAHOMA

Mahoma nació en La Meca (Arabia) el año 570, de padres pobres. Tuvo que ganarse la vida hasta que se casó con una judía, viuda rica en el año 595. Su nueva posición le permitió dedicar largas horas a la meditación.

A partir del año 610, Mahoma afirma que tiene unas visiones que le revelan que debe restablecer la sumisión a Dios: la religión antigua de Abraham y de Ismael, que sacará al pueblo árabe de la idolatría y corrupción en que vivía.

Mahoma se presentó como enviado (profeta) de Dios y tuvo largas conversaciones con judíos y cristianos. Sus primeros seguidores fueron su suegro Abu-Bekr, su esposa Chadid-scha y su primo Alí.

Los koraischitas, tribu encargada de custodiar el santuario dedicado al dios Hobal-Allah, representado en una piedra negra, se enfrentaron abiertamente contra Mahoma.

Después de morir su esposa, Mahoma reunió a unos doscientos discípulos y, el 24 de septiembre del 622, salió, de la Meca y se dirigió a Medina, ciudad del profeta. Esta salida de la Meca constituye la era musulmana o Héjira.

Con el fanatismo que había inculcado a sus seguidores Mahoma se apoderó fácilmente de Medina y sus alrededores y se constituyó como jefe absoluto religioso y político. Su consigna a partir de entonces fue: “Matar a todos los infieles donde quiera que se les encuentre”. El Islam debía ser extendido al mundo entero por medio de la guerra santa.

Mahoma conquistó la Meca el año 630. Limpió de ídolos el Kaaba y lo convirtió en santuario de la nueva religión monoteísta: Allah es Allah y Mahoma su profeta.

Las tribus árabes aceptaron sin dificultad la religión de Mahoma. Quien se resistía a seguir la nueva religión moría al golpe de sus secuaces.

Al morir Mahoma (7-6-632), casi toda Arabia era musulmana.

– DOCTRINA DEL ISLAM

La doctrina de Mahoma la reunieron los primeros Califas, sucesores de Mahoma, en el Corán, completado con el Hadith o Suna, que son explicaciones prácticas del Corán.

El Islam es un sincretismo de judaísmo, Cristianismo y diversos elementos árabes y persas. Sus doctrinas dogmáticas son: fe en un solo Dios; Mahoma es su Profeta; distinción entre ángeles buenos y malos; fe en la resurrección, juicio final, infierno y paraíso sensual.

Los preceptos de la moral islámica son los siguientes: orar cinco veces al día con el rostro vuelto hacia la Meca; frecuentes lavatorios para purificarse de diversas imperfecciones ayuno de quince días consecutivos en el mes de Ramadán desde la salida a la puesta del sol; peregrinación a la Meca al menos una vez en la vida; limosna a los necesitados mahometanos.

El Islam permite la poligamia, hasta cuatro mujeres; los musulmanes se deben circuncidar; está prohibido el alcohol y carne de cerdo; también las imágenes.

– EXPANSIÓN DEL ISLAM

Después de la muerte de Mahoma, la nueva religión del Islam se expandió rápidamente; los Califas continuaron ejerciendo el poder absoluto religioso y político.

Abu-Bekr (632-634) declaró la guerra santa a Palestina y regiones del Éufrates. Omar (634-644) conquistó Siria Palestina Babilonia Egipto Cirene, Trípoli, Chipre y Rodas. Othmar (644-655) y Alí (655-661) conquistaron Persia y Armenia y emprendieron la conquista de Cartago.

La dinastía de los Omeidas (661-750) llegaron hasta el Turquestán y la India y conquistaron el norte de África, España y el sur de las Galias; hasta que Pelayo, en su pequeño reino de Asturias (718) y Carlos Martel en Poitiers (732), pusieron límite a sus conquistas.

El Imperio Bizantino perdió varias de sus mejores provincias que cayeron bajo el dominio musulmán. Constantinopla resistió los sucesivos ataques del fanatismo islamita.

El nacimiento de la España moderna 51

“La evangelización de América es una de las páginas más gloriosas de la historia de España”.

JEAN DUMONT, Historiador francés

ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA

LA LEYENDA NEGRA (XIII)

Post-scriptum

A lo que acabo de decir, y como alimento secundario de este consuelo casi crístico que se merece España, voy a añadir dos constataciones.

Primero, la constatación que el cardenal Suquía, arzobispo de Madrid, donde hablo, ha dicho con valentía lo que muchos de sus hermanos en el episcopado han omitido: “La evangelización de América es una de las páginas más gloriosas de la historia de España”. Lo decía en la propia América, en La Habana, el 6 de septiembre de 1991.

A continuación la constatación de lo que Roma ha dejado bajo silencio: la grandeza que tuvo no sólo la evangelización, sino también la conquista, y el movimiento de amor, de caridad cristiana, que debe llevarnos hacia las dos, porque son una, ha sido maravillosamente puesta de relieve por uno de los descendientes de los conquistados y de los conquistadores. Un poeta de origen surrealista, en absoluto portavoz de la Iglesia, el mexicano Octavio Paz, premio Nobel de Literatura. Estaba en Sevilla, el 29 de noviembre de 1991, y fueron palabras de oro, merecedoras de quedar para siempre centelleantes: “Al contrario que la codicia, decía, que es propia de todo tiempo y de todo lugar, el afán de convertir no aparece en todas las épocas ni en todas las civilizaciones. (Ahora bien) este afán es lo que da fisonomía a esta época de la conquista. En la conquista de América, la política es vivida en función de la religión”. Y también: “Idealizar a los vencidos (de esta conquista) no es menos falaz que idolatrar a los vencedores. Unos y otros merecen nuestra comprensión, simpatía y, digamos la palabra, piedad”.