Sabaticas 141

El Consiliario

María y el Espíritu Santo* Don Javier, hace cincuenta años que el obispo de mi diócesis dijo que muchos hermanos en el Episcopado desconocían el Magisterio Social y Político de la Iglesia.

* Todos los que han colaborado en leyes antedivinas como el divorcio, el aborto, la eutanasia… se condenarán eternamente en el infierno, si antes de morir no se arrepienten y confiesan.

* Tranquilos. Si tenemos miserias, imperfecciones y, algunas veces caemos, no inquietarse ni enfadarse consigo mismo. Pedir perdón al Señor y, a la Virgen, que siga protegiéndonos.

* El prometido paraíso marxista acabaría con la religión. En nuestros días, son muchos los partidos que quieren acabar con la religión católica. No quieren el Reinado Social de nuestro Señor Jesucristo. Oremos.

* Hay mucho listo suelto que sólo sabe insultar. ¡Qué le vamos a hacer! Pues que lea estas letricas de Santo Tomás de Aquino: «Creer es inmediatamente acto del entendimientos» ¡Ha ejercitar, el entendimiento!

* La pederastia es, y siempre será, satánica. Las democracias, pasados unos años, declararán que la pederastia es un derecho democrático. Pero seguirá siendo satánico. Como es satánico el derecho democrático al aborto provocado.

La falta de amor es lo que verdaderamente nos hace sufrir

Muerte de San José en compañia de Jesús y María

Ana Pérez

Alonso, ¿Cómo descubriste los cuidados paliativos?

En la universidad, leyendo un poema de Antonio Machado que se llama “Ars moriendi”. A partir de ahí sentí la necesidad de ayudar a quien está en el momento final de su vida. Hice un trabajo sobre la deshumanización de la sociedad y la tecnificación de la muerte, y me di cuenta de que esto sucede porque nos da miedo acercarnos al sufrimiento. El sufrimiento necesita un sentido, un para qué. Descubrí entonces la figura del paliativista: me puse a investigar y supe que en la antigua Roma existía ya una figura que acompañaba.

¿Cómo llegaste al centro Laguna?

De manera providencial. Antes de entrar era un ateo acérrimo. Una compañera me dijo que había una plaza libre de psicólogo en este hospital. Mandé mi currículo y, finalmente, entre muchísimos candidatos, me contrataron a mí. ¿Por qué? Porque Dios estaba detrás preparando un plan. Aquí encontré el cristianismo, viendo cómo la gente se quería y quería a los demás. También vi la pérdida, y eso me provocó dos reacciones. La primera, un cambio. Me convertí porque experimenté de manera científica que las personas con fe mueren mejor que las personas sin fe. Y la segunda, querer solucionar el sufrimiento. Desde la psicología y la ciencia, la falta de amor es lo que nos hace sufrir. Descubrí que yo tengo que poner todo el amor y la profesionalidad para aliviar esa falta.

¿Y cómo se alivia el sufrimiento?

El sufrimiento debe tener sentido, el sentido no es sufrir porque sí. Sin embargo, yo como psicólogo no puedo darle sentido, eso es algo que tiene que hacer la propia persona, y no se improvisa al final, sino a lo largo de toda la vida.

¿Hay algún paciente, alguna persona, que te haya influido especialmente?

En una ocasión vino un enfermo muy encerrado en sí mismo. No podía hablar con él porque no se dejaba y su familia lo estaba pasando mal. Me pasé por la habitación y vi que llevaba el mismo Cristo de Dalí que yo, también sin cruz. Le dije: “¿Sabes por qué tú y yo llevamos esta imagen? Porque Cristo nos pide que le llevemos la cruz un rato”. Empezó a llorar y me dio las gracias, pero fue Dios quien le enseñó a llevar el sufrimiento.

Como psicólogo, qué opinas, ¿sería mejor acabar cuanto antes?

Vino un paciente con todos los síntomas de aquel a quien le faltan pocas horas para fallecer. Sorprendentemente, con el tratamiento, la situación fue revertiendo, el paciente despertó del coma y pude hablar con él. Me confesó que durante toda la vida había maltratado a su mujer y a sus hijos, llevado por el alcoholismo. Hablando conmigo, empezó a sentir la gravedad de lo que había hecho y le sugerí pedir perdón a su familia. Después de pensarlo, se disculpó humildemente con su mujer, y habló con el capellán. Mejoró tanto que vivió dos años más en su casa y nunca más volvió a levantar la voz ni a su mujer, ni a nadie de su familia. Un día hablando, me dijo: “Alonso, hago lo que me dices: cuando me enfado mucho me voy a pasear, me fumo un cigarro, y se me pasa”. Cuando falleció, dos años después, su esposa y sus hijos me decían con lágrimas: “Nos habéis regalado al padre que nunca tuvimos, al marido que nunca tuve”.

(ALFA y OMEGA)

Chispicas 254

Padre Martínez Cano, m.C.R.

María y Espíritu Santo* A libertarios y libertinos – Clérigos y seglares: La Ley divina, la Ley moral, no disminuye la libertad del hombre. Le enseña a usar la libertad con perfección.

* El comunismo se fundamentaba en la «lucha de clases». La democracia es la lucha de partidos políticos. Siempre lo mismo: Lucha de hombres contra hombres.

* Tengo la sensación de que el tiempo no existe. Existimos las personas. Y viviremos siempre. Eternamente felices en el Cielo o eternamente sufriendo en el infierno.

