vaticanoPapa Francisco

Es Él quien nos libera del dominio de las tinieblas, es decir, del pecado y nos traslada al reino de la luz, es decir, del amor, de la verdad y de la paz: este es el reino de la luz. ¡Pensemos a qué dignidad nos eleva el Bautismo! “Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!” (1 Jn 3, 1), exclama el apóstol Juan. Tal estupenda realidad de ser hijos de Dios comporta la responsabilidad de seguir a Jesús, el Siervo obediente, y reproducir en nosotros mismos sus rasgos, es decir: mansedumbre, humildad y ternura. Sin embargo, esto no es fácil, especialmente si entorno a nosotros hay mucha intolerancia, soberbia, dureza. ¡Pero con la fuerza que nos llega del Espíritu Santo es posible! El Espíritu Santo, recibido por primera vez el día de nuestro Bautismo, nos abre el corazón a la Verdad, a toda la Verdad.

Cardenal Angelo Amato

El único pecado que cometieron estos monjes fue el testimonio de una vida contemplativa, consagrada toda ella al Señor y a la ayuda del prójimo necesitado. Sin embargo, en la dulce y amable tierra española había llegado la hora del Anticristo.

Estos mártires no se avergonzaron de Cristo porque tenían la certeza de que nadie les separaría del amor del Señor.

Cardenal Walter Brandmüller

Si se entiende y enseña que el sacerdocio no es una función de servicio, ejercida en nombre de la comunidad, sino que el sacerdote -en virtud de los sacramentos recibidos- enseña, guía y santifica in persona Chrístí, tanto más se entenderá que precisamente por esto él asume también la forma de vida de Cristo.

Cardenal Müller

Como ya lo advirtió el papa San Juan Pablo II, luego con mucha fuerza Benedicto XVI y ahora el papa Francisco, la tendencia al relativismo se ha presentado en el mundo de una manera violenta y por estar nosotros inmersos en él, también en la Iglesia se ha hecho presente. Tiene muchas manifestaciones. Recordemos el rechazo que provocó en algunos ambientes teológicos la declaración Dominus Iesus, de 6 de agosto del año 2000. Ese ambiente no ha cedido y continúa presente y tiene nuevas manifestaciones, que como pastores debemos ser capaces de escrutar, analizar e iluminar. Una de ellas es un cierto sincretismo religioso que ha pretendido equiparar las enseñanzas de diversos idearios religiosos con la fe cristiana, relativizando la Revelación cristiana.

Arzobispo Juan José Omella

Nuestra comunicación debe ser auténtica, veraz, sencilla, fácil de entender y portadora de la Buena Noticia. Así lo entendemos y así esperamos llegar a ver cumplida una divisa importante para los comunicadores: que vuestros labios expresen la verdad y vuestros corazones se hagan palabra. Nace entonces desde el corazón el significado profundo y vital de la comunicación que nos une, de la información que nos ayuda, de la fe que se enciende en una palabra oportuna y plena.