chispicasMartínez Cano, m.C.R.

Jesús en ti confío  

En unos Ejercicios Espirituales que nos dio un veterano jesuita de San Ignacio, nos dijo que es muy común sufrir por recordar el pasado que ya no existe y que el Señor nos ha perdonado; y previniendo el futuro, que no depende de nuestros cálculos sino de la Divina Providencia.

¡Sagrado Corazón de Jesús en vos Confío!, rezaba Santa Margarita María de Alacoque. A Santa Faustina Kowalska le dijo Señor que hiciera un cuadro y debajo de sus pies escribiese ¡Jesús en ti confío!

Ideologías infernales 

Todo poder viene de Dios. Lo ha dicho Cristo, Dios y hombre verdadero. La politiquería liberal, socialista, comunista, nazi y democratista son ideologías salidas del infierno.

Quedarán ciegos los que niegan la verdad de un niño en las entrañas de su madre, médicos y enfermeros aborteros si no se arrepienten sufrirán eternamente. A las madres que abortan, si no se arrepienten y piden perdón a Dios, esta misma vida se le hará un infierno.

   Preocupaciones inútiles  

Santa Maravillas de Jesús decía a sus monjas, no preocuparos, ocuparos en lo que estáis haciendo.

Hace unos cuarenta y cinco años, en unos Ejercicios Espirituales, el padre Alba me dijo que durante la vida se me presentaría problemas que yo o podría resolver. Que rezara. Que no me preocupara. Porque el alma tiene que estar en paz para oír las inspiraciones del Espíritu Santo.

En el Oficio de Lectura, el obispo Diadoco de Foticé nos dice que debemos “prescindir de inútiles preocupaciones” y San Pablo nos dice “estad siempre alegres”. “No tengáis miedo” (Jesús). “Combatid los nobles combates de la fe (San Pablo).

¡Aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad!

¡Jesús, en ti confío!

   Misericordia infinita  

Que Jesús es infinitamente misericordioso, está más claro que la luz del día. Jesús es Dios y nos demostró que nos ama infinitamente en su vida, pasión, muerte y resurrección.

Siempre fue misericordioso. Cuando dice hipócritas, razas de víboras, generación perversa, id malditos al fuego eterno. . . lo dice movido por su infinita misericordia. Les advierte y nos advierte que no vayamos por el camino ancho que lleva a la perdición, al infierno, a una vida de eterno sufrimiento.

     Angelitos de Dios  

Los párvulos de cuatro años están haciendo educación física. La alegría es desbordante; las sonrisas salen fulminantes de sus caritas angelicales.

Me siento en un banco. Y pregunto a dos párvulos. ¿Por qué no jugáis? ¿Estáis enfermos? No –  responde uno – y el otro – dice estamos castigados por la señorita. Por qué ? pregunto – Me dicen al mismo tiempo – porque nos hemos portado mal.

Les recuerdo que sus ángeles de la guarda les ven y les oyen siempre. Que la Virgen nos ve siempre. Dos palabras más, y la señorita les mandan que se reincorporen a los juegos. Ellos se levantan la mar de contentos y felices. No ha pasado nada. Ha aprendido a portarse bien. Son angelitos de Dios.

     Razón y fe  

Ningún animal ni ninguna persona que no tenga uso de razón puede hacer un acto de fe. Porque la fe presupone la razón. Si no podemos conocer a Dios con la razón no podemos creer ningún dogma. Los dogmas no son irracionales están por encima de la razón pero no contra la razón.

San Pablo dice que son inexcusables los que no creen en Dios. Porque a través de las cosas visibles, se va al Creador invisible de todas ellas.