Desde el principio, cuando en la capilla de las apariciones permanecí en silencio largo tiempo, acompañado por el silencio orante de todos los peregrinos, se creó un clima de recogimiento y contemplativo, durante el cual se desarrollaron los diversos momentos de oración. Y en el centro de todo estuvo el Señor Resucitado, presente en medio de su Pueblo en la Palabra y en la Eucaristía. Presente en medio de numerosos enfermos, que son protagonistas de la vida litúrgica y pastoral de Fátima, como de todos los santuarios marianos.
En Fátima la Virgen ha escogido el corazón inocente y la simplicidad de los pequeños Francisco, Jacinta y Lucia, los depositarios de su mensaje. Estos niños lo han acogido dignamente, y son reconocidos como testigos fiables de las apariciones, convirtiéndose en modelos de vida cristiana. Con la canonización de Francisco y Jacinta, he querido proponer a toda la Iglesia su ejemplo de adhesión a Cristo y de testimonio evangélico.
Cardenal Antonio Cañizares
“Nuestra escuela existe para ofrecer esa verdad del hombre que es Jesucristo”, y que los niños y jóvenes “vayan creciendo en ella; eso os pido a todos Y estoy seguro que os esforzáis en esto, es la salvación de la humanidad y también el futuro inmediato de nuestra sociedad española tan convulsa”.
Cardenal Osoro Sierra
Salgamos a la misión y quitemos de la vida de los hombres las dificultades que impiden el encuentro con Dios, las de dentro -el pecado- y las de fuera, que oscurecen la presencia de una Iglesia que es Cuerpo de Cristo, expresión de su amor. Salgamos a la misión. Para ello necesitamos de la gracia de la conversión.
Cardenal Raymond Burke
¿Y ahora qué sucederá? ¿Si siguiese sin llegar una respuesta, cómo procederán los cuatro cardenales?
Burke: “entonces simplemente corregiremos la situación otra vez de una manera respetuosa. Que es simplemente esto: deducir las respuestas de la enseñanza constante de la Iglesia y darlas a conocer por el bien de las almas”.
En resumen, a diferencia de lo que algunos círculos han tratado de dar a entender últimamente, es decir, que los cuatro cardenales, para no causar divisiones en la iglesia, habrían decidido no seguir adelante con la corrección, Burke dice que realmente se trata de todo lo contrario. Veremos cómo se mueven los cuatro cardenales, pero ciertamente no demorarán.
Arzobispo Negri
Una última cosa quisiera recordar al final de esta agotadora observación_ de las razones de dolor por la Iglesia. Georges Bernanos y Georges La Pira, dos gigantes de la cultura y del compromiso social de los cristianos, han puesto en primer plano una cosa que muchos hoy en día, especialmente los eclesiásticos autorizados, deben reflejar: uno de los elementos terribles de la historia, de la vida y la cultura occidental ha sido la rabia de los pobres, la ira de los pobres. Creo que es necesario considerarlo, porque los pobres no se irritan porque no se los ayuda a superar su pobreza, sino porque son abandonados a sí mismos.
Obispo José Ignacio Munilla
Uno de los obstáculos principales el que nos enfrentamos a la hora de llevar adelante la construcción de la paz, es el “cómodo” olvido del principio de subsidiariedad por parte de la mayoría de la sociedad; al mismo tiempo que se da una continua injerencia de las administraciones públicas en el ámbito familiar y en las iniciativas sociales. De este modo caminamos hacia un modelo en el que cada vez hay “más estado” y “menos sociedad”; lo que en la práctica se traduce en “más normas” y “menos conciencia”. Parece como si “mamá estado” o “papá estado”, pretendiera construir, por su sola estrategia política, una sociedad justa y pacífica.
Obispo Luis Argüello
Pero el otro aspecto clave de esta nueva propuesta antropológica es que está marcadamente separada de la vida, de la generación de la vida. Separada de una visión de la sexualidad y de las relaciones sexuales que no las vea sólo como un elemento de comunicación de la pareja, sino que entienda que el valor esencial de la diferencia sexual (no sólo en los seres humanos, sino también en otras muchas especies animales) tiene que ver con la transmisión de la vida. Percibo que en el mundo en el que vivimos hay una convicción de que, para poder gestionar el planeta, incluso para cuidarlo, es preferible reducir el número de comensales a la mesa, en vez de buscar una mayor justicia en el reparto de los bienes.
