«He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla».
Mossèn Manel
* «Aunque Dios es misericordioso, también castiga, y en su furor caerá sobre los pecadores» (Eclesiástico 5, 4-7).
* Un milagro es un hecho sensible histórico y extraordinario que supera las fuerzas de la naturaleza, realizado por Dios.
* «Se da en nuestro sacerdocio ministerial la dimensión espléndida y penetrante de la cercanía a la Madre de Cristo» (San Juan Pablo II).
* «Son, en efecto, estos medios informativos de los instrumentos más adecuados hoy para reducir y en lo posible eliminar la capacidad de pensar y opinar con criterio propio… La información (desinformación) puede transformar a pueblos enteros» (José Luis Gutiérrez).
* «Bajo las efectos cada de más implacables de un modo como venganza bíblica, contra el Pueblo que llevó el Evangelio a más de la mitad del orbe y, por lo que hoy, más de la mitad de la Iglesia, debe su fe a la sangre y predicación española, día tras día España va dejando de ser España» (Padre Alba).
* La predicción de un eclipse solar puede preverse naturalmente, ya que está sujeto a la leyes de la naturaleza. Sólo Dios puede conocer el futuro libre y sólo Él puede dar a conocer al profeta un acontecimiento futuro naturalmente impredecible.
* Sangre de mártires es semilla de cristianos. Y en siglo del progreso de los derechos humanos y de las libertades de la democracia, los enemigos de la Iglesia han asesinado a 45 millones y medio de cristianos. Cristo murió y ¡resucitó! La Iglesia tiene que sufrir y morir para completar la revelaciones privadas. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva María Reina! ¡Viva la Iglesia Católica!
Teodosio I, cristiano convencido, luchó decididamente contra el paganismo y el arrianismo. Ya en el primer año de su reinado promulgó una ley en la que declaraba que »era su voluntad que todos sus súbditos abrazasen la fe católica, predicada por San Pedro y defendida por el obispo Dámaso en Roma».
Recapitulada por el P. Cano
– EMPERADORES CRISTIANOS
A la muerte de Juliano fue proclamado Emperador Joviano quien, aconsejado por San Atanasio, restableció la política de Constantino el Grande, con gran entusiasmo de los cristianos. Terminó felizmente la guerra contra los persas, pero murió al poco tiempo.
El nuevo Emperador, Valentiniano I, de convicciones cristianas (364-375), siguió la política de Joviano de apoyar a la Iglesia, aconsejado por San Ambrosio. Asoció al trono a su hermano Valente, quien favoreció el arrianismo en Oriente.
Graciano (375-383) siguió la política de su padre, Valentiniano I, favoreciendo el Cristianismo y atacando al paganismo. A la muerte de Valente, eligió para gobernar Oriente al valeroso español Teodosio.
Graciano fue asesinado el año 383 y, aunque tenía que subir al trono su hermano Valentiniano II, lo hizo el usurpador Máximo, hasta que en el año 388, Teodosio derrotó al usurpador.
En el año 392 murió Valentiniano II y quedó Teodosio como único emperador.
– EL EMPERADOR TEODOSIO I
Teodosio I (379-395), cristiano convencido, luchó decididamente contra el paganismo y el arrianismo. Ya en el primer año de su reinado promulgó una ley en la que declaraba que »era su voluntad que todos sus súbditos abrazasen la fe católica, predicada por San Pedro y defendida por el obispo Dámaso en Roma».
Declaró al Cristianismo religión oficial del Estado. Ordenó el cierre de todos los templos paganos en el año 386; en el 392 promulgó una ley que consideraba el culto pagano como crimen de lesa majestad. Publicó el Código Teodosiano.
Teodosio era de carácter irascible e inclinado a la crueldad, pero generalmente se dejaba guiar por sus sentimientos cristianos. San Juan Crisóstomo y San Ambrosio se vieron obligados a echarle en cara al Emperador sus abusos de autoridad. Murió el año 395 con una muerte verdaderamente cristiana. San Ambrosio honró su memoria con un célebre discurso.
– EL IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE
A la muerte de Teodosio, sus dos hijos se dividieron el Imperio. Para Arcadio el Oriente (395-408), y para Honorio el Occidente (395-423). Siguieron la misma política de su padre.
En Occidente, Valentiniano III (425-455) sucedió a su padre Honorio, quien ya tuvo que sufrir las invasiones bárbaras de Alarico; puso como Emperador en Roma a Atalo. Debido a estas invasiones, Valentiniano III no pudo poner en práctica las leyes contra los paganos y los herejes.