* Es verdad que el hombre se ha divinizado a sí mismo. Pero ¿que hombre? ¿El que vive en las entrañas de su madre y lo descuartizan? No. El hombre autodivinizado es el satánico.

* Gracias padre Javier Olivera Ravasí por su extraordinario artículo sobre Fátima. Léanlo. Les hará mucho bien. (INFOCATÓLICA)

* «Vosotros, los católicos, estáis alienados, vuestra religión os despersonaliza»; dicen los tontolinos coetáneos. Están endemoniados. El diablo les ha encadenado el entendimiento.

* En la Sagrada Escritura encontramos muchos textos que refieren pecados que excluyen del Reino de los Cielos: «¿No sabéis que los injustos no poseerán el Reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicadores, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los beodos, ni los maldicientes, ni los rapaces poseerán el Reino de Dios» (1ª Cor 6, 9-10).

Hecho histórico. Actual

Familia rezando el RosarioNuestros antiguos alumnos Nuria (26 años) y Jesús (29 años). Obreros del montón. Se casaron hace cuatro años. Tienen tres hijos. Tres tesoros divinos.

Nuria tiene una hermana religiosa (antigua alumna). Jesús otra hermana religiosa (antigua alumna), dos tíos sacerdotes; un primo sacerdote (antiguo alumno); dos tías religiosas (una antigua alumna); una prima religiosa (antigua alumna).

Jesús tiene once hermanos y 48 primos. Sus abuelos acaban de celebrar el sesenta aniversario de su boda. Tienen 10 hijos, 49 nietos, 21 bisnietos. Dos hijos son sacerdotes y dos hijas religiosas. Seis hijos, casados. Todos de profundas raíces catalanas. Y españoles por los cuatro costados. Los padres de Jesús colocaron la bandera de España con su mástil en su balcón hace 20 años. Y ahí está.

Para pensar 25

Pablo

Cuerpo a cuerpo

María madre de JesúsDe suerte que casi toda la polémica del grande Agustín fue personal, agresiva, biográfica, por decirlo así, tanto como doctrinal; cuerpo a cuerpo con el hereje tanto como contra la herejía. Y así podríamos decir de todos los Santos Padres. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Libertad luciferina

Hoy se entiende que se debe “educar” no al control racional de sí mismo (considerado represivo) sino al “espontaneísmo” (piénsese en la prescripción que se ha dado en España de educación sexual en la escuela pública). En el plano pastoral muchos consideran que la libertad sea la guía de la libertad: no es la verdad la que (como dice el Evangelio) hace libres. Lo que significa que debería abandonarse toda verdad para permitir una promoción del hombre conforme a los cánones de la libertad luciferina. (Miguel Ayuso – VERBO)

El liberalismo inmoral

Lo que niega los principios verdaderos es el sistema liberal, tanto en el individuo como en el Estado. Y éste no debe ser neutral ante lo que engloba valores trascendentes. Y es el liberalismo el que abre todas las compuertas de las legalidades divorcistas, abortistas e inmorales. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Hombre sin naturaleza

Si la modernidad principió a construirse a partir de un imposible hombre en “estado de naturaleza”, parece que, tras dilatadas vicisitudes ideológicas, el ideal postmoderno se cifraría en un imposible hombre sin naturaleza. Nada humano sería ya fijo, dado, impuesto, intangible, todo se conformaría a la voluntad. Fuera del alcance, obviamente, del falaz hombre-dios la facultad, en sentido estricto, de crear, limitado a descubrir o inventar, el ámbito reservado antaño a la naturaleza lo usurpará la cultura, de tal manera que todo lo que el hombre sea, y en eso consistirá su consagración, habrá de adjudicarse al solo mérito humano. (Manuel Antonio Orodea – RAZÓN ESPAÑOLA)

La solución española

La primera solución era española, y es casi seguro que hubiera resuelto la cuestión sin llegar a la guerra con un pueblo que sólo grita y se atreve con los que tiemblan, pero que se coloca cortésmente detrás de los mostradores de sus comercios cuando teme que se arroje una espada en su balanza mercantil. De todos modos, si no podíamos renovar América, teatro de nuestras hazañas las expediciones de catalanes primero, y de navarros después en Oriente, siempre nos quedaba este glorioso lema: Lepanto o Trafalgar. Coronados de gloria o caídos con honra. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Historia y revelación

Ratzinger concluye esta sección subrayando: “De esta manera, la exégesis de la Escritura se vuelve una teología de la historia; la clarificación del pasado conduce a profetizar el futuro”. No debemos tampoco olvidar que Jesús, siendo a la vez portador del mensaje y Él mismo el mensaje, reunió en su propia persona la historia y la revelación que en Él se completa. (Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – VERBO)

Enemigos de los demoliberal

Los únicos “enemigos” del orden demoliberal no son ni la yihad global, ni el individualismo hedonista, ni el aflujo masivo a Europa de población extraña e inasimilable, sino los que, vulnerando obstinadamente el statu quo, preconizan la repolitización del espacio público denunciando los problemas concretos y señalando a los que consideran responsables. En realidad, los auténticos “despolitizadores” son los que claman contra la “antipolítica” que presuntamente representan Trump en Estados Unidos o Nigel Farage en el Reino Unido, los que defienden el monopolio de la acción política por los partidos, la perpetuación de las oligarquías y la institucionalización del marxismo cultural. (Pablo Guerrero – RAZÓN ESPAÑOLA)