Franco en Directo 123

Origen y significación del Movimiento Nacional

El Movimiento surgió por un encuentro vitalmente necesario y absolutamente espontáneo de unas fuerzas nacionales que, interpretando el sentir de nación, se movían fundamentalmente por un sentido superior para salvar aquellos valores que forman y configuran el auténtico ser y la verdadera esencia de España. Todos los hombres y todas las fuerzas moralmente sanas: encontraron con el Ejército, la Falange y los tradicionalistas en el punto: confluencia al que era preciso llegar sin más dilaciones. Nadie pensó entonces en negociar para su matiz o peculiaridad el sacrificio que cada uno imponía, ni en condicionar sus esfuerzos en orden a la victoria a dichos atices o peculiaridades. Todo se ofrecía por la unidad, la grandeza y la libertad de España, por la Patria, que se quería una, grande y libre, para darse a sí misma la forma y la configuración política más adecuada a sus propias tradiciones y a los imperativos de nuestro tiempo. Una España y un estado para todos los españoles, sin distinciones, que aceptaran la victoria: nuestra Cruzada y los principios fundamentales del Movimiento Nacional.

(2-1V-1957: Declaraciones al diario «ABC».)

5. Unificación

El decreto de Unificación del año 37 vino a dar pública sanción a lo que nación demandaba y venía ya elaborándose desde hacía varios meses por los dirigentes de las dos organizaciones políticas que en su totalidad se habían unido al Movimiento: Falange y Tradicionalismo.

(2-X-1957: Declaraciones al Director de la Agencia EFE.)

Chispicas 314

¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «Hermano, déjame que te saque la mota del ojo», sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano.

Padre Martínez Cano, m.C.R.

* «Detesto y aborrezco la mentira, y amo tu voluntad» (Salmo 118).

* En la celebración del Santos Sacrificio del Altar el sacerdote es Cristo.

* Ante el aborto sólo queda decir: esto no es humano nos estamos bestializando. Más abortos es Satánico.

* Todas mis antigua alumnas casadas y con hijos me dicen lo mismo: «Padre, no hay nada más hermoso que ser madre».

* Es verdad que hay problemas en casa, en la familia, rencillas… San Ignacio de Loyola bendice mucho la oración en familia. Probadlo: «familia que reza unida permanece unida».

* «No quiero ser santa a medias. No me asusta el sufrir por Vos. Sólo me asusta una cosa: conservar mi propia voluntad. Tomadla Vos, pues yo escojo todo lo que Vos queráis» (Santa Teresa de Jesús).

* «Alaba los trabajos, gastos y sacrificios llevados a cabo para atraer «a gran número de infieles de las falaces tinieblas de los ídolos a la verdadera luz de la fe ortodoxa». Asimismo, encomia la erección en los territorios descubiertos, de «muchas iglesias metropolitanas catedralicias y otras, para gloria del nombre de Jesucristo» (Adriano VI).

Cosicas 28

SAN PEDRO CLAVER: «Misionero jesuita español que desempeñó una vasta labor evangelizadora en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, bautizando y adoctrinando a los esclavos que llegaban de África. Canonizado por la Iglesia en 1888 y patrón de Colombia, es llamado, tal y como él mismo se definió, El apóstol de los negros o El esclavo de los negros«.

Mossèn Manel

* Se está hablando y escribiendo sobre la usura. Sencillamente. Es un robo a la luz del día.

* «Hijas es el amor quien debe prestarnos alas para subir más arriba». (Beata Petra de San José).

* «Envía tu luz y tu verdad: que ellos me guíen y me conduzcan hasta tu Monte Santo» (Salmo 43, 8).

* El arquetipo de la dignidad de la mujer, de todas las mujeres, es María Santísima. María Santísima ama a todas las mujeres.

* Sí, estamos en tiempos revueltos, inestables. No importa. Cuanto más difíciles sean los tiempos más proyectos tenemos que hacer.

* En una de sus visitas a España. San Juan Pablo II, exclamó «¡España, levántate y anda!» España somos los que ahora vivimos. ¡Viva España!

* Si nuestros jóvenes y mayores conocieran la identidad de España, su hermosura histórica, volveríamos a ser misioneros evangelizadores.

Historia sencilla de la Iglesia (11)

LOS PADRES APOSTÓLICOS

Recapitulada por el P. Cano

– EL ADOPCIONISMO

El Adopcionismo niega la divinidad de Jesucristo.

Teodoto de Bizancio decía que Cristo no era más que un hombre, aunque elevado por cierta virtud superior. Fue excomulgado por el Papa Víctor en el año 190.

Hacia mediados del siglo III Pablo de Samosata (obispo de Antioquía en 260) decía que Cristo era solo hombre, pero que en Él habitaba el Logos impersonal, la virtud de Dios, de manera más especial que en los profetas. El año 268 un Sínodo lo excomulgó y lo depuso de su sede de Antioquía.

– EL MONARQUIANISMO

El monarquianismo admitía la divinidad de Cristo y la unidad de la divinidad, pero erraba en el modo de compaginar estos dogmas. Los nuevos herejes no concebían la unidad de Dios con la distinción de personas divinas, por eso afirmaban que Cristo, era el mismo Padre, con una forma especial. Fue el Padre, en forma de Hijo, quien sufrió en el Calvario. El primero que enseñó la herejía fue Noeto de Esmirna el año 170.

Sabelio extendió la teoría al Espíritu Santo. El punto central de la herejía era la afirmación de que la esencia divina es una forma en el Padre, otra forma en el Hijo, y otra forma en el Espíritu Santo. Son, pues tres aspectos de la divinidad y no tres personas distintas que tienen la misma esencia divina.

El Papa Calixto lanzó la excomunión contra Sabelio y los suyos. El heresiarca marchó a Oriente, donde murió en el año 260; pero la herejía se mantuvo durante mucho tiempo.

– LOS PADRES APOSTÓLICOS

Para facilitar la formación de los cristianos y, mejor preparados, refutar las herejías que iban surgiendo, la Iglesia difundió por escrito sus principales enseñanzas. Además del Nuevo Testamento, se escribieron los Símbolos o Credos, la Didaché, (breve exposición dogmática, moral y litúrgica de la Iglesia), la Didascalía, (resumen de la Didaché, etc.).

Se distinguieron en este campo los Padres Apostólicos. San Clemente Romano (tercer sucesor de San Pedro) de quien conservamos su carta escrita a los cristianos de Corintio.

San Ignacio de Antioquía (tercer obispo de Antioquía) es sin duda uno de los Padres Apostólicos más ilustres. Mientras era conducido al martirio, desde Antioquía a la capital del Imperio, escribió cartas a los cristianos de Éfeso, Magnesia, Trales, Roma, Filadelfia Esmirna y a Policarpo. Sufrió el martirio en la persecución de Trajano.

San Policarpo de Esmirna, discípulo de San Juan Evangelista, que murió mártir en Roma hacia el año 155.

Papias de Hierápolis escribió las »Explicaciones de las sentencias del Señor», el año 130. La obra más extensa de este tiempo es »El Pastor de Hermas». La »Epístola de San Bernabé» fue muy conocida por los cristianos.

– ESCUELAS CATEQUÍSTICAS

Con el crecimiento del Cristianismo se hizo necesaria la organización de la enseñanza cristiana, que al principio se daba en forma privada o personal. La lucha contra la herejía y la filosofía pagana exigía hombres bien formados. Para facilitar esta formación se inicia la fundación de escuelas catequísticas, a finales del siglo II.

La escuela más antigua es la de Alejandría, sus grandes maestros son: Clemente de Alejandría, Orígenes, San Dionisio de Alejandría y San Gregario Taumaturgo.

En la escuela de Capadocia brillan con luz propia los escritores: San Basilio el Grande, San Gregario Nacianceno y San Gregario Niseno.

En la escuela de Edessa es maestro insigne San Efrén, llamado »cítara del Espíritu Santo», porque escribió en verso su altísima doctrina.

La escuela de Roma fue fundada por San Justino; la escuela de Antioquia por Luciano de Samosata.

El movimiento literario en Occidente fue mucho más lento que en Oriente. En África sobresale la escuela de Cartago. El mejor representante de la literatura latina del siglo III es Quinto Septimio Florens Tertuliano (Cartago 160-220) que, no obstante sus errores, sus obras hicieron un bien inmenso.

La segunda figura que elevó la Iglesia africana a gran esplendor fue San Cipriano (210-258), obispo de Cartago.

La Iglesia romana del siglo III no fue tan fecunda como la africana desde el punto de vista literario. Destaca San Hipólito quien, no obstante ser antipapa, murió mártir. El segundo escritor en importancia fue Novaciano, que provocó un cisma que lleva su nombre.