El Imperio de Occidente quedó reducido a mera apariencia. Máximo asesinó a Valentiniano III. En su tiempo los vándalos, al mando de su rey Genserico, saquearon Roma. Gracias al Papa León Magno, respetó la vida de los romanos. Después siguieron varios emperadores que fueron auténticas caricaturas de Emperador. El último, Rómulo Augústulo, fue depuesto el año 476 por el rey de los Hérulos, Odoacro.
– EL IMPERIO ROMANO DE ORIENTE
Teodosio II (408-450), hijo de Arcadio, influenciado por su hermana Pulquería, combatió el paganismo en Oriente. Publicó el Codex Theodosianus.
Mientras el Imperio de Occidente se descomponía, el Imperio de Oriente o Bizantino se fortalecía y llegaba a su máximo esplendor en el reinado de Justiniano I (527-565). En política conseguía ensanchar notablemente los límites de sus dominios y llegó a acariciar el sueño de unir de nuevo todo el Imperio de Constantino. Conquistó toda Italia, el antiguo reino africano de Cartago y una buena parte del sudeste español.
La política religiosa era, en teoría, la de Constantino: apoyar con todo su poder a la jerarquía eclesiástica. Nunca desconoció la superioridad y autoridad del Papa; sin embargo, en la práctica, Justiniano quiso imponer su autoridad al mismo Papa.
No favoreció a la herejía, pero en muchos casos perjudicó la ortodoxia de la doctrina católica. Trabajó por engrandecer el Cristianismo y persiguió el paganismo; de modo particular persiguió el judaísmo.
Publicó el »Código de Justiniano», las »Novellas», el »Digesto» o »Pandectas», que fue el esfuerzo más notable hasta entonces para organizar la sociedad.
Con los sucesores de Justiniano empiezan las intrigas y discusiones internas que no cesarán casi nunca. Siguió el Cesaro-papismo, que produjo efectos desastrosos y aumentó la oposición entre Oriente y Occidente, entre Constantinopla y Roma.
En los libros franceses y españoles de historia se dice normalmente que la Encomienda ha hecho desaparecer la propiedad de los indios. Cuando se leen los pleitos de las audiencias (publicados por Silvio Zavala), durante la Encomienda la totalidad del territorio permanecía en propiedad indígena. Lo contrario ha sido verdad después del período colonial, es propio de la Hacienda del siglo XIX, no de la Encomienda.
Silvio Zavala escribió en 1.940 un estudio sobre el tema, difícil de encontrar. Se titula «De encomiendas y propiedad territorial». El libro publica diferentes pleitos de propiedad durante la encomienda. Allí se recoge un pleito puesto a Hernán Cortés, el conquistador de Méjico. Él tenía un marquesado. El del Valle; y para suministrar el agua a su casa proyectó y construyó un acueducto de 10 km. Hubo reclamación de los indios porque el acueducto pasaba por tierras suyas, y Cortés fue condenado por la audiencia a pagar una cantidad de dinero mensual en contrapartida por el acueducto construido en las tierras de los indios.
Esto es la verdad de las encomiendas, no lo que dice Las Casas. Fue un religioso y un letrado. Pero fue un desconocedor de las instituciones. La encomienda fue una institución muy vigilada por la justicia.
¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas? Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes. Pero si el empleado piensa: «Mi amo tarda en llegar», y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles.
Padre Martínez m.C.R.
* «Mi espejo ha de ser María. Puesto que soy su hija, debo parecerme a Ella y así me pareceré a Jesús» (Santa Teresa de los Andes).
* «Hace falta que el sacerdote que está en contacto con los jóvenes sepa escuchar el sepa responder. Hace falta que ambas cosas sean fruto de una madurez interior» (San Juan Pablo II).
* «Un Estado moderno que posea el control de los medios de información y de propaganda, puede manipular los espíritus, deformar las conciencias y falsear los criterios» (Eduardo Coloma).
* «Todos nosotros estemos solo obligados a una cosa a emplear bien el tiempo y las fuerzas de las que disponemos. Así cumplimos nuestra misión, y nadie está obligado a más» (Armonía Cartujana).
* Jóvenes y mayores se han apartado de Dios: drogas, pornografía… Han apartado sus oídos de la Verdad y han aceptado las fábulas ideológicas de nuestros tiempos: liberalismo, marxismo, nazismo, modernismo, progresismo.
* «El joven espera de Él la verdad y acepta sus respuesta como expresión de una verdad que obliga. No debemos tener miedo de exigir mucho a los jóvenes. Puede ser que algunos se marche entristecido» (San Juan Pablo II).
* «La conciencia lo más actual posible, de lo que somos y de lo que hacemos, la concentración de todos ser en el acto que realiza en ese momento, constituyen el valor del hombre y asegurar su desarrollo» (Armonía Cartujana).