chispicasMartínez Cano, m.C.R.

Madre Teresa de Calcuta ha dicho que la mayor pobreza del mundo es que hay mucha gente que no se siente amada. Y no solo entre los pobres más pobres. Hay quienes no se sienten amados en la propia familia. Padres que no se sienten amados por los hijos. Hijos que no se sienten amados por los padres. . .

San Juan nos dice que Dios es Amor. La fuente viva de donde mana todo amor. Si hemos desechado a Dios, si no queremos que Él nos ame y oriente nuestras vidas, nos rebajamos a ser animalitos.

Amemos a Dios de todo corazón y ese amor se desbordará al prójimo, aunque sea enemigo.

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El ateísmo es el más grave problema de nuestro tiempos que se presenta revestido de laicismo, socialismo, comunismo, liberalismo, progresismo, democratismo. . . Todo sin Dios.

Todo es opinable. No hay verdades. Ni verdad eterna. No es verdad que en las entrañas de una mujer en estado de buena esperanza hay un niño. Eso era antes. Es un enemigo al que se debe eliminar. ¡Salvajes!

Ay que reconocer que hay algunas verdades intocables: el pueblo es soberano, los partidos políticos representan la voluntad del pueblo. Hay que pagar impuestos. Pasar el semáforo cuando está verde. . .

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Las maravillas que nos rodean, nos están diciendo: ¡Todo es belleza! Reflejo de la belleza infinita de Dios. Y esto, aunque es verdad, que apenas prestamos atención a las cosas concretas que vemos cotidianamente.

Pero las cosas, cosas son. El hombre ha sido creado por Dios, a su imagen y semejanza. Y por la gracia santificante, somos hijos de Dios. Espectáculo de belleza para los cielos. Somos contemplados cada instante de nuestras vidas por la Santísima Trinidad, la Virgen María. . . el Cielo.

Lástima que tantos hombres y mujeres hayan perdido la capacidad de razonar con lógica. No somos materia evolucionada. La materia no piensa. No tiene espíritu. Los animales, animales son.

El hombre es un espíritu, un alma encarnada que Dios ha creado especialmente para nosotros. Para que seamos personas. Venimos de Dios y vamos a Dios. Vivamos como hijos de Dios. Y de María Santísima.

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El marxismo es materialista y ateo. El comunismo es intrínsecamente perverso porque es ateo y materialista. Está condenado por la Iglesia. Dios no existe.

El comunismo ha fracasado en muchos países. Es la gran mentira de nuestros tiempos. Su paraíso marxista fue y es el paraíso de los sin Dios y la miseria de todos los ciudadanos.

El democratismo también es ateo y materialista. El marxismo es lucha de clases. Odio entre los conciudadanos. El democratismo es lo mismo. Lucha entre compatriotas, agrupados en partidos políticos. El marxismo es un “paraíso” para los marxistas – socialistas, comunistas – El democratismo es “bienestar” para los democratistas de todos los partidos.

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No es “dignidad humana” tener todos los “derechos humanos” habidos y por haber. El derecho a abortar – asesinar niños – no es humano, es diabólico.

El derecho al divorcio es infernal. Reduce al hombre y la mujer a meros animales. La virtud propia y radical de las personas humanas es su capacidad de amar. Y el amor de un hombre y una mujer unidos por el sacramento del matrimonio es eterno. Para siempre, aquí y en el Cielo.

Las constituciones de los llamados países democráticos tienen como modelo de hombre a un fantoche irrisorio. El hombre y la mujer son unos animales más evolucionados de la “tierra madre”. Materialismo y ateísmo impuesto a golpes de campañas políticas, manejadas por monstruos.

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Puede ser verdad lo que dicen algunos eclesiásticos. Que es más lo que nos une a los protestantes que lo que nos separa. A mi entender, no se trata de más o menos, si no se creen lo que Jesucristo nos enseñó.

Jesucristo es Dios, la Virgen María es la Madre de Dios. Jesús está vivo en la Eucaristía, como está en el Cielo. Los sacramentos instituidos por Cristo son siete. Somos hijos adoptivos de Dios por la gracia. . .

Los católicos deberíamos leer “el catolicismo, comparado con el protestantismo” de Jaime Balmes. Conocer bien la doctrina de la Iglesia, resumida en nuestros tiempos en el Catecismo de la Iglesia Católica